viernes, 20 de enero de 2012

Barenboim y Arenas: no al Diván, sí al ladrillo

Declaró ayer Barenboim en la Fundación Juan March -anda haciendo sinfonías de Bruckner para Ibermúsica: espero escuchar hoy la Wagneriana- que "la Fundación West-Eastern Divan Orquesta no está ligada a ninguna ideología política, así que sólo espero que el Gobierno de España no convierta a la institución en objeto de debate político", añadiendo que lo único que el PP tiene que aclarar es si quiere "ayudar a los palestinos e israelíes y darles una educación musical o no" (noticia completa). Me temo que hay que advertir al de Buenos Aires que la decisión ya está tomada desde hace tiempo, que el Partido Popular -eufemístico nombre de una agrupación política al servicio mucho antes de la plutocracia que del "pueblo"- ya declaró que en el momento en que llegasen al poder en la Junta de Andalucía, la Fundación Barenboim-Said sería borrada del mapa. Mucho dinero para estos tiempos de crisis, o eso dicen.


Pretende el PP enfrentarse a la crisis de una manera sui generis. Lo dijo su candidato Javier Arenas hace pocos días: derogar el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) y los planes subregionales, además de modificar la Ley del Suelo, recordando -sigo el texto publicado por El País- las posibilidades de Andalucía como zona residencial “privilegiada” para los europeos. ¿Y la economía sostenible, esa misma en la que tantísimo insistimos los profesores de Ciencias Sociales en  nuestras clases? No se corta Arenas: “somos la mejor zona residencial de la Unión Europea y quiero deciros que estoy harto de la milonga de la economía sostenible, porque el turismo, la agricultura y las zonas residenciales son la mejor economía sostenible de Andalucía”. Continúa El País índicando que sobre los aplausos que celebraron la afirmación, apostilló el líder popular: “harto de la milonga, de la milonga”. Total, pura cultura del ladrillo, de esa que tanto le gustaba a ese buen amigo de Arenas que es Francisco Camps, con los resultados que ustedes ya conocen en la Comunidad Valenciana.


En cualquier caso parece que los andaluces no le hacen ascos al Partido Popular de cara a las próximas elecciones autonómicas: las últimas encuestas, publicadas ayer mismo, le dan la mayoría absoluta. Los votantes, espoleados de manera inmejorable por los bochornosos casos de corrupción que se andan descubriendo en el PSOE regional, habrán colaborado así a una verdadera vuelta a los años sesenta y setenta, a la trasformación total de nuestras costas en un "Megatorremolinos" con la excusa del "progeso". Ya saben, el turismo en un gran invento. Que viva el pelotazo urbanístico. Lo demás, milongas. Les dejo con una milonga a cargo de Barenboim.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es difícil que el PSOE o el PP quieran educar musicalmente a palestinos e israelíes cuando no se preocupan de educar musicalmente a los españoles: lo del diván les sonará a Una terapia peligrosa, como mucho.