domingo, 9 de marzo de 2014

Fúnebre casualidad

Les aseguro que ha sido casualidad. Tengo por costumbre escuchar un poco de música antigua ya bien entrada la noche: la sensibilidad parece especialmente preparada para tal repertorio  a esas horas. Así estoy escuchando muy poco a poco, entre otras cosas, una maravillosa caja de quince compactos llamada A Secret Labyrinth en la que Sony Classical recoge la mayor parte de las grabaciones que para dicho sello realizaron el Huelgas Ensemble y su director Paul Van Nevel. Tocaba hoy música del francés Antoine Brumel (h. 1460-h. 1520). Su Dies Irae, concretamente.


La música empezó a sonar y quedé profundamente estremecido, tanto por la fascinante hondura de la obra como por la excelencia de una interpretación que saber aunar la pureza formal renacentista –portentoso el equilibrio entre las voces–, también una admirable belleza sonora, con la emotividad que las piden las circunstancias. Entonces caí en la cuenta de que estaba escuchando polifonía franco-flamenca y de que se trataba de una misa de difuntos, justo el mismo día en que se ha difundido la noticia del fallecimiento de Gerard Mortier. Interpreten como quieran lo que para mí no es más que una fúnebre casualidad convertida en involuntario homenaje al gestor belga, pero no se pierdan esta increíble música que alguien tuvo a bien en su momento colocar en YouTube. Descanse en paz.

2 comentarios:

Agustín dijo...

Perdón por mi ignorancia pero ¿qué significa la h.?

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

"h. " signigica "hacia". También se suele usar "c." de "circa". Sirve para indicar una fecha aproximada.

Aprovecho para apuntar que el fallecimiento de Brumel es situado por la Wikipedia en torno a 1510. Yo he preferido colocar la que aparece en el disco, aunque no sé si esta propuesta cronológica estará ya desactualizada.