viernes, 10 de diciembre de 2021

La tercera dosis FUNCIONA

Escribo con alegría y con enfado. Alegría enorme, porque mi madre ha dado oficialmente COVID NEGATIVA, coincidiendo de manera casual en el día de su 81 muy lozano cumpleaños. Enfado grande porque todavía hay gente presuntamente seria que duda de las vacunas y hasta de la naturaleza de esta crisis sanitaria.

Miren ustedes, en mí mismo y en mis circunstancias ha quedado claro de que este virus es MUY FÁCILMENTE TRANSMISIBLE –he tenido cuidado extremo: me asegura un profesional que posiblemente el bicho se haya colado por llevar una mascarilla quirúrgica y no FFP2–, y que pese a ello NO SE CONTAGIA A LOS CONVIVIENTES gracias a la tercera dosis –más un enorme cuidado en la rutina diaria, claro está–. También he comprobado –lo sigo haciendo– que los síntomas son MUY DOLOROSOS con la segunda dosis puesta hace siete meses, aunque parece más que probable que si no fuera por ella estaría en el hospital.

La extrema derecha, sea en versión VOX o en versión "liberal" de Ayuso, sigue diciendo que mascarillas fuera, que todos los años muere gente de gripe y no pasa nada, que sin economía no hay salud (¿no será al reves, almas de cántaro?) y barbaridades de tal calaña. No les hagan caso. Unos y otros, estos ultraderechistas y no pocos de extrema izquierda, son basura humana que intenta sacar los peor de nosotros mismos para justificar lo injustificable y conseguir lo inimaginable. Ustedes sean sensatos, sean razonables, sean solidarios y, sobre todo, sean cariñosos con quienes tienen alrededor. GUARDEN LAS DISTANCIAS. USEN LA MASCARILLA FFP2. VACÚNENSE USTEDES Y SUS HIJOS. No les hablo desde "manipulaciones gubernamentales", sino desde la experiencia en mi propio cuerpo. No se dejen engañar.

jueves, 9 de diciembre de 2021

I'm still here, but... (notas sobre la segunda y la tercera dosis)

 ... pillé el coronavirus y la cosa va a peor. Los primeros síntomas aparecieron el sábado por la tarde en forma de dolor de garganta. El domingo tuve febrícula, que se me pasó al día siguiente, pero desde el lunes por la noche la fiebre es continua. Esta tres últimas noches han sido muy desagradables. He perdido parte del olfato, aunque eso es lo de menos. Lo realmente malo es el dolor. Y el cansancio, el famoso cansancio del coronavirus. Tengo algo de tos seca, sin que de momento vaya a mayores. Hoy me hacen la PCR para confirmar lo que ya sé por el test de antígenos: lo que me gustaría es que me dijeran qué cepa es.

 
He sido enormemente cuidadoso en todo momento. La mascarilla solo me la que quitado en interiores para comer o beber, pero ya se sabe que estas últimas cepas son muchísimo más contagiosas. No nos engañemos: el bicho pasa por las rendijas. Esa es una conclusión importante. Otra es que la segunda dosis de la vacuna impide quizá un contagio mortal, pero no pasarlo así de mal. Yo me la puse en mayo y ya ven cómo estoy a los siete meses. Hace falta la tercera. Y ahí va la última conclusión: LA TERCERA DOSIS FUNCIONA, porque mi madre, a sus ochenta años, no ha pillado nada de nada pese a que vivo con ella.

La advertencia está clara. En primer lugar, no hagan caso a los imbéciles del "quitémonos las mascarillas": incluyo en esta categoría a un crítico musical ultraderechista, especialista en música antigua, que se declara fan de la "libertad" de Ayuso y anda soltando en la red repugnantes mentiras a cuál más peligrosa. En segundo lugar, pónganse la tercera dosis en cuanto les esté permitido. En tercer lugar, vacunen a sus hijos sin dudarlo un solo momento. En cuarto lugar, presionemos a nuestros gobiernos para que sacrifiquen, en la medida de lo posible, la "libertad de compras navideñas" y de "entrañables reuniones familiares" por algo tan básico como la salud.

Ah, pensarán ustedes que me estoy hartando de escuchar música en el encierro. Pues no. El mal cuerpo no lo permite, y apenas estoy dando uso a mi nuevo subwoofer ni a mis altavoces Dolby Atmos recién comprados. Lo que sí estoy es intentando leer mucho sobre historia y arte. Estoy deseando volver a mis clases, sinceramente lo único que da sentido a mi vida y aquello de lo que me siento más orgulloso. La música es algo secundario.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Adios, Blanquito

Lo recogió mi madre de debajo de un coche hace trece años. La idea es que me hiciera compañía en el destino definitivo que me habían adjudicado, allí en la Sierra de Segura. Pensábamos que era una gata y le pusimos por nombre Blanquita. Resultó ser macho, rubio y de ojos azules. Se encariñó de mi madre y se quedó aquí en Jerez: al final a quien hizo compañía fue a ella. Mucha. El otro viejo gato, Felipe, vivía aparte: no se podían ni ver.

Cuando volví a Jerez ocho o nueve años después se aficionó cada vez más a mí. Le encantaba que le acariciara el lomo y que le rascara las orejitas. Era muy manso y cariñoso a más no poder. A mi madre la acompañaba por toda la casa. También era muy comilón. Cuando hace ahora trece meses entró una gatita nueva se convirtió en su padre, ejerciendo de protector y maestro.

Hasta hace nada han estado muy unidos. El fin de semana pasado Blanquito empezó a respirar mal. Fuimos al veterinario de urgencias y nos dijeron que el corazón estaba bastante mal y que tenía los pulmones encharcados. Ha aguantado ocho días adicionales a base de pastillas para la función diurética. A veces se mostraba muy cansado, pero la mayor parte del tiempo ha estado medianamente bien, incluso feliz. Hoy ya no. Al mediodía tomó su ración de sol, pero esta tarde le costaba respirar: en la foto se le ve desconcertado. Hace un rato se ha ido, en un suspiro.

Muchas gracias, Blanquito. Nos has dado mucho cariño y nos has hecho muy feliz.

lunes, 25 de octubre de 2021

Las Cantigas de Santa María, entre tres mundos

Mi agradecimiento a todas las personas que, a través de diferentes medios, se han lamentado de que este blog  paralice su actividad. Seguirá cerrado, al menos hasta principios de 2022, por una mezcla de cansancio, tristeza y decepción. Quiero compartir con ustedes, no obstante, este artículo que ha sido publicado hoy por La Voz del Sur (enlace) e invitarles a acudir, si es que les resulta factible hacerlo, a la conferencia que espero ofrecer este miércoles 27 de octubre a las 18:30 en el Alcázar de Jerez de la Frontera sobre uno de mis temas favoritos.


Las Cantigas de Santa María, entre tres mundos

Este es el título de la conferencia que tendré la ocasión de pronunciar el próximo miércoles 27 de octubre en el Alcázar de Jerez dentro del homenaje a Alfonso X que en el 800 aniversario de su nacimiento rinden la Asociación Jerezana de Amigos del Archivo y la Universidad Pablo de Olavide.

¿Qué tres mundos, se preguntarán algunos? No, el asunto no gira en torno al manido tema de la convivencia entre las culturas cristianas, árabe y judía. Los tres mundos son el hispano, el cristiano europeo y el que rodea el Mar Mediterráneo. Puede que a alguien le sorprenda que considere “lo hispano” como un único mundo, cuando para muchos se trata de dos distintos, enfrentados entre sí en el marco de eso que se conoce como “Reconquista”. Pues miren ustedes, aunque en modo alguno se pueda hablar durante el medievo de una unidad política conocida como España –ni siquiera en época visigoda, con los suevos haciendo lo que les daba la gana por ahí arriba y los bizantinos dando vueltas por aquí abajo–, yo creo que como concepto territorial e histórico sí que existía una España medieval. Una España plurinacional, mal que le pese a algunos. ¿Cómo se autodenominaba a sí mismo Alfonso X? Pues “Rey de las Españas”. Que se enterasen bien todos, especialmente su suegro Jaime I, porque de lo que se trataba era de reivindicar la hegemonía de Castilla en el territorio peninsular, de Norte a Sur, de Oeste a Este.


Mas no olvidemos que en su Estoria de España Don Alfonso incluye a Al-Ándalus, por derecho propio. Lo digo porque andan ciertos historiadores actuales afirmando el carácter inapropiado de términos como “hispanomusulmán” o “España musulmana”. Me temo que sus prejuicios ideológicos les hace tener una visión sesgada de la realidad. ¡Claro que Al-Ándalus es España! Y la cultura andalusí, concretamente la que se desarrolla entre Abderramán II y la disolución del califato, una de nuestras más espléndidas contribuciones a la historia europea. Luego se podrá discutir largamente sobre hasta qué punto la civilización aquí desarrollada es deudora de la oriental –quizá bastante–, hasta qué punto existe una continuidad con el periodo visigótico –Al-Ándalus está plagado de mozárabes hasta el siglo IX como mínimo–, o quizá también sobre la manera en que tanto el islam oriental como el peninsular beben de una misma fuente: la antigüedad tardía, romana y cristiana al mismo tiempo. Pero España es todo lo que va desde los Pirineos hasta Gibraltar. Un todo plural, plagado de encuentros y de desencuentros, marcado por los enfrentamientos bélicos –cristianos contra musulmanes, cristianos contra cristianos, musulmanes contra musulmanes–, y en cualquier caso de una riqueza cultural extraordinaria. Las Cantigas se alimentan parcialmente de ese sustrato, aunque no solamente de él.


Europa y el Mediterráneo, decía. La lírica de los trovadores occitanos y de los troveros del norte de Francia está por completo presente en el cancionero mariano dirigido por el Rey Sabio, fundamentalmente en lo que se refiere al concepto del amor cortés: María como, en palabras de Carmen Rodríguez Suso, “epítome de la mujer cantada por la lírica cortesana”. Sobre eso no puede haber discusión, si bien la polémica ha sido larga en torno si la estructura viene del zéjel islámico o del virelai francés. Para liar más el asunto, el mismísimo Ramón Menéndez Pidal defendía el origen islámico del propio concepto del amor cortés, así que ya ustedes dirán. En lo que a la música propiamente dicha se refiere, Maricarmen Gómez Muntané ha detectado un muy amplio abanico de fuentes que nutrieron a las Cantigas, desde las que poseen origen litúrgico –del canto gregoriano, para entendernos– y las que vienen de la renovadora Escuela de Notre Dame parisina hasta aquellas que corresponden al mundo de trovadores y troveros franceses, a las que hay que sumar las que entroncan del repertorio lírico español y podrían remontarse hasta las antiguas jarchas mozárabes.

¿Y las miniaturas? Teóricamente estamos en el momento de consolidación de la pintura del gótico lineal. La fuerza de los talleres de iluminación del entorno parisino tiene que dejarse notar forzosamente, si bien mi expertísimo amigo Fernando Gutiérrez Baños ha detectado puntos de contacto con la vanguardia londinense que reinterpretaba modelos parisinos en el palacio y la abadía de Westminster en tiempos de Enrique III. ¿Casualidad que la infanta Leonor de Castilla, hermanastra de Alfonso X, se casase con el futuro Eduardo I? Aun así, tanto Fernando como todos los demás grandes especialistas insisten en que es imposible explicar las miniaturas de las Cantigas solo con el gótico lineal: el interés por el volumen, el tratamiento del color, el diseño del espacio, la concepción de los fondos y determinadas iconografías apuntan en direcciones muy diferentes. ¿Hacia Al-Ándalus? Posiblemente: ahí está el códice de los amores entre Bayad y Riyad conservado en el Vaticano. Y aún con ello no basta.

Por eso debemos ampliar nuestra mirada. Está el Mediterráneo. Está la corte de Federico II y sus descendientes en Nápoles y Sicilia, tierras ya fertilizadas por musulmanes y normandos. La madre del Rey Sabio era Beatriz de Suabia, prima de Federico, a su vez Emperador del Sacro Romano Germánico. De ahí precisamente que el monarca que conquistó Sharish y la transformó en Jerez de la Frontera aspirase una y otra vez al trono imperial, y que buena parte de su impresionante actividad legislativa y cultural estuviese planteada imaginando la corona sobre su frente. Se ha insistido que el segundo proyecto de Cantigas hasta alcanzar la cifra de cuatrocientas (tras cerrar una primera serie de solo cien) tiene mucho que ver con semejantes aspiraciones. Por otra parte, la reciente tesis doctoral de Laura Molina López “El Infante Don Fadrique y la estela del arte suabo en el Reino de Castilla en la segunda mitad del siglo XIII” ha dejado bien claro cómo la efervescencia cultural italiana tuvo mucho que ver con la de la corte de nuestro Alfonso X.

Claro que también el Mediterráneo, no lo olvidemos, es el mar por el que van y vienen los cruzados, se trasmiten leyendas y milagros, se van transmitiendo y modificando diferentes tradiciones musicales de carácter oral y se desarrolla un intenso comercio de manuscritos entre diferentes reinos y culturas. Ahí están las ilustraciones a las Maqamat de al-Hariri realizadas en Bagdad por el miniaturista al-Wasiti pocas décadas antes de nuestras Cantigas, en las que no pocos especialistas han querido encontrar paralelismos que se explican por la existencia de un intenso flujo cultural dentro de un espacio con muchas más raíces comunes de las que algunos quieren ver. Sin ese Mar Nuestro, el de aquella antigua Roma que durante todo el medievo miran con el rabillo del ojo cristianos y musulmanes, Alfonso X no hubiera podido sentar las bases de un intenso renacimiento cultural al que le deberá mucho no solo el Renacimiento propiamente dicho, sino también nuestra civilización occidental tal y como hoy la conocemos.

viernes, 15 de octubre de 2021

Músicos jóvenes en Jerez: sin los pies en el suelo

Lamento mucho tener que escribir esto, pero creo que va siendo hora. Hay en Jerez de la Frontera –mi ciudad– correctos, buenos, muy buenos y magníficos músicos jóvenes. También los hay discretos y menos que discretos. Estos últimos necesitan la oportunidad de ponerse delante de un público para poder seguir desarrollándose, como también de la comprensión por parte de ese público; no podemos pedirle la excelencia a los que están empezando.

Ahora bien, en el momento de ponerte delante de una audiencia tienes que cumplir unos mínimos. Mínimos "muy mínimos", pero que ahí están. Cuando no se está lo suficientemente preparado, lo mejor es seguir estudiando y limitar los conciertos a audiencias digamos que "internas". En el momento en que el público en general está llamado a acudir, tienes que haber alcanzado ese "mínimo muy mínimo" de dignidad. Porque si no, le estás faltando el respeto a esas personas que invierten su tiempo y –en caso de no ser gratuita la entrada– su dinero en escucharte.

Hay formaciones musicales en Jerez que no están dando la talla. Les advertí en privado con todo el afecto mundo. Pues bien: han dejado de hablarme y siguen presentándose en público con un nivel que deja muchísimo que desear. Lo peor de todo es que creen que lo hacen bien, quizá porque gran parte de la audiencia está formada por familiares y los aplausos suelen ser estruendosos. Que no se dan cuenta de lo que está pasando lo demuestra la circunstancia de que difunden vídeos que evidencian mediocridad en toda su crudeza.

Como melómano que lleva muchos, muchos años escuchando orquestas jóvenes y adultas, buena y menos buenas, y ha escrito una nada desdeñable cantidad críticas musicales, les aviso esta vez en público. Si lo que quieren es recibir muchos aplausos jugando en casa y con las cartas marcadas –marchas de Semana Santa y cosas así–, adelante. Si lo que quieren es ser buenos músicos, lo mejor es dejar de dar conciertos por una temporada, trabajar durísimamente todos los aspectos técnicos, dejar fuera (¡qué remedio, eso también pasa en los equipos de fútbol, en las cuadrillas de costaleros y en cualquier formación en la que el equilibrio es necesario!) a aquellas personas que por tal o cual motivo no están a la altura, y luego volver con las pilas cargadas.

Siempre aplaudiré cualquier iniciativa joven, pero lo que no pienso es aplaudir cosas mal hechas. Chicos y chicas, poned los pies en el suelo.

La ROSS abre temporada con Plasson y la Sinfonía Fantástica…

…y la misma ROSS sigue ignorando por completo a quien firma estas líneas.

Tengo claro que la señora María Jesús Ruiz no va a mover un dedo por contar conmigo: aunque desde hace tiempo viene evidenciando su total desprecio hacia mi trabajo, ahora he logrado averiguar que llegó a vetar mi nombre para alguna conferencia cuando este fue propuesto. Por su parte Pedro Vázquez, el nuevo gerente de la formación hispalense, parece no haberle dado ningún toque de atención. O bien este señor sigue tan ocupadísimo en la autopromoción de su persona a través de los medios que no piensa en nada más, o bien opina sobre un servidor lo mismo que la responsable de relaciones externas. Tal vez sean las dos cosas a la vez.

Consecuencia: yo me seguiré perdiendo todos los conciertos de la Sinfónica de Sevilla –ni siquiera me planteo acudir motu proprio–, y la orquesta “se pierde” un medio, este blog, que me parece a mí que tiene bastante más lecturas que las reseñas musicales que se escriben en otras páginas web que sí están acreditadas y en las que el nivel intelectual no pasa de una mezcla de datos tomados de la Wikipedia con soflamas de ideología “de género” –que si Butterfly, Carmen e incluso Cenerentola son denigrantes a la mujeres– porque el crítico de turno es incapaz de distinguir el Beethoven de Toscanini del de Fürtwangler o el de Backhaus del de Barenboim. La poca vergüenza no conoce límites. 

 

Foto de Pedro Vázquez por Irewarrior - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=87249423

Sensacional debut discográfico de Lahav Shani y Múnich

En 2019 quedé hondamente impresionado por el Pelleas und Melisande de Schönberg que vi en un video, actualmente no disponible, en el que en...