ACTUALIZACIÓN: ¡¡¡¡NO ESTÁ SEIJI OZAWA!!!!
En el prólogo de su libro sobre directores orquesta, del que ya he dicho algo aquí por aquello del Anillo “solvente y a veces inspirado” de Barenboim, los autores Rafael Ortega Basagoiti y Enrique Pérez Adrián advierten que “ser exhaustivo es algo que se escapa a las dimensiones de un volumen como éste. Y en las elecciones siempre habrá que señale que fulano de tal no está, y, oiga, es un pedazo de director”.
Efectivamente. Ningún listado se libra de críticas, y este tampoco va a hacerlo. Al menos por mi parte.
Fíjese en la larga nómina de directores españoles que sí cuentan con su correspondiente entrada: Ataúlfo Argenta, Rafael Frühbeck de Burgos, Antoni Ros Marbá, Enrique García Asensio, Odón Alonso, Miguel Ángel Gómez Martínez, Jesús López Cobos, Luis Antonio García Navarro, Theo Alcántara, Víctor Pablo Pérez, Josep Pons, Juanjo Mena, Jaime Martín, Cristóbal Halffter, Arturo Tamayo, José Ramón Encinar, José Luis Temes, Pedro Halffter, Gustavo Gimeno, Guillermo García Calvo, Pablo Heras-Casado, Pablo González, José Ramón Tébar, Lucas Macías Navarro y François López-Ferrer.
Fíjense ahora en la lista de mujeres que reciben una entrada en el listado: Nadia Boulanger, Antonia Louisa Brico, Marin Alsop, Simone Young, Emmanuelle Haïm, Susanna Mälkki, Barbara Hannigan, Anu Tali, Alondra de la Parra, Karina Canellakis y Mirga Gražinytė-Tyla. No, no están Jane Glover ni Nathalie Stutzmann.
Con todos los respetos, me parece a mí que entre todos estos señores y señoras hay bastantes nombres menos –o muchísimo menos– interesantes que los de la mayoría de los nombres que señalo a continuación, a los que los dos autores han decidido NO premiar con una entrada:
PETER MAAG (1919-2001)
RAYMOND LEPPARD (1927-2019)
YEVGUENI SVETLANOV (1920-2002)
GEORGES PRÊTRE (1924-2017)
SIR CHARLES MACKERRAS (1925-2010)
PAAVO BERGLUND (1929-2012)
RICHARD BONYNGE (n. 1930)
ARMIN JORDAN (1932-2006)
MICHEL PLASSON (n. 1933)
CHARLES DUTOIT (n. 1936)
NEEME JÄRVI (n. 1937)
DIMITRI KITAJENKO (n. 1940)
CHRISTOPH ESCHENBACH (n. 1940)
JEFFREY TATE (1943-2017)
MICHAEL TILSON THOMAS (n. 1944)
JIRI BELOHLAVEK (1946-2017)
MYUNG-WHUN-CHUNG (n. 1953)
JUKKA-PEKKA SARASTE (n. 1956)
FABIO LUISI (n. 1959)
DANIELE GATTI (n. 1961)
NICOLA LUISOTTI (n. 1961)
JONATHAN NOTT (n. 1962)
LAHAV SHANI (n. 1989)
LORENZO VIOTTI (n. 1990)
En fin, qué quieren que les diga. Que no pongan al –para un servidor– sensacional Lahav Shani y sí a Sattu-Matias Rouvali o Klaus Mäkelä me parece perfecto: se trata de emitir una opinión sobre a qué jóvenes merece la pena apostar y a cuáles no. Poner a Tugan Sokhiev, Jakub Hrůša y Mikko Franck en lugar de a Saraste, Bělohlávek o Nott, pues cuestión de gustos. Pero que salgan otra serie de personas de dudosa trayectoria y talento –amén de menguadísima discografía–, mientras no lo hacen figuras tan reconocidas como Leppard, Plasson, Eschenbach o Tate, me parece un despropósito. En cuanto a la ausencia de Dutoit y Gatti, me gustaría pensar que esta no se debe a las acusaciones de acoso a féminas que ambos han recibido, sino a las mismas razones por las que están Elmendorff, Parrot y Segerstam pero no Maag o Svetlanov, pongamos por caso.
Total, que he aparcado el libro que estaba escribiendo sobre Barenboim y he vuelto al de los directores de orquesta. Llevo 110 páginas, y les aseguro que la lista es muy distinta a la realizada por E.P.A. y R.O.B. Tampoco se libra de excentricidades: he metido a Charles Gerhardt y a John Williams. Venderá muchísimo menos que este volumen de la editorial Fórcola, pero al menos quedará ahí una opinión alternativa.










