miércoles, 4 de enero de 2017

No tengo palabras

¿Ven ustedes? Anoche mismo intenté explicarles cómo me desconcertaba Dudamel, un señor capaz de lo mejor y de lo peor, de lo sublime y de lo espantoso. Y esta misma mañana me encuentro con esto: el intermedio de La Boda de Luis Alonso del sevillano Gerónimo Giménez interpretado por Don Gustavo y la mismísima Filarmónica de Viena, que suena como... No, mejor lo comprueban ustedes mismos. ¡Y dejen por aquí sus comentarios! Yo no encuentro palabras, entre otras cosas porque todavía me estoy revolcando de las carcajadas. ¡Pum, pum, pum, pum!

Enlace aquí (no he logrado insertar el vídeo). También lo pueden localizar en Spotify.

13 comentarios:

Bruno dijo...

Lo que pasa es que frasea al contrario y han incorporado a la banda militar de los rangers, borrachos como habitualmente, que han tomado posiciones al fondo de la orquesta para armar ruido en stacatto.
Aparte los españoles yo recomiendo a un ucraniano que pasó por España, Madrid, RTVE, y nos dejó una versión memorable. Puro desagravio.
Realmente sólo le he escuchado en repertorio popular y no me parece gran cosa, comparando con Bernstein por ejemplo, o Ozawa y S Francisco en WSS, por lo que no me atrevo con otro repertorio. Sólo me faltaba saber que el País está por en medio.

Bruno dijo...

Pues hurgando un poco me encuentro a una banda militar americana que estaba serena y a un tal Mr. Foley que se tomó su trabajo en serio.
https://www.youtube.com/watch?v=GPmNK12wkOA

Jorge Luis Argüero dijo...

Hola Don Fernando:

Es que yo al no ser español -por ende- no me resultan muy familiar
ni el compositor, ni este Opus, ni la interpretación de Don Gustavo...

Yo la escucho con atención, pero no me mueve a risa.-

Disculpe mi ignorancia.-

Su escucha me resultó bastante normal, ni sublime ni espantosa,
por utilizar un término amigable.-

Pero bueno, dejo a su consideración si tiene usted la amabilidad
de responderme, le estaría muy agradecido.-

Saludo Cordial.-


Jose Orlando Diaz dijo...

pero esto lo deja a don Rafael Fruhbeck como un Celibidache mas o menos. yo creo que es una broma, vamos...

trraviss dijo...

Escuchado...Más basto que un bocadillo de chapas.
Saludos cordiales,
Carlos

Sergio dijo...

¡Ayyyyyy¡ A
porreando,que es gerundio.

crmar17 dijo...

Yo no soy un experto en música clasica, pero parece un poco chabacana, sobre todo en algunos pasajes que son de banda charanguera y no de una sinfónica. Pero no estaría mal que nos pusiera otra versión para poder compararla bien.

Gracias.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Muchísimas gracias a todos por sus comentarios.

Querido Jorge Luis, escuche a ser posible lo de Dudamel en un equipo con buenos graves, no en los altavoces del ordenador. Se va a enterar de lo suq es un exceso.

Mi versión favorita de esta página maravillosa de zarzuela va aquí:

https://open.spotify.com/track/7Dk6AvC3dabOaMQ28Q6CqS
https://youtu.be/_fZxMeR6Q6k

Ataría a Dudamel y le obligaría a escuchar esta enorme lección (de dirección de orquesta, de buen gusto, de garra, de electricidad, de salero...) veinte y treinta veces seguidas hasta que se diera cuenta del pedazo de hortera que alberga en su interior.

Y no se trata de ser español o no serlo, sino de ser un enorme director. Igor Markevitch, no nacido en Sevilla precisamente, lo era.

Jorge Luis Argüero dijo...


Estimado Fernando

Es usted tan amable y simpático -como gracioso- en su respuesta,
que mucho le agradezco.-

Así, de manera "textual" seguiré su buen consejo:
"escuche a ser posible lo de Dudamel en un equipo con buenos graves,
"no en los altavoces del ordenador. Se va a enterar de lo que es un exceso.-

Muchas gracias nuevamente y ahora iré por el Mtro. Igor Markevitch,
que según tengo entendido ha grabado bastante, de la Familia Strauss.-

Saludo Cordial.-

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

No, querido Jorge Luis, le aseguro que no soy nada simpático. Al menos en la vida real. Con esa cruz tengo que cargar. Un saludo.

Bruno dijo...

Por si no va el spoty
https://www.youtube.com/watch?v=_fZxMeR6Q6k

Fernando (Medellin) dijo...

He tratado de escuchar obras dirigidas por Dudamel sin ninguna clase prejuicio y siempre tengo que interrumpir la escucha por sus excesos. No se como algunos se atreven a compararlo a Bernstein. Por otro lado, gran versión de Markevitch.

agustin dijo...

Penoso, como se puede estropear esa bellísima página que tan bien representa el espíritu de lo español, ante un público entendido como es el centroeuropeo.
La música española se interpreta muy poco por las grandes orquestas y ésta supone una oportunidad perdida de dar a conocer una música que nada tiene que envidiar a las obras más famosas y de gran calidad de los repertorios habituales.
La Filarmónica de Viena, una orquesta excelsa, suena vulgar.
Una pena.
Saludos.