sábado, 3 de marzo de 2012

Reveladora Novena de Bruckner por Rattle en cuatro movimientos

Sir Simon Rattle ya tenía dos Novenas de Bruckner en la Digital Concert Hall de la Filarmónica de Berlín. De ellas yo había escuchado la primera, correspondiente al 15 de septiembre de 2008. La verdad es que no me dejó especial huella, como ya tuve la oportunidad de comentar en este blog (enlace). Tras una interpretación en Taipéi que no he tenido la oportunidad de ver (enlace), Sir Simon ha vuelto a la obra, pero esta vez en la edición con el cuarto movimiento completado por Nicola Samale, John Phillips, Giuseppe Mazzuca y Benjamin-Gunnar Cohrs, autor este último de las notas al programa. La nueva grabación, asimismo disponible previo pago en la red (enlace), corresponde al 9 de febrero de este mismo año. Y debo reconocer dos cosas. La primera, que me parece que esta vez Rattle da en la diana desde el punto de vista interpretativo: todo suena ahora -o al menos me suena a mí- más sincero, más idiomático, más comunicativo, más tenso y, sobre todo, dicho mucho más a tumba abierta, aunque no por ello menos maravillosamente planificado. El embriagador pero algo epidérmico espectáculo sonoro ha dado paso al desgarro emocional, que es lo que esta obra demanda. La orquesta, ni que decir tiene, es la mejor hoy día en todo el orbe para este repertorio.

Rattle Bruckner 9 Berlin

La segunda cuestión me parece aún más importante: Rattle y su formación consiguen que el final diseñado por Samale y compañía convenza como antes no lo había hecho. Aquello de que la obra estaba perfecta con tres movimientos y que lo que se conservaba del cuarto era poco y sin interés era, sencillamente, una monumental falacia: a los monólogos de Harnoncourt (enlace) y del propio Rattle (enlace), como también a las citadas notas de Benjamin-Gunnar Cohrs (enlace), remito a quienes aún se empeñen creer en lo contrario. Pero la reconstrucción del movimiento en sí misma, pese a existir material autógrafo más que suficiente para rellenar los huecos sin fantasear apenas, no parecía poseer la misma genial inspiración que los tres precedentes. Parece que hacía falta una orquesta de primerísimo nivel y un director que, además de poseer una técnica suprema para organizar de manera adecuada su compleja arquitectura, estuviera convencido al cien por cien de la validez de la propuesta. Pues bien, ya los tenemos aquí. Y entre todos, musicólogos e intérpretes, nos hacen ver que este es realmente el final que quiso Bruckner para su sinfonía. ¿Rematando en una coda brillante y luminosa? Pues miren, aunque es precisamente esta sección la que más ha necesitado de cirugía, así parece que debería ser. Pero precedida de la música más desconcertante y visionaria hasta entonces escrita por el autor, siguiendo la perfecta lógica de los tres movimientos que se llegaron a completar. De este modo la partitura, una de las cumbres más altas del repertorio sinfónico de todos los tiempos, se nos presenta con un sentido completamente nuevo sin que por ello tengamos que renunciar a todo lo que pensábamos hasta entonces de ella. No hace falta decir mucho más: estamos ante un registro revelador e imprescindible.

3 comentarios:

marcelo lasta dijo...

fantastico finale de 9 va.,siempre pense lo misno que usted,le hacia falta una sublime version,y llego con la filarmonica de Berlin y Rattle,a buena hora,super Bruckner!!

Francisco López Martín dijo...

Este último movimiento, desde que lo descubrí en el registro de Eichorn, me ha parecido siempre alucinante. Como explica Rattle en el vídeo que acompaña a la interpretación, los últimos dos minutos serían similares a los de la "Octava": temas de los movimientos anteriores superpuestos y sentido de triunfo incluso ante la adversidad y la muerte. No soy abonado al Digital Concert Hall, por lo que no he escuchado su interpretación, pero he leído que Rattle grabará de nuevo la "Novena", con el final incluido, y, además, espero que en breve circulen por la red registros obtenidos a través de la radio.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Obviamente la grabación de EMI ha de ser esta misma, quiero decir, un remix de los tres días en que se ofreció el programa. El audio ya circula de manera gratuita por la red ;-)