sábado, 14 de enero de 2012

Macbeth por Currentzis y Tcherniakov

Como dentro de poco tendré la oportunidad de escuchar a Teodor Currentzis en el Teatro Real, he decidido dejarme llevar por las críticas altamente positivas de Ángel Carrascosa (enlace) y Pablo Vayón (enlace) y adquirir el Blu-ray editado por BelAir del Macbeth que dirigió en la Ópera de París, a petición de Mortier, en abril de 2009. Bien, las cosas muy negativas que dije del director griego en este blog (enlace) las sigo manteniendo, pero he de reconocer que su trabajo en este emblemático título verdiano me ha gustado mucho. Es la suya una dirección fogosa, electrizante, implacable, de altísimo contenido teatral y de una rusticidad sonora de lo más adecuada, pero también flexible y lírica cuando debe. Como dijo Ángel, el modelo –clarísimo- es el de Riccardo Muti, bastante más que el de Claudio Abbado, por citar a dos enormes recreadores de la magistral partitura. Un trabajo formidable, desde luego, en el que hay incluso momentos geniales, lo que no me va a impedir poner un reparo: en más de una ocasión a Currentzis se le va la mano en contundencia, y da la impresión de que lo hace no tanto dejándose llevar por el temperamento sino más bien por deseos de epatar al personal. En ese sentido me recuerda a James Levine, y no lo digo precisamente como elogio. La orquesta se comporta, pero sin llegar a deslumbrar.

Verdi Macbeth Currentzis Tcherniakov

Dimitris Tiliakos me parece un Macbeth digno sin más: canta con muy buen gusto pero se queda corto tanto en lo vocal -sobre todo por abajo- como en lo psicológico. Violeta Urmana me hubiera sorprendido de no ser porque le escuché el papel en Sevilla allá por 2004 (con Carlos Álvarez y el horroroso director enchufado por el barítono malagueño, Daniel Lipton). No hay mucha novedad con respecto a entonces: sin alcanzar las cumbres expresivas de Callas y Verret, la cantante lituana -instrumento de primera magnitud, técnica soberbia- compone una Lady Macbeth de asombrosa perfección, sin apenas desigualdades y siempre poderosísima, amén de por completo ajena a cualquier tipo de exceso o truculencia. Ferrucio Furlanetto está tan gastado que a veces resulta desagradable escucharle, aunque sí posee esa nobleza en el canto y esa línea verdiana de las que carece el protagonista. El tenor Stefano Secco hace un más que correcto Macduff, pero hubiera convencido más sin gimoteos en su aria.

Lo que no me ha gustado es la propuesta escénica de Dmitri Tcherniakov. Esta es la tercera producción que le veo al moscovita. Me interesó la de El jugador: la dramaturgia Prokofiev encaja bien con las maneras de hacer de este señor. En Eugenio Oneguin (enlace) me convenció muy poco. Lo de Macbeth es aun peor, pero no porque la acción se traslade al siglo XX, las brujas sean paseantes o la Lady no pase de ser una marujona, sino porque existe una fragrante contradicción entre lo que se escucha, un universo sonoro romántico, desatado y marcadamente gótico, y lo que se ve, un melodrama burgués aburrido y trivial, por muy bien resuelto que esté -admirable la dirección de actores- y por muy atractivas ideas teatrales que presente. Estamos ante teatro de gran calidad, pero no ante una buena traducción de Verdi, Piave y Shakespeare. Una vez más, Tcherniakov monta su discurso paralelo y decide servirse a sí mismo.


Total, un Macbeth con una dirección musical y una Lady de primerísimo nivel, pero solo eso. ¿Merece la pena? No tengo del todo claro si he invertido bien mi dinero, la verdad. Un dato que puede inclinar la balanza del lado positivo: aunque la edición de la partitura es la revisada, sin duda superior a la original (enlace), se incluye el hermoso “mal per me” de 1847 que canta -en calzoncillos en esta producción- el agonizante Macbeth. Se me olvidaba decir que Mortier –si no le quitan de en medio los del Partido Popular- traerá a Currentzis para dirigir este mismo título en Madrid, lo que es buenísima noticia, y además en una propuesta escénica diferente a esta que él mismo encargó. Estaremos atentos.

jueves, 12 de enero de 2012

Berrea, berrea

Van aquí unos extractos de la noticia aparecida esta mañana en Diario de Sevilla (enlace) acerca de la posible próxima temporada del Teatro de la Maestranza.  Los subrayados son míos, obviamente.

“En terreno verdiano, la dirección del Maestranza ha apostado por la ópera Rigoletto como plato fuerte (…). Será la tercera vez que dicho título suba a la escena del teatro del Paseo de Colón, tras las de octubre de 1991 (con Alfredo Kraus como el mejor Duque de Mantua imaginable) y las de febrero de 1996. Precisamente en esta segunda ocasión fue protagonista quien lo será de esta tercera entrega, el barítono Leo Nucci.





Considerado en la actualidad, a sus 70 años, como el mejor barítono verdiano, Nucci sigue manteniendo una frescura vocal y una capacidad de transmisión emotiva que le hace poseer aún una muy apretada agenda. El cantante, que también protagonizó en el Maestranza un soberbio Barbero de Sevilla en abril de 1997, será el centro de un primer reparto de campanillas en el que cantarán también figuras tan conocidas como el canario Celso Albelo y Patrizia Ciofi, cantantes ambos muy familiarizados con esta ópera y con el propio Leo Nucci. Los tres cantantes protagonizaron, la noche del 22 de junio del 2009 una velada histórica en el Teatro Real, al ser la primera vez que en dicho teatro se realizaba un bis durante una ópera. Fue la única función que Nucci cantó de aquel Rigoletto, y tras la interpretación del dúo Sí, vendeta, tremenda vendetta, junto a Patrizia Ciofi, los incesantes aplausos del público obligaron a repetir la pieza. Dicha actuación le valió a Nucci el galardón al mejor cantante masculino de ópera del 2009 en los Premios Líricos del Teatro Campoamor de Oviedo.”



Decir que Kraus fue en 1991 el mejor Duque de Mantua imaginable me parece, como mínimo, una exageración. Calificar de soberbio al Barbero de Castro/Zedda, altamente discutible (salvo que se considere soberbio lograr dormir a las ovejas en un título como este, que ya tiene mérito la cosa, ya). Pero decir que el señor Nucci mantiene su frescura vocal va mucho más allá, y no digamos ensalzar la “Vendetta” de 2009 en el Teatro Real, cuyo bis estaba (no hay más que remitirse a la rueda de prensa, donde se dejaban caer las intenciones) más que preparado. En fin, arriba les dejo esta perla por si no la conocían. A la histórica prueba me remito. Aprovecho para dejarles otra “Vendetta”, para que ustedes vean lo mal que estuvo Plácido Domingo haciendo lo que obviamente no debería hacer, pero también para que se pregunten por qué para los mismos que lo del tenor madrileño es un horror, que sin duda lo es, lo de Nucci resulta antológico. Y calibren, de paso, cuál de los dos cantantes (nacido en 1942 el boloñés, en 1941 o quizá varios años antes el madrileño) conserva mayor frescura vocal. ¡Cómo le pueden a algunos los prejuicios!




miércoles, 11 de enero de 2012

El Debussy de Bernstein en Roma: mejor de lo que se dice

En 1989 –fallecería al año siguiente- Leonard Bernstein visitó Roma para ponerse al frente de la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia con un programa íntegramente dedicado a Claude Debussy: Images (Gigues, Rondes de printemps e Ibéria, en ese orden), Preludio a la siesta de un fauno y La mer. No tuvo muy buena fama el compacto que editó en su momento DG. No hace mucho la filmación de Unitel salió en DVD editado por Cmajor, y tampoco el éxito ha sido grande. Yo, que hasta ahora no conocía estas interpretaciones, me he llevado una gran sorpresa con el visionado: aunque es cierto que la formación romana no es precisamente para tirar cohetes y que no estamos aquí ante el Lenny más inspirado, creo que nos encontramos ante lecturas de buen nivel que son muy dignas de tener en la estantería.

Bernstein Debussy DVD

¿Cómo es el Debussy de Bernstein? Para entendernos, se encuentra en las antípodas de Boulez: es cálido, brumoso, sensual, flexible en el trazo y de colorido tan rico como difuminado. También de un hedonismo un punto narcisista, como a veces ocurre con este director, pero aquí la cosa no llega a mayores. De hecho, y al margen de las referidas limitaciones de la orquesta, no es fácil encontrar graves reparos. En Ibéria sobran algunos portamentos, como también ciertos efectismos derivados de la contrastada teatralidad de la batuta. El Fauno resulta lento y particularmente contemplativo, quizá en exceso. La mer adolece de alguna discontinuidad en el trazo, lo que le impide alcanzar toda la tensión deseable en determinados momentos clave. En cualquier caso es este un Debussy ortodoxo, comunicativo y seductor que merece la pena conocer, máxime teniendo la oportunidad de disfrutar de la maravillosa gestualidad de Bernstein. Aquí les dejo este botón de muestra para que juzguen por ustedes mismos.

lunes, 9 de enero de 2012

Cenerentola por Marriner

ROSSINI: La cenerentola.
Agnes Baltsa, Francisco Araiza, Ruggero Raimondi.
Academy of St. Martin in the Fields. Dir: Neville Marriner.
Decca, 4705802.
2 CDs - 149'10''
DDD
Universal
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Bastante lograda resulta la labor de Sir Neville en La Cenerentola, aunque se pueda echar de menos algo de espontaneidad y luminosidad italianas. Notabilísimo el elegante Araiza, tan recurrente a las medias voces, mientras que la Baltsa atiende a todas las facetas del personaje sin terminar de profundizar en él. Raimondi no impresiona en lo vocal, pero nos descubre la faceta más mezquina de Don Magnifico. Alaimo es un Dandini algo soso. Como hay muy poca competencia en serie media, y menos aún con tan estupendo sonido, el registro es recomendable.
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Texto extraído de un artículo publicado en el número de febrero de 2003 de la revista Ritmo sobre el segundo lanzamiento de la serie "The Opera Compact Collection", editada por Decca.

viernes, 6 de enero de 2012

Trovatore con Del Monaco y Tebaldi

VERDI: Il trovatore.
Mario del Monaco, Renata Tebaldi, Ugo Savarese, Giulietta Simionatto.
Orquesta del Gran Teatro de Ginebra. Dir: Alberto Erede.
Decca, 4705892
2 CDs - 102' 8''
ADD
Universal
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De este Il Trovatore sorprende la relativamente buena calidad de la toma para tratarse de una grabación de 1956. Por lo demás, es un registro apropiado para cierto tipo de aficionado “tradicional”, concretamente el que va buscando más el poderío vocal que una intensa recreación dramática de la obra. Mejor, en todo caso, las estupendas Tebaldi y Simionato que el exhibicionista y brutal Manrico de Del Monaco o el vulgar Conde de Savarese. La dirección de Erede, de brocha gorda pero eficaz.

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Texto extraído de un artículo publicado en el número de febrero de 2003 de la revista Ritmo sobre el segundo lanzamiento de la serie "The Opera Compact Collection", editada por Decca.

jueves, 5 de enero de 2012

Sánchez Estrella: dimita, por favor

A la señora ha tardado poco tiempo en vérsele en plumero. Ya saben, María del Mar Sánchez Estrella, Delegada de Cultura del PP en el ayuntamiento de Sevilla que preside Juan Ignacio Zoido. La que mantiene el brutal recorte que ya inflingió al PSOE a la ROSS (enlace). La que lanzó el globo sonda de convertir en Festival de Música Antigua en cita bianual (enlace). La que suprimió las ayudas a los teatros para invertir esa cifra en un juego de lucecitas y proyecciones en la fachada del consistorio, pura cultura de escaparate (enlace). Esa misma.


Ya se intuía de qué pie cojeaba, pero ahora, con la dimisión -léase expulsión- hace tiempo esperada -pese a sonrojantes desmentidos de la munícipe- del director del Festival de Cine, lo ha confirmado plenamente. Lean las declaraciones: Sánchez Estrella desea que la próxima edición el festival esté "más abierto a la ciudadanía y menos orientado al cine minoritario y de autor" (enlace). ¿Comprenden?

Señora Sánchez Estrella: está usted haciendo un daño enorme a la cultura en Sevilla. Usted no es solo  insensible, sino una verdadera ignorante, por lo que no está en absoluto preparada para ejercer el cargo. Lárguese cuanto antes, por favor. El futuro cultural de Sevilla se lo agradecerá.


lunes, 2 de enero de 2012

La consagración de la Primavera: discografía comparada (I)

ATENCIÓN. Esta entrada queda aquí de manera testimonial, porque ha sido sustancialmente ampliada en este enlace.
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A estas alturas no les voy a descubrir a ustedes nada nuevo sobre el más famoso ballet de Stravinsky, estrenado en medio de un enorme escándalo el 29 de mayo de 1913 en el Teatro de los Campos Elíseos de París con coreografía de Vaslav Nijinsky y bajo la dirección musical de Pierre Monteux. Lo que sí les quiero proponer son estos apuntes que les pueden dar una idea de las tras grandes líneas interpretativas –complementarias entre sí, eso por descontado- que ha conocido en disco Le Sacre du printemps: la dura, seca y violenta, que es en cierto modo la “oficial” por ser la defendida por el propio autor, la propuesta digamos intelectual de Pierre Boulez, atenta ante todo al análisis de la portentosa escritura orquestal, y una tercera, en cierto modo inaugurada por Karajan y Bernstein, que descubre los numerosos lazos que, pese a todo, vinculan a la genial partitura con el pasado romántico e impresionista. Como en otras ocasiones, hemos puntuado las interpretaciones del uno al diez. Verán ustedes que, en la opinión de quien suscribe, el nivel medio de las grabaciones discográficas es altísimo a pesar de la incuestionable dificultad que entraña la interpretación de semejante obra maestra.

Stravinsky Consagracion Markevitch

1. Markevitch/Philharmonia (Testament, 1951). La pobre toma sonora no permite valorar del todo hasta qué punto el maestro ruso obtiene claridad de la fabulosa orquesta en esta interpretación fresca, vitalista, amén de magníficamente trazada sin parecer en ningún momento calculada ni intelectual. Ahora bien, siendo cálida y emocionante, y logrando la danza del sacrificio una alta dosis de frenesí, da la impresión de que en su grabación en estéreo –editada por Testament en el mismo compacto- Markevitch alcanzará cotas aún superiores de salvajismo y tensión interna. (9)


Stravinsky Consagracion Monteux Decca

2. Monteux/Sociedad de conciertos del Conservatorio de París (Decca, 1956). Sinceramente, no entiendo el enorme prestigio de esta grabación si dejamos a un lado el valor, indiscutible, de que fue Monteux quien estrenó la obra. Lo más interesante de su dirección me parece su tímbrica incisiva y descarnada, a lo que aquí contribuye una toma sonora, en temprano estéreo, seca y cortante. Su claridad es también admirable. El problema, aparte de la muy discreta calidad de la orquesta, es que la arquitectura no está bien construida. De hecho, los momentos más conseguidos impresionan más por la acumulación de decibelios que por la tensión sonora alcanzada. (6)


 Stravinsky Consagracion Markevitch

3. Markevitch/Philharmonia (Testament, 1959). Esta grabación sí que sigue manteniendo con plena justificación su enorme fama, siendo todo un modelo dentro de una línea dura, vitalista y salvaje, mucho antes espontánea que cerebral. Más adelante se escucharán interpretaciones más claras, más analíticas, desde luego más misteriosas y, en general, de mayor riqueza conceptual, pero pocas veces tan electrizantes y poderosas como esta, que culmina en una danza del sacrificio de un salvajismo inusitado. La excelencia de la orquesta hace mucho por el resultado. La toma sonora es algo turbia, pero la remasterización realizada por Testament del original de EMI recoge con fidelidad su amplia gama dinámica. (10)


Stravinsky Consagracion Sony

4. Stravinsky/Columbia (CBS-Sony, 1960). El compositor se reafirma a sí mismo con una lectura decididamente no solo antirromántica, sino también anti-impresionista, que procura evitar cualquier elemento de sensualidad –quizá por eso los pasajes lentos van algo apresurados en esta lectura- para centrarse en un discurso seco, tenso y violento, por momentos terrorífico, en el que sobresale la agresividad implacable que se acumula en toda la danza de la elegida. Lástima que la orquesta deje mucho que desear y que, en parte por ello mismo, la claridad diste de ser la deseable. Aun así, a conocer. (8)


Stravinsky Consagracion Monteux 50 aniversario

5. Monteux/Sinfónica de Londres (radio, 29 de mayo de 1963). En principio el morbo de esta retransmisión radiofónica es enorme, escuchar al casi nonagenario Pierre Monteux dirigiendo Le Sacre cincuenta años justos después de que él mismo estrenara la obra en París. Por desgracia, e independientemente de la precariedad de la toma, lo que nos encontramos es una interpretación mediocre desde el punto de vista técnico, por no decir chapucera, y muy desganada desde el expresivo. Particularmente grave es toda la primera parte, aquejada de una terrible flacidez. La segunda mejora un tanto gracias a la atmósfera nocturnal que el anciano maestro obtiene en su introducción y a que en la danza del sacrificio tanto él como la orquesta de la que por entonces era titular le ponen más ganas al asunto. Aun así, el resultado es tan pobre que se comprende que hasta la fecha no haya habido ninguna edición oficial de este registro. El interesado en conocerlo lo puede encontrar fácilmente en la red. (2)


Stravinsky Consagracion Ancerl

6. Ancerl/Filarmónica Checa (Supraphon, 1963). Hace tiempo que me pregunto por qué algunos aficionados tienen en tanta estima a la Filarmónica Checa de los años sesenta. ¿Están sordos? Por lo demás, nos encontramos ante una versión llena de fuerza telúrica, de brutalidad y estridencia, que pierde un tanto por su tendencia al ruido y al descontrol. Además, a la introducción de la segunda parte se le podía haber sacado más partido. La remasterización es horrorosa, aunque al menos mantiene la gama dinámica. (7)


Stravinsky Consagracion Karajan I

7. Karajan/Filarmónica de Berlín (DG, 1963-64). Esta fue la grabación que llevó al compositor a acusar a Karajan de ser un “bárbaro de salón”. Vista a día de hoy, la afirmación no pasa de ser la típica boutade stravinskiana. No se puede acusar precisamente a esta interpretación de carecer de fuerza o brutalidad. Si acaso, de dejarse llevar por el exceso de nervio -en la primera parte, sobre todo- y por caer puntualmente en el escándalo gratuito, así como por no terminar de ofrecer la deseable continuidad en el trazo. Quizá lo que molestase a Stravinsky fuese la manera en que el salzburgués, haciendo gala de una plasticidad y un sentido del color portentoso, subraya los aspectos atmosféricos y sensuales escondidos en la partitura, destacando en este sentido la introducción de la segunda parte y el arranque de la danza del sacrificio. (7)


Stravinsky Consagracion Ozawa

8. Ozawa/Sinfónica de Chicago (BMG, 1968). Aunque no especialmente divulgada, he aquí una magnífica versión, por batuta –jovencísimo Ozawa– y orquesta, que no aporta nada en especial en la primera parte pero resulta sorprendentemente brutal -sin llegar al descontrol, aunque sea algo efectista- en la segunda. Falta quizá un poco de atmósfera. (9)


Stravinsky Boulez Sony

9. Boulez/Cleveland (Sony, 1969). La propuesta de Boulez –existe una grabación anterior de difusión más limitada- llegó en el momento oportuno para demostrar que a la fiera no había que tenerle miedo. Pero lo hizo no domesticándola, sino estudiándola a través de un minucioso análisis del entramado tímbrico y rítmico en el que todas las líneas quedan al descubierto sin que se pierda de vista la arquitectura general, trazada con tensión implacable a pesar de la relativa lentitud, y adoptando ese punto de distanciamiento expresivo tan caro a Stravinsky y al propio Boulez. Se puede echar de menos el salvajismo de sus predecesores, como también esa sensualidad que otros maestros aportarán más adelante, pero es difícil entender la historia interpretativa de Le sacre sin esta reveladora lectura. (9)

 Stravinsky Consagracion Bernstein LSO

10. Bernstein/Sinfónica de Londres (CBS-Sony, 1972). Interpretación espontánea, dionisíaca y muy comunicativa, llena de fuerza, tensión y brutalidad, pero también cargada de misterio, de sensualidad y hasta de erotismo, comprometida en todo momento y no poco imaginativa, en la que hay que reprochar la escasa claridad del entramado orquestal, lo que puede deberse en gran medida a una grabación -en origen cuadrafónica- que en absoluto está a la altura de las circunstancias. Lástima. (9)

 Stravinsky Consagracion Solti Chicago

11. Solti/Chicago (Decca, 1974). Como era de esperar, Solti ofrece una versión realizada de un solo trazo, muy bien expuesta,intensa, comunicativa, incisiva en la tímbrica, brillantísima sin caer en excesos y de un elevado sentido teatral. Lástima que resulte algo precipitada en algunos pasajes a los que se les podía haber sacado mayor partido, y que no sea no todo lo reflexiva y misteriosa que debiera. Su grabación posterior quizá sea un punto mejor. (8)


Stravinsky Consagracion Karajan II

12. Karajan/Filarmónica de Berlín (DG, 1975). Karajan no debió de haber quedado muy contento de su primer registro cuando se dio tanta prisa en volver a grabar la obra para el mismo sello. Aparte de beneficiarse de una toma sonora más satisfactoria, el salzburgués ofrece ahora una lectura técnicamente más depurada, mejor planificada y con menos excesos, pero por desgracia hacen su aparición -ahora sí- algunos amaneramientos y narcicismos marca de la casa que terminan lastrando el resultado. (7)

 Stravinsky Consagracion Colin Davis

13. Colin Davis/Concertgebouw (Philips, 1976). Hay que elogiar la atención de la batuta a los aspectos misteriosos y atmosféricos de la obra, así como la soberbia ejecución por parte de la Concertgebuw, pero a Sir Colin le cuesta trabajo mantener la tensión int  erna e intenta paliar semejante insuficiencia con efectismos varios. El resultado es irregular, deslavazado. Muy buena la toma sonora. (6)


Stravinsky Consagracion Mehta NYP

14. Mehta/Nueva York (CBS, 1977). Irreprochable idioma y elevado entusiasmo logran una buena versión en la que se echa de menos virtuosismo por parte de la orquesta y en la que hay que reprochar a la batuta algún pasaje pesado en la primera parte y escasa claridad en el final, dicho con mucho empuje pero algo tosco. Alucinante gama dinámica en la remasterización realizada de modo casero por un aficionado en la red, que recupera una cuadrafonía demasiado espectacular, con muchos instrumentos por detrás del espectador. (7) 


Stravinsky Consagracion Muti

15. Muti/Philadelphia (EMI, 1978). Sin mostrar interés alguno por la sensualidad, la atmósfera ni la riqueza de colorido, pero sabiendo remansarse de la manera adecuada cuando es necesario, el aun joven maestro italiano hace uso de una orquesta impresionante y de una técnica de batuta no menos admirable para ofrecer una lectura dentro de la más estricta ortodoxia de lo brutal, de lo salvaje y de explosivo, aunque manteniendo todo siempre bajo el más estricto control y logrando inyectar la tensión, indesmayable, a través de la acumulación y no del exceso puntual. Falta, si acaso, un poco más de imaginación para alcanzar lo excepcional, como también una toma sonora de mayor claridad y definición tímbrica. (9) 


Stravinsky Consagracion Maazel

16. Maazel/Cleveland (Telarc, 1980). Si no fuera por un par de molestas excentricidades, podría decirse que se trata de una versión ortodoxa y muy bien llevada, que sin llegar en ningún momento a la genialidad atiende a tanto a lo sensual como a lo rítmico y sabe construir bien el edificio sonoro hasta lograr un final impactante. La grabación, espléndida y pasada a SACD, es la primera digital de la obra. (7)

 Stravinsky Consagracion Dorati

17. Dorati/Sinfónica de Detroit (Decca, 1981). Ya al final de su prolongada carrera discográfica, el maestro húngaro nos ofrece una recreación sanguínea y vitalista, con mucho nervio, quizá esto último en exceso, pues hay pasajes que podían estar paladeados con mayor concentración y sentido del misterio. En cualquier caso el excelente pulso de la batuta, el irreprochable rendimiento de la orquesta, el buen estilo y la sinceridad que desprende la interpretación terminan ganando la partida. (9)


 Stravinsky Consagracion Cascavelle

18. Markevitch/Suisse Romande (Cascavelle, 1982). Aunque han pasado nada menos que veintitrés años entre su última grabación oficial y este tardío testimonio radiofónico, el anciano Markevitch sigue fiel a sí mismo y vuelve a destapar la caja de los truenos para ofrecer una lectura impulsiva, vitalista y salvaje que parece salir de las mismas entrañas de la tierra. Lástima que el maestro no termine de aquilatar la arquitectura -por momentos está al borde de precipitarse, mientras que la claridad dista de ser la esperable-, y que la orquesta diste de ser precisamente la Philharmonia. La toma sonora tampoco está a la altura. (8)


Stravinsky Consagracion Bernstein DG

19. Bernstein/Israel (DG, 1982). El Bernstein de los años ochenta fue el más genial, pero también  en más proclive a la blandura. Aquí, por desgracia, dio la de arena. En realidad la primera parte está bien, aunque por momentos suene un punto deslavazada, sin toda la tensión interna posible. Lo que falla es la segunda, donde Bernstein sucumbe a la blandura -intenta ser sensual, pero le sale moroso- y el amaneramiento. Eso sí, se revelan algunos detalles orquestales que indican que estamos ante un gran director. (6)

Stravinsky Consagracion Rozhdestvensky

20. Rozhdestvensky/Sinfónica de Londres (Nimbus, 1987). Ya desde los primeros compases se evidencia que el maestro ruso va a optar por ofrecer una visión muy personal basada en un fraseo a ratos muy paladeado, una enorme atención a detalles orquestales que generalmente pasan desapercibidos y, sobre todo, una potenciación de los aspectos más misteriosos y atmosféricos de la página, lo que no le impide ofrecer en los clímax una buena dosis de brutalidad. Por desgracia la lentitud con que aborda la primera parte le hace perder el pulso seriamente desde la danza de las adolescentes hasta la aparición del sabio, momento a partir del cual sí nos encontramos con la grandísima interpretación esperable. La toma sonora, de volumen bajísimo, es algo difusa, aunque ofrece a cambio una gama dinámica extraordinariamente amplia. (8)

Stravinsky Consagracion Barenboim Paris

21. Barenboim/Orquesta de París (Erato, 1987). Las ingenieros de sonido lograron en este registro recoger toda la gama dinámica de la partitura, pero lo hicieron –como ocurre en el de Rozhdestvensky– a costa de realizar la grabación a un volumen extremadamente bajo. Como además la toma resultó bastante desequilibrada en planos sonoros y un punto reverberante, muchos aficionados nos formamos una idea negativa de la interpretación. Vuelta a escuchar, pero dándole mucha caña al potenciómetro, creo que la opinión era equivocada: nos encontramos ante una muy buena lectura de la obra en la que, a despecho de una planificación horizontal no del todo lograda y echándose de menos una orquesta de mayor fuste, Barenboim subraya acertadamente los aspectos “góticos” de la obra sin salirse de tiesto en los estilístico y sin renunciar a la brutalidad cuando debe. En cualquier caso, su posterior registro con Chicago será muy superior. (7)


Stravinsky Consagracion Boulez DG

22. Boulez/Cleveland (DG, 1991). Boulez vuelve a la carga sin novedad en el frente. Nos encontramos pues ante una lectura sensacional, ortodoxa en su violencia y “falta de sentimientos”, algo parca en sensualidad, pero increíble en construcción, claridad y fuerza. Extrañamente la batuta afloja un poco las tensiones en los minutos finales, aunque así evita los excesos y el efectismo y el resultado, globalmente, es impresionante. La toma sonora es absolutamente portentosa por su claridad, naturalidad e increíble gama dinámica. Un disco que hay que tener, sin duda. (10)


Stravinsky Consagracion Solti Concertgebouw

23. Solti/Concertgebouw (Decca, 1991). Traducción opuesta a la de Boulez, nerviosa y sanguínea, muy vital, extrovertida y poderosa, de tímbrica colorista y aristada, que no desdeña en absoluto la reflexión ni la sensualidad, y que en contrapartida carece de una arquitectura redonda –como en su grabación con Chicago, hay pasajes a los que se les podía haber sacado más partido- y de una total claridad. A la toma sonora, muy extraña, le falta cuerpo. (9)


 Stravinsky Consagracion Jansons Oslo

24. Jansons/Oslo (EMI, 1991?). El aun joven Jansons se esforzó por ofrecer una interpretación sensata y ortodoxa, atenta a la claridad y reveladora de algún detalle nuevo, pero no logró otorgar unidad a la partitura. El resultado fue una interpretación un tanto deslavazada en la que se alternan momentos muy conseguidos con otros más bien flácidos y desganados. Su grabación más reciente con la Orquesta del Concertgebouw no la conozco. (7)


 Stravinsky Consagracion Haitink Berlin

25. Haitink/Filarmónica de Berlín (TDK DVD, 1 mayo 1993). En este concierto europeo ofrecido en el Royal Albert Hall por la increíble orquesta berlinesa, el maestro holandés entrega una versión extraordinariamente trazada y soberbiamente tocada, tensa y violenta sin dejarse llevar por el descontrol ni el exhibicionismo, siempre sobria y cortante, a la que sólo le falta algo más de atención a la sensualidad y al misterio para ser perfecta. (9)

  Stravinsky Consagracion Boulez BBC

26. Boulez/Sinfónica de la BBC (Medici Arts, 1997). Tensa, aristada, incisiva y magníficamente construida interpretación, como siempre en Boulez de extraordinaria claridad y contagioso sentido del ritmo, y de innegable idiomatismo. Como en su registro para DG, en los últimos minutos la violencia afloja un poco, pero aun así el resultado es excepcional. La orquesta no es la mejor posible, aunque es necesario destacar el partido que obtiene Boulez de las maderas graves. La toma sonora tiene sus limitaciones. (10)


Stravinsky Consagracion Barenboim Chicago

27. Barenboim/Chicago (Teldec, 2000). Al frente de una orquesta que sí está a la altura de las circunstancias y de una toma sonora de excelente calidad, Barenboim logra por fin materializar su concepto de la partitura basado en una admirable síntesis entre los aspectos románticos y modernos, los sensuales y los aristados, los misteriosos y los electrizantes, sin que cada uno de ellos esté desarrollado en su plenitud, ciertamente, pero con elevada atención a todos. Por ello, por la gran claridad de batuta y por la pasmosa intervención de la orquesta, nos encontramos ante una posible referencia. (10)


Stravinsky Consagracion Chailly Concertgebouw

28. Chailly/Concertgebouw (RCO Live DVD, 2002). Una lástima que esta filmación solo se pueda obtener comprando una caja de compactos de edición limitada, porque nos encontramos ante una versión muy personal que destaca por su poderosísima e inigualable sensualidad, en tímbrica y fraseo, mirando mucho a Rimsky pero sin perder el norte estilístico. El pulso es firme aunque la planificación dosifica con mucho cuidado la violencia, que no es especialmente brutal pero sí muy efectiva en los momentos clave. La toma sonora es de gran transparencia pero la dinámica está comprimida. En cualquier caso, otra referencia. (10)


Esto es ritmo

29. Rattle/Filarmónica de Berlín (DVD “Esto es ritmo”, 2003). Aun en una línea claramente dura y tendente a subrayar la brutalidad de la pieza, Rattle sabe extraer grandes dosis de sensualidad y de misterio en pasajes como la introducción o toda la primera mitad de la segunda parte, realizando algunos descubrimientos reveladores, siempre de una línea antes extrovertida y espontánea que analítica y calculada. El pulso se mantiene en todo momento y la coherencia interna es total. Formidable la orquesta, con algunas intervenciones solistas llenas de intención. La “edición del coleccionista” –no así la de un solo DVD- incluye dos versiones, una del ensayo general con sonido estereofónico y otra multicanal acompañando al ballet. La película, por si ustedes no lo sabían, es maravillosa. No se lo pierdan. (10) 


Stravinsky Consagracion Tilson Thomas Keeping Score

30. Tilson Thomas/San Francisco (DVD, 2004). Acompañando un fabuloso documental sobre la obra maestra de Stravinsky, el director norteamericano nos ofrece una muy ortodoxa interpretación de la línea dura, violenta, incisiva y de gran pujanza rítmica, controlando con firmeza a su notabilísima orquesta y no descuidando los aspectos más misteriosos de la página. A la primera parte le falta quizá un punto más de imaginación, pero la segunda alcanza la excepcionalidad tanto en su introducción como en la danza del sacrificio, absolutamente implacable. Imprescindible. (10)

 Stravinsky Consagracion Salonen

31. Salonen/Filarmónica de los Ángeles (DG, 2006). Versión bien encaminada, llena de misterio como también de brutalidad, muy idiomática y llena de tensión interna, pero que resulta algo tosca y muy tendente al ruido gratuito. Falta claridad, en parte debido a una toma sonora espesa y exagerada en las frecuencias graves. Un chasco. (7)


 Stravinsky Consagracion Gergiev bluray

32. Gergiev/Mariinski (DVD Bel Air, 2008). Este DVD es una joya por ofrecer la reconstrucción de la coreografía original de Vaslav Nijinsky, que aún hoy sigue pareciendo extraña y desconcertante, con la escenografía y los figurines correspondientes de Nicholas Roerich. Por desgracia, en el foso se encuentran una orquesta en muy baja forma y un director no solo incapaz de sostener las tensiones y de equilibrar los planos sonoros, sino entregado al puro efectismo para disimular sus carencias. El resultado es una versión musical deslavazada, confusa y bastante mal tocada que oscila entre lo canijo, lo rutinario y lo chabacano. El cuerpo de baile del Mariinski no parece gran cosa. La toma sonora recoge por los canales traseros abundante ruido del público. (3)

Sensacional debut discográfico de Lahav Shani y Múnich

En 2019 quedé hondamente impresionado por el Pelleas und Melisande de Schönberg que vi en un video, actualmente no disponible, en el que en...