miércoles, 11 de enero de 2012

El Debussy de Bernstein en Roma: mejor de lo que se dice

En 1989 –fallecería al año siguiente- Leonard Bernstein visitó Roma para ponerse al frente de la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia con un programa íntegramente dedicado a Claude Debussy: Images (Gigues, Rondes de printemps e Ibéria, en ese orden), Preludio a la siesta de un fauno y La mer. No tuvo muy buena fama el compacto que editó en su momento DG. No hace mucho la filmación de Unitel salió en DVD editado por Cmajor, y tampoco el éxito ha sido grande. Yo, que hasta ahora no conocía estas interpretaciones, me he llevado una gran sorpresa con el visionado: aunque es cierto que la formación romana no es precisamente para tirar cohetes y que no estamos aquí ante el Lenny más inspirado, creo que nos encontramos ante lecturas de buen nivel que son muy dignas de tener en la estantería.

Bernstein Debussy DVD

¿Cómo es el Debussy de Bernstein? Para entendernos, se encuentra en las antípodas de Boulez: es cálido, brumoso, sensual, flexible en el trazo y de colorido tan rico como difuminado. También de un hedonismo un punto narcisista, como a veces ocurre con este director, pero aquí la cosa no llega a mayores. De hecho, y al margen de las referidas limitaciones de la orquesta, no es fácil encontrar graves reparos. En Ibéria sobran algunos portamentos, como también ciertos efectismos derivados de la contrastada teatralidad de la batuta. El Fauno resulta lento y particularmente contemplativo, quizá en exceso. La mer adolece de alguna discontinuidad en el trazo, lo que le impide alcanzar toda la tensión deseable en determinados momentos clave. En cualquier caso es este un Debussy ortodoxo, comunicativo y seductor que merece la pena conocer, máxime teniendo la oportunidad de disfrutar de la maravillosa gestualidad de Bernstein. Aquí les dejo este botón de muestra para que juzguen por ustedes mismos.

2 comentarios:

Andante moderato dijo...

En "La mer" me parece excelente la grabación de Bernard Haitink y la Orquesta del Concertgebouw, preferible al anti-impresionista Boulez.
Saludos.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Precisamente hace dos días escuché esas dos versiones de La Mer, Haitink y Boulez/Cleveland. Las dos me han vuelto a encantar, aunque me quedo con Haitink.