Un cajón de sastre para cosas sobre música "clásica". Discos, conciertos, audiciones comparadas, filias y fobias, maledicencias varias... Todo ello con centro en Jerez de la Frontera, aunque viajando todo lo posible. En definitiva, un blog sin ningún interés.
martes, 24 de enero de 2012
Frühbeck, Ax y mi problema con Beethoven
Ahora bien, a mi modo de ver no hay color comparado con Barenboim en cualquiera de sus grabaciones de la obra: el sonido puramente beethoveniano, la naturalidad en el fraseo, la concentración, los matices en la pulsación, la variedad anímica, la riqueza de concepto, el hondo sentido humanístico... Por eso mismo lo que hizo Ax, siendo seguramente bueno, a mí me resultó muy insuficiente. Rafael Frühbeck de Burgos ofreció su Beethoven de kapellmeister de pura cepa germánica, robusto, enérgico y musculoso, consiguiendo excelentes resultados en el primer movimiento y resolviendo con digna solvencia los otros dos. El pianista ofreció propina de Schumann.
Músculo, mucho músculo, hubo en su recreación de la Sinfonía Fantástica de la segunda parte. Densidad, vigor, brillantez, contrastes de grandes masas sonoras... Poco de elegancia, refinamiento, sensualidad o morbidez, que son también señas distintivas del mundo sonoro de Berlioz. Tampoco vamos a regatear al anciano maestro -setenta y ocho tacos ya- su manera de clarificar líneas y descubrir detalles interesantes, sin que dejemos de reprocharle al mismo tiempo más de un capricho en la agógica que no aportó nada en particular. La orquesta en general respondió bien, por momentos muy bien, y se lució de modo especial en el aquelarre, ni que decir tiene el movimiento en el que el veterano maestro se sintió más a gusto. Se buscó claramente el aplauso y se consiguió con creces. El abundante público -colgaron el “no hay billetes”- salió de lo más satisfecho.
lunes, 23 de enero de 2012
Un tío raro y fascinante
Por fortuna las cosas fueron bien, entre otras cosas gracias al apoyo de mi colega y buen amigo José Sánchez Rodríguez, que habla inglés bastante mejor que yo. En entender lo que decía no tuve especial problema. Currentzis impresiona en más de un sentido. Es alto, altísimo, y luce un cabello “romántico” que cuadra muy bien con su arrolladora personalidad. Alguien me dijo que era una especie de versión masculina de su compatriota María Callas. Es completamente cierto, y así se lo dije. “¿Por la nariz?, preguntó sin cortarse un pelo”. Pues no: por su vehemencia, por la rotundidad de sus afirmaciones, por aseverar que la manera en la que él hace las cosas es la única correcta al tiempo que ejerce una profundísima autocrítica, por su defensa de la expresión muy por encima de la belleza sonora, por su insistencia en autoinmolarse en cada actuación aun a costa de un enorme sufrimiento físico y psíquico, por su insatisfacción permanente y -en definitiva- por su radical manera de entender la música como un modo de vida.
Le dije lo mucho que me habían gustado su Macbeth, su Wozzeck y su Decimocuarta de Shostakovich. Y que su Réquiem de Mozart me había horrorizado. Él lo considera su mejor disco, fruto de diez años de investigaciones, y me hizo una -apasionada, como no podía ser menos- defensa de los resultados. Hablamos también de sus próximas grabaciones, los Conciertos para piano de Shostakovich que está a punto de sacar Harmonia Mundi y la trilogía Mozart-Da Ponte que va a editar Sony Classical. Saldrán también Iolanta y Perséphone, en este caso editadas en DVD por el propio Teatro Real. Pero hablamos sobre todo de lo que a él le apetecía: de su manera de acercarse a la creación -ejerce también de compositor, actor y director de escena- y de su visión religiosa -es cristiano ortodoxo- pero también marcadamente platónica del fenómeno musical. También de su desprecio hacia la rutina, hacia el "star-system" y hacia el aburguesamiento del arte, y de su firme creencia de que éste ha de servir no para entretener sino para conmover.
sábado, 21 de enero de 2012
Barenboim homenajea a Celibidache
"Hubo, ciertamente, mucho nervio y garra dramática en el primer movimiento, pero si ahora destaca por algo es por la naturalidad de su desarrollo. El segundo comenzó algo desconcentrado, centrándose poco a poco para ofrecer, a través de riquísimas sutilezas de la agógica, una interpretación más anhelante que extática, lo que no puede ser del gusto de todos. Estuvo muy bien el scherzo, particularmente por un trío rústico, flexible y distendido, sin la rigidez de su grabación en Chicago. Y sensacional el movimiento conclusivo, de nuevo una lección de cómo planificar tensiones y distensiones, de cómo cantar las melodías y de cómo extraer de la orquesta, adecuadísima, el necesario sonido organístico".
No puedo dejar de suscribir lo que dice Arturo Reverter en sus notas con respecto a la Staatskapelle de Berlín, "orquesta de sonoridad tan germana, tan oscura y densa, matices propios de los conjuntos de la Alemania profunda y derivados de una acrisolada tradición". Pero debo añadir que ayer viernes 20 de enero se mostró en lo técnico por debajo del nivel que ha exhibido a lo largo de estos últimos veranos en Granada precisamente en su integral Bruckner, y me refiero tanto a las diferentes familias instrumentales en su globalidad como, ya de modo más concreto, a las trompas. Por lo visto la noche del jueves, con la Cuarta del mismo autor, estas últimas estuvieron (aún) peor. Esas cosas hay que cuidarlas, por favor.
viernes, 20 de enero de 2012
Barenboim y Arenas: no al Diván, sí al ladrillo
Pretende el PP enfrentarse a la crisis de una manera sui generis. Lo dijo su candidato Javier Arenas hace pocos días: derogar el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) y los planes subregionales, además de modificar la Ley del Suelo, recordando -sigo el texto publicado por El País- las posibilidades de Andalucía como zona residencial “privilegiada” para los europeos. ¿Y la economía sostenible, esa misma en la que tantísimo insistimos los profesores de Ciencias Sociales en nuestras clases? No se corta Arenas: “somos la mejor zona residencial de la Unión Europea y quiero deciros que estoy harto de la milonga de la economía sostenible, porque el turismo, la agricultura y las zonas residenciales son la mejor economía sostenible de Andalucía”. Continúa El País índicando que sobre los aplausos que celebraron la afirmación, apostilló el líder popular: “harto de la milonga, de la milonga”. Total, pura cultura del ladrillo, de esa que tanto le gustaba a ese buen amigo de Arenas que es Francisco Camps, con los resultados que ustedes ya conocen en la Comunidad Valenciana.
En cualquier caso parece que los andaluces no le hacen ascos al Partido Popular de cara a las próximas elecciones autonómicas: las últimas encuestas, publicadas ayer mismo, le dan la mayoría absoluta. Los votantes, espoleados de manera inmejorable por los bochornosos casos de corrupción que se andan descubriendo en el PSOE regional, habrán colaborado así a una verdadera vuelta a los años sesenta y setenta, a la trasformación total de nuestras costas en un "Megatorremolinos" con la excusa del "progeso". Ya saben, el turismo en un gran invento. Que viva el pelotazo urbanístico. Lo demás, milongas. Les dejo con una milonga a cargo de Barenboim.
miércoles, 18 de enero de 2012
Adiós a Leonhardt
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PS. Los textos para este concierto y para otro del Cuarteto de Tokio que se ofrecía por las mismas fechas fueron las primeras notas al programa que me encargó el Villamarta. Me hizo ilusión, claro. Semanas más tarde me retiraron ambos encargos sin mediar explicación alguna, aunque me ofrecieron como "premio de consolación" publicar -obviamente sin cobrar- lo que ya había escrito de las mismas, que es lo que ustedes tienen arriba. Al acudir a los respectivos conciertos descubrí que las notas las terminó escribiendo Justo Romero. Perdóneme Leonhardt por enturbiar con esta anécdota mi pequeño homenaje.
martes, 17 de enero de 2012
Ballo con Davis y Caballé
José Carreras, Montserrat Caballé, Ingvar Wixell, Patricia Payne.
Orquesta del Covent Garden. Dir: Colin Davis.
Decca, 4705862
2 CDs - 130'51''
ADD
Universal
***
El Ballo no convence globalmente, pero es indispensable para los fans de la Caballé, quien sin rendir aquí en todo momento al cien por cien ofrece una Amelia referencial; su “Morró, ma prima in grazia” es antológico. No llega a semejante altura Carreras, aunque está entregadísimo y comunicativo. El resto interesa menos. La dirección de Colin Davis es elegante, pero descafeinada y un tanto ajena al lenguaje verdiano.
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Texto extraído de un artículo publicado en el número de febrero de 2003 de la revista Ritmo sobre el segundo lanzamiento de la serie "The Opera Compact Collection", editada por Decca.
domingo, 15 de enero de 2012
Lang Lang deslumbra en Viena
Su técnica es extraordinaria, tal vez la mejor del planeta. Es difícil escuchar a un pianista con una agilidad tan asombrosa, con una gama de colores tan amplia, con una potencia sonora tan abrumadora, con unos pianísimos tan delicados, con un fraseo tan flexible y controlado al mismo tiempo, sin lugar para que la arquitectura se tambalee; con una capacidad tan enorme para desplegar brillantez y descender al mismo tiempo al más sutil de los matices, en definitiva. Y sin embargo, Lang Lang (Shenyang, 1982) tiene mucho peligro, porque es tan consciente de sus posibilidades que con frecuencia se deja llevar por el mero exhibicionismo y llega a resbalar de manera considerable: es lo que le pasó en Granada en 2007 junto a Barenboim en un despistadísimo Primero de Brahms. Por eso mismo tenía un poco de miedo de este Blu-ray, correspondiente a un recital en la Musikverein de Viena ofrecido los días 27 de febrero y 1 de marzo de 2010, que me compré hace tiempo a buen precio –en una tienda del extranjero, por supuesto- y que hasta ahora no he visionado. Me ha gustado mucho.
Me ha sorprendido, habida cuenta de que su Mozart no me suele entusiasmar, lo bien que interpreta a Beethoven, aunque desde luego en una línea ajena a las densidades filosóficas del “más grande” en este campo, obviamente Barenboim. En la Sonata nº 3 (una obra temprana, de 1874-75) aborda los movimientos extremos mirando al pasado, que suenan risueños, galantes e incluso coquetos, pero en absoluto triviales o amanerados. El segundo no resulta particularmente denso pero ofrece toda la concentración y cantabilidad deseables, mientras que en el tercero sabe añadir toques encrespados sin renunciar a la visión global de la pieza, mayormente apolínea. En la Appasionnata el pianista chino ofrece una versión que se aleja de la atmósfera gótica para ser más bien fresca y juvenil, de una tensión extrovertida antes que soterrada y una cantabilidad que no resulta agónica sino más bien contemplativa, aunque no por ello caiga en lo ensoñado. Obviamente es imposible olvidar la hondura que en esta página alcanza Barenboim o, en una línea igualmente distante, la áspera rebeldía de Gilels, pero la realización de Lang Lang es posible y digna de elogio.
Menos me ha interesado su Albéniz. Del libro I de Iberia el chino ofrece una visión excesivamente delicada e impresionista, muy cercana a Debussy, a la que le faltan atmósfera, densidad sonora y sentido español, aunque también sean de apreciar sus numerosos hallazgos. Concretando un poco, me ha defraudo “Evocación”, una lectura hermosísima, delicada y muy contemplativa pero fuera de estilo, quizá por recrearse en exceso en el sonido. Mucho mejor “El Puerto”, que sí ofrece chispa aunque ésta no sea española. “Corpus Christi” es una verdadera exhibición de la más colosal técnica imaginable, pero se sigue echando de menos un concepto más apropiado.
De la Sonata nº 7 de Prokofiev nuestro pianista construye una lectura muy inteligente en la que, sin renunciar en modo alguno al lenguaje propio del compositor, consigue que los aspectos maquinistas y opresivos de su escritura no resulten meramente mecánicos, y también que los líricos no se escoren en exceso al romanticismo para ofrecer en su lugar un marcado carácter onírico y cierta ambigüedad expresiva. El resultado es absolutamente magistral, deslumbrante.
Las propinas se concentran en Chopin. El Estudio op. 25, nº 1 lo interpreta con asombroso sentido de los colores y las texturas. Apasionamiento controlado y elegancia aunada con rotundidad presiden una interpretación de la celebérrima Polonesa nº 6, op. 53, Heroica, que potencia los aspectos más elegantes de la pieza. En el Gran vals brillante nº 2, op. 34 nº 1 todo es portentoso, particularmente la flexibilidad de un fraseo dispuesto a descubrir muchas cosas nuevas, pero también la capacidad para aunar cantabilidad y brillantez sin caer en el mero espectáculo sonoro. El Blu-ray ofrece asombrosa calidad audiovisual, pero la filmación me parece algo mareante. Para los que dispongan de la tecnología necesaria, se incluyen varias de estas piezas filmadas en Berlín en junio del mismo año en formato 3D. Mi recomendación es que busquen el mejor precio posible y se lo compren. Ojalá el joven pianista nos siga ofreciendo cosas así. Ah, tienen otro comentario en el blog de Ángel Carrascosa (enlace).
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