jueves, 19 de noviembre de 2020

Fantasymphony, para frikis y tal

Tras Agents are Forever, me he decidido a disfrutar de otro Blu-ray de la Orquesta Sinfónica Nacional Danesa dedicado a la música de cine: Fantasymphony. Este se filmó en 2018 y cuenta con la batuta por completo centrada, eficiente e incluso notable de Christian Schumann, que tiene que lidiar con una plantilla orquestal gigantesca, un coro de adultos, un coro de niños y varios solistas vocales ­ -Tuva Semmingsen, Jihye Kim y Johan Karlström-, todos ellos muy considerable calidad. El repertorio gira en torno a películas y series de género más o menos fantástico-mitológico, con El señor de los anillos como plato principal. Hay abundancia de maquillaje –bastante hortera– y de efectos audiovisuales que gustarán al público que menos frecuenta las salas de concierto, y que sobrarán para quienes preferimos acercamientos menos festivos. En cualquier caso, los resultados musicales son francamente buenos y el vídeo se disfruta mucho, aunque en lo que al interés d de la música se refiere hay altibajos.


Así por ejemplo, no le veo el menor interés al fragmento que abre el programa, un arreglo de una melodía de Queen para Highlander. Las dos páginas de John Williams para Harry Potter son excelentes: música “de campanitas” –la celesta es real, por cierto, no el “sampleado” que se utilizó en las películas– que funciona de maravilla tanto en la pantalla como fuera de ella, tal es la calidad de la escritura del maestro norteamericano.

De nuestro Javier Navarrete se incluye el hermoso tema lírico de El laberinto del fauno: sabe a poco. No conocía nada de The Chronicles of Narnia ni de la música escrita para las dos primeras entregas de la saga por Harry Gregson-Williams: que suene dulce, mágica en el sentido más tópico del término y un tanto hinchada quizá sea necesario, pero la comparación con lo que en semejantes menesteres hace John Williams marca la diferencia entre un gran compositor y un señor con oficio.


El largo fragmento “Elora Danan's Birth” escrito por James Horner para Willow nos lleva a la última obra maestra de un joven que rebosaba talento a pesar de que plagiaba con descaro, que nos legó auténticas maravillas –Brainstorm, Krull, Cocoon, The Name of the Rose– y que de pronto perdió inspiración, adoptó blandas maneras “pseudo new-age”… y siguió plagiando. Falleció en 2005 pilotando una avioneta. Volver a Willow resulta un placer, más aún cuando podemos ver, además de escuchar, la amplia variedad de instrumentos que utilizó y la creatividad de la orquestación.

La partitura de Russell Brower para el videojuego World of Warcraft tiene exactamente lo que pide el tipo de consumidor para el que está dirigida: sinfonismo hinchado y pretencioso, tan fácil de escuchar como de olvidar, que reviste de presunta “qualité” musical a lo que no es más que eso, un juego de ordenador. Y que conste que en mis tiempos yo jugaba de lo lindo.

“Until we go Down”, de la serie televisiva The Shannara Chronicles, me ha parecido una canción rock bastante insoportable. Muchísimo más interesante Game of Thrones: el compositor alemán de origen persa Ramin Djawadi ha logrado cristalizar un lenguaje que es al mismo tiempo ecléctico y personal. No puede de vez en cuando –solo he visto la primera temporada– evitar la tentación de caer en el tópico más o menos “folkie-medievalizante”, pero los resultados funcionan bastante bien.


La última parte del programa se dedica a The Lords of the Ring. Con Howard Shore me pasa lo que a casi todo el mundo: su música funciona de maravilla en la pantalla y bastante menos bien en el disco. En principio, no le veo capaz de montar una obra clásica “de verdad”; su ópera The Fly, encargada y dirigida desde el podio por el mismísimo Plácido Domingo, no la conozco. Su “sinfonía” sobre las películas basadas en Tolkien se la escuché al propio Shore en Sevilla: disfruté una barbaridad de la primera parte, pero la segunda me pareció un muermo. Como aquí solo hay media hora –incluida la ensoñada canción de Enya–, no hay problema alguno. De propina, la hermosa canción “Who Wants to Live Forever” de Brian May/Queen que se hizo célebre con Highlander.

Total, un vídeo más para aficionados para la música de cine y para frikis que para aficionados al repertorio clásico. Como me incluyo entre los tres grupos, me lo he pasado muy bien.

2 comentarios:

JavierF dijo...

Fernando, el otro día me encontré con un video en youtube de tu admirado John Williams que quizá no hayas visto y te interese, te paso el enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=rjyXn9GHjjM

Saludos.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

¡Formidable descubrimiento! ¡Millones de gracias! :-)

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