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sábado, 11 de abril de 2020

Victoria, entre tinieblas

Los dieciocho Responsorios de tinieblas compuestos por Tomás Luis de Victoria para Jueves, Viernes y Sábado Santo son música idónea –junto con sus Lamentaciones de Jeremías, que también me han hecho compañía– para estas fechas. He querido volver al justamente aclamado disco Victoria 18 que grabaron Raúl Mallavibarrena y Musica Ficta en 2009, y he vuelto a quedar maravillado: ¡qué interpretación más extraordinariamente vital, tensa y expresiva! Lejos de la momificación a la que la tenían sometida esos coros masivos de la tradición británica, esta música excepcional alcanza con estos intérpretes una comunicatividad e inmediatez irresistibles.


Pero hete aquí que he querido conocer también la versión de Nigel Short y su conjunto Tenebrae, al que considero como mejor coro del mundo. Y me ha parecido maravillosa. ¿Diferencias? El conjunto español está formado por ocho cantantes y el británico por dieciocho. La sonoridad del primero es mucho más carnosa, también más equilibrada, mientras que las del segundo se apoya en un registro agudo de una luminosidad y una depuración sonora insuperables. Mallavibarrena intenta diferenciar claramente las líneas, subrayar sus diferencias e incluso oponerlas, Short procura homogeneizarlas y buscar el empaste. Y mientras los unos nos entregan una interpretación altamente dramática, teatral, pictórica si se quiere, los otros atienden ante todo ante los valores armónicos de esta música, entregándose a la búsqueda de la belleza sonora sin que ello suponga relegar la expresividad.


¿Recomendaciones? Yo estoy más cerca de los planteamientos de Musica Ficta que de los de Tenebrae, pero lo que hacen estos señores seduce tantísimo mis oídos y me conduce a tal elevación espiritual que me resulta difícil escoger. Me quedo con las dos grabaciones. Hoy es Sábado Santo: escúchenlas, por favor.

sábado, 10 de diciembre de 2011

De Frescobaldi a Alfonso X pasando por Victoria: música antigua en Úbeda y Baeza (II)

Completo las anotaciones sobre mi doble jornada en el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza del presente año. Tras los conciertos del Ensemble La Chimera y el Ensemble Organum del domingo 4 (enlace), aproveché que en mi trabajo hacíamos puente para escuchar el recital de Lorenzo Ghielmi en el órgano –obviamente barroco- de la iglesia de San Andrés de la segunda de las ciudades citadas. El programa se llamaba Afectos, efectos y stravaganzas en la música organística europea del siglo XVII. Pese al título, no hubo en la interpretación extravagancia ni efectismo, y sí una buena dosis de sensatez, naturalidad, atención al equilibrio polifónico y buen gusto a la hora de ornamentar, siempre dentro de un perfecto dominio del idioma. Aunque no todas las obras me convencieron por igual –me quedo con Frescobaldi y Cabanilles antes que con Jan Pieterszoon Sweelinck, Bernardo Storace y Georg Böhm-, la hora y diez minutos de recital no se hicieron pesadas merced a la calidad del instrumento y a la sabiduría del veterano organista italiano. Aunque los pocos que acudimos al evento aplaudimos con calor, el frío del recinto –comentado por el propio Ghielmi– nos hizo conformarnos con una única y breve propina.

Lorenzo Ghielmi Baeza 2011

La siguiente cita fue nada menos que en la Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda: la Misa Ave Regina Caelorum y diversos motetes marianos en interpretación del Ensemble Plus Ultra y su director Michael Noone, en esta ocasión a capella. No hubo sorpresas: nivel técnico difícilmente superable, líneas muy empastadas, brillantez diamantina, fluidez en el discurso horizontal y un cierto distanciamiento expresivo al optarse antes por la belleza sonora que por la sensualidad o la tensión dramática. O sea, puro Victoria “a la inglesa”. Comprendo que a algunos no les termine de convencer –a estas alturas hay opciones más interesantes-, pero a mí me gusta mucho. Y qué decir de la música. Por cierto, andaba por allí Antonio Moral, pues el Centro Nacional de Difusión Musical del que ahora es responsable –yo diría que su salida del Real ha resultado positiva tanto para el teatro madrileño como para el CNDM- era coproductor del evento.

Sorpresa para terminar: entradas agotadísimas para el programa Romances de los judíos del Magreb que ofrecía Begoña Olavide con el Ensemble Mudéjar… ¡a las doce de la noche! Por fortuna la artista, la organización y los responsables del singular espacio escénico, la denominada “Sinagoga del agua”, hicieron lo posible para encontrar un hueco a los que acudimos allí en busca de una oportunidad de última hora. Creo que todos pudimos entrar. Fue un recital maravilloso, en gran medida por lo singular de la hora y del recinto, pero también por la belleza de la música sefardí –hubo propina de Alfonso X- y porque Olavide –le tengo mucho cariño desde que la descubrí hace lustros en una iglesia de Jerez con un precioso programa en torno al salterio acompañada de su marido Carlos Paniagua y Pedro Estevan- es una artista de enorme sensibilidad que canta bien –su voz es sensualísima- y toca aun mejor. En esta ocasión la secundaron el solvente laúd de Ramiro Amusatégui y la viola de Giovannello de Genaro, prestando este último de manera puntual su voz digamos popular –quiero decir, de emisión no impostada- para redondear el resultado de una cita nutrida, cálida y –menos mal- calentita, porque esta vez nos habían puesto calefactores. Un gran éxito.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Harmonia Mundi Gold, más por menos

Artículo publicado en el número de noviembre de 2010 de la revista Ritmo.
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Siendo lo habitual encontrarnos con series medias que recortan gastos en aspectos “suntuarios”, Harmonia Mundi da una lección de honestidad y recupera en su serie HM Gold verdaderas joyas de su catálogo -y algún garbanzo negro- con una presentación que supera abiertamente (papel, diseño, ilustraciones) la de los originales, y encima lo hace con un precio inferior al que suelen tener estas reediciones, acercándolo al de las series baratas. ¡Chapeau! Esta nueva entrega vuelve a alcanzar un nivel interpretativo altísimo.

HM Gold Brandenburgo Akademie Berlin

En los Conciertos de Brandeburgo que registró en 1997 ese notable conjunto de instrumentos originales que es la Akademie für Alte Musik de Berlín se hizo una auténtica declaración de principios: frente a la luminosidad aérea del mundo italiano y a la sensualidad galante de lo francés, se realizó un apuesta por abordar estas joyas desde la tercera de sus raíces estilísticas, es decir, el espíritu germánico. Hay aquí poco de encanto, de coquetería o de frivolidad bien (o mal) entendida, y mucho de densidad, energía, tensión dramática y aspereza sonora. No en todos los conciertos las cosas funcionan igual de bien -a veces sería preferible una poesía más cálida, menos sombría-, pero el resultado es atractivo.

HM Gold Bartok Faust

Con un disco Bartók registrado en 1996 junto a la excelente pianista Florent Boffard (Sonata nº 1 y Sonata para violín solo), Isabelle Faust hacía su debut en el mundo fonográfico. Harmonia Mundi recupera ahora este compacto junto a otro dedicado al mismo autor grabado tres años más tarde -con Ewa Kupiec de acompañante- para que comprobemos cómo sin poseer un sonido grande ni muy carnoso, pero sí firme, capaz de adelgazarse hasta al límite y de ofrecer sugerentes coloraciones, se puede realizar un Bartók de gran interés: misterioso y sugerente, con frecuencia fantasmagórico, a veces teñido de una delicada poesía, también de rusticidad cuando es necesario, pero no muy dramático ni desgarrado, y que por ende brilla en los momentos más sutiles y menos extravertidos de esta música genial.

HM Gold Solemnis Herreweghe

Un fiasco la Missa Solemnis registrada en público en 1995, toda vez que en el que era su primer acercamiento al mundo beethoveniano -hoy día interpreta al sordo bastante mejor-, Philippe Herreweghe no supo controlar el entusiasmo de su batuta y ofreció una lectura agitada y convulsa, pimpante a ratos, además de poco atenta a la claridad del entramado orquestal (el comienzo del Gloria es un galimatías), que por si fuera poco se ve perjudicada por la discreta calidad que tenía por entonces la Orquesta de los Campos Elíseos (las trompas son puro bramido), un violín no muy allá, un tenor que tiende a la blandura y una toma sonora confusa. La plasticidad del tratamiento coral no salva a esta interpretación.

HM Gold Brahms Creed

En los dos compactos con obras corales profanas de Brahms -producción irregular pero llena de belleza- , en el segundo de los cuales se cuenta con el concurso excepcional de Alain Planès a un pianoforte de 1870, el maestro Marcus Creed demuestra no atender únicamente a lo que parece preocuparle a Gardiner en sus recreaciones de este repertorio, es decir, a la afinación, el empaste, el equilibrio polifónico y la belleza canora, sino también a la hondura expresiva y a esa “oscura calidez” sonora tan peculiar del universo brahmsiano. Los resultados, excepcionales.

HM Gold Corelli

Si la espléndida versión que en 1987 grabó Trevor Pinnock para Archiv de los Concerto Grossi de Corelli supuso el redescubrimiento de esta maravillosa colección desde la óptica del historicismo, la que en 1991 dirigieron al alimón la violinista Chiara Banchini y el clavecinista Jesper Christensen al frente del excelente Ensemble 415 supuso un paso adelante apostando por una orquesta nutrida, un continuo particularmente imaginativo, unos tempi más deliberados y la sustitución de buena parte de la luminosidad que ofrecían los chicos de The English Concert por una sonoridad más densa y un enfoque que no excluye los tintes dramáticos, todo ello sin acercarse jamás (¡qué diferencia con otros grupos consagrados a este período!) a la extravagancia ni al amaneramiento.

HM Gold Chopin Nocturnos Engerer

Notable alto para los Nocturnos de Chopin que grabó Brigitte Engerer a principios de los noventa. Una lectura moderada en los pedales y en el rubato -pero no aséptica-, hermosa y delicada en la pulsación -más no cursi ni ingrávida-, toda ella fraseada con concentración, calidez y sinceridad. Falta un poco de arrebato en algunos momentos concretos, y en general se echa de menos algo más de creatividad, pero la sinceridad del despojado pianismo de la artista francesa se termina imponiendo.

HM Gold Janacek Planes

Parecidas características comparte su compatriota Alain Planès en su acercamiento a la obra para piano solo de Leos Janácek. Su enfoque no es idiomático, porque se echa de menos esa angulosidad tensa y obsesiva que caracteriza la creación del genial compositor, pero a cambio nos descubre, recurriendo a unos tempi que tienden a la lentitud y haciendo gala de una pulsación sutil, los aspectos más atmosféricos, ambiguos y misteriosos de esta música, a la que acerca descaradamente hacia el universo francés: por momentos parece que estamos escuchando a Satie.

HM Gold Kittel Jacobs

La colección de arias y cantatas -basadas la mayoría en bellísimos textos de Martin Opitz- que en 1636 publicó Caspar Kittel (1603-1939) resulta de sumo interés para conocer la transición de la música vocal renacentista a la barroca en Alemania, pues en ellas se funde la tradición germánica con las novedades que el compositor, una especie de Monteverdi centroeuropeo que realiza su particular transición del “stile antico” al “stile nuovo”, había podido conocer en tierras italianas. René Jacobs defiende estas hermosas páginas con su particular mezcla de conocimientos filológicos y calidez expresiva al frente de un soberbio equipo de instrumentistas (los Valetti, Balestracci, Cremonesi y compañía) y de un equipo canoro bastante digno (las exigencias técnicas son considerables) en el que destaca la voz de Bernarda Fink.

HM Gold Vespro Herreweghe

En el Vespro de la Beata Vergine que grabó Herreweghe en 1986 hay que apreciar las suntuosas intervenciones de los dos coros del maestro belga, la Chapelle Royale y el Colegium Vocale de Gante. El conjunto instrumental realiza una estimable labor en la que muestra ya un buen conocimiento de lo que va a ser la interpretación monteverdiana de tiempos recientes, pero otros han llegado después más lejos en cuanto a virtuosismo y creatividad. Lo menos bueno es el equipo de solistas vocales asociados a Herreweghe por aquella época, algunos muy sólidos y otros insuficientes por la técnica o por la expresión.

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En 1994 Andreas Scholl se presentaba en el mundo del disco con este precioso recital que realiza un muy didáctico recorrido (magníficas las notas del libretillo) por las canciones para voz solista del barroco alemán, desde el relativo encorsetamiento de Johann Nauwach hasta los planteamientos más digamos operísticos de un Johann Philipp Krieger. En él demostró que ser contratenor no es sinónimo de desigualdades tímbricas ni de amaneramientos expresivos, y contó con la colaboración de un espléndido equipo de instrumentistas en el que sobresalen el laúd de Karl Ernst Schröder y el violín de Pablo Valetti.

HM Gold Dichterliebe Gura

El acercamiento a Schumann de Werner Güra -irreprochable dicción, gusto exquisito- puede calificarse como eminentemente lírico, tanto por la naturaleza de la voz del tenor alemán, muy bella y blanqueada a discreción para obtener sugerentes matices expresivos, como por un enfoque introvertido que renuncia a la luminosidad de -por ejemplo- un Wunderlich, pero tampoco carga las tintas en los aspectos más sombríos y dramáticos de los Liederkreis op. 39 y del genial Dichterliebe. Soberbio el acompañamiento, imaginativo y comprometido, de Jan Schultsz.

HM Gold Victoria Mena

Para terminar, un precioso disco grabado en 2003 con motetes, antífonas y partes de misa de Tomás Luis de Victoria en transcripciones para voz y cuerda pulsada, algunas de las cuales proceden de tiempos del compositor y otras han sido realizadas ex profeso por el sevillano Juan Carlos Rivera. Éste da al mismo tiempo una lección de transparencia, delicadeza y buen gusto al laúd y la vihuela, mientras a su lado Carlos Mena luce una voz bellísima y homogénea, apreciable sensatez a la hora de ornamentar y una expresividad tan sincera como llena de unción.

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J. S. BACH: Conciertos de Brandeburgo.
Akademie für Alte Musik Berlin.
HMG 501634.35
2 CDs. 92’33’’
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BARTÓK: Sonata para violín solo. Sonatas para violín y piano nº 1 y 2. Rapsodias para violín y piano nº 1 y 2. Danzas folclóricas rumanas.
Ewa Kupiec y Florent Boffard, piano. Isabelle Faust, violín.
HMG 508334.35
1 CD. 114’59’’
DDD
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BEETHOVEN: Missa Solemnis.
Rosa Mannion, Birgit Remmert, James Taylor, Cornelius Hauptmann. Coros de la Chapelle Royale y del Collegium Vocale Gent. Orchestre des Champs-Élysées. Dir: Philippe Herreweghe.
HMG 501557
1 CD. 77’23’’
DDD
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BRAHMS. Canciones corales profanas. Lieder und Gesänge. Quartette für Chor und Klavier. Zigeunerlieder.
Solistas. Alain Planés, pianoforte. RIAS Kammerchor. Dir: Marcus Creed.
HMG 501592.93
2 CDs. 126’05’’
DDD
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CORELLI: Concerti Grossi, op. 6.
Ensemble 415. Dir: Chiara Banchini y Jesper Christensen.
HMG 501406.07
2 CDs. 146’42’’
DDD
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CHOPIN: Nocturnos.
Brigitte Engerer, piano.
HMG 501430.31
2 CDs. 116’18’’
DDD
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JANÁCEK: Sonata. En el sendero cubierto. En la niebla. Recuerdo.
Alain Planés, piano.

HMG 501508
1 CD. 75’05’’
DDD
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KITTEL: Arias y cantatas.
Johanna Stojkovic, Bernarda Fink, Gerd Türk, Jeremy Ovenden, Martin Snell. Conjunto instrumental. Dir: René Jacobs.
HMG 505247
1 CD. 72’08’’
DDD
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MONTEVERDI: Vespro della Beata Vergine.
Solistas. Les Sacquebutiers de Toulouse. Collegium Vocale Gent. La Chapelle Royale. Dir: Philippe Herreweghe.
HMG 501247.48
2 CDs. 79’27’’
DDD
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SCHOLL: Canciones barrocas alemanas. Obras de Nauwach, Albert, Fischer, A. Krieger, J. F. Krieger, Hammerschmidt, Hagen y Görner.
Conjunto instrumental. Markus Märkl, clave. Karl Ernst Schröder, laud. Alix Verzier, violonchelo. Andreas Scholl, contratenor.
HMG 501505
1 CD. 70’21’’
DDD
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SCHUMANN: Liederkreis, op. 48. Dichterliebe, op. 48.
Jan Schultsz, piano. Werner Güra, tenor.
HMG 501766
1 CD. 56’03’’
DDD
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VICTORIA: Et Jesum. Motetes para voz sola. Carlos Mena, contratenor. Francisco Rubio Gallego, corneto. Juan Carlos Rivera, laúd y vihuela. Carlos Mena, contratenor.
HMG 507042
1 CD. 60’05’’
DDD
Harmonia Mundi Ibérica
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Sensacional debut discográfico de Lahav Shani y Múnich

En 2019 quedé hondamente impresionado por el Pelleas und Melisande de Schönberg que vi en un video, actualmente no disponible, en el que en...