domingo, 2 de octubre de 2016

Sexta de Mahler por Solti: adrenalina pura

Necesitaba una descarga de adrenalina, y bien que la he conseguido con la Sexta de Mahler que Solti grabó frente a su Chicago Symphony en abril de 1970 para Decca. Confieso que nunca había escuchado esta grabación –muy buena toma para la época–, pero sabía perfectamente a lo que me enfrentaba habida cuenta de las características de la partitura, de la personalidad de Sir Georg y de las posibilidades de la formación norteamericana: la ocasión ideal para que el maestro, totalmente en su salsa, hiciera rugir a la orquesta como nunca lo ha hecho, lanzándose en plancha al caleidoscopio de ritmos y timbres propuestos por el compositor, acumulando decibelios sin el menor complejo, subrayando todas las aristas tímbricas posibles (¡virulentas a más no poder las maderas, increíbles los metales de la CSO!) y fraseando con una electricidad y una vehemencia realmente implacables, todo ello con una furia y una ferocidad que convierten a esta obra más que nunca en una carrera al abismo.


Ahora bien, que nadie se piense que esta es una interpretación lineal, plana o de trazo grueso, porque la flexibilidad en el fraseo y la riqueza de matices están garantizadas, por no hablar con la pasmosa claridad con que la batuta trata el complejísimo emtramado orquestal. Tanmpoco anda escasa de concentración, porque aunque haya nervio en cantidad Sir George sabe remansarse cuando debe, tanto en los pasajes líricos intercalados entre las grandes explosiones sonoras como en un Andante moderado –ubicado en tercer lugar– dicho con cantabilidad suprema e irresistible emotividad. Ni tampoco es una versión externa, porque la sinceridad de los sentimientos, arrebatadísimos, se pone por encima del deslumbrante espectáculo sonoro.

Que un servidor, y probablemente la mayoría de la tribu mahleriana, nos quedemos con los logros irrepetibles de un Barbirolli o un Bernstein en esta partitura –ellos van con menos prisa, paladean mejor la música, atienden más a las atmósferas– no es menoscabo para que este registro sea un perfecto ejemplo del arte de un enorme maestro al que todavía algunos siguen tratando mucho menos bien de lo que merece. Si no lo conocen, intenten escucharlo. Adrenalina pura.

PD. Anoche falleció el bueno de Sir Neville Marriner. Descanse en paz.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Agradezco, como siempre, la pasión y la precisión del comentario. Recuerdo a Solti cuando fue a Madrid, al Real, año 74,con la Orchestre de Paris: desde el primer acorde se notó la diferencia con nuestra entonces modesta ONE. Le tengo simpatía desde entonces al maestro, qué le voy a hacer. Y esa Sexta me suena estupenda: ahora mismo el andante moderato sale de mi ordenador, mientras le escribo estas líneas. Aunque no comparto la valoración sobre Bernstein, es de agradecer que nos abra oídos a otras versiones y músicas. Y no sabía nada de la muerte de Sir Neville. Lástima, era otro de los que me han educado musicalmente desde tiempos inmemoriales. Saludos cordiales.
Paco

Nemo dijo...

Pues la estoy escuchando ahora... siguiendo la recomendación de Fernando.

De entrada me parece muy rápida, espectacular (virtuosísima) y muy eléctrica. Me gusta mucho, en su estilo.

Con Solti anda uno con precauciones. Tiene grandes aportaciones discográficas, pero de vez en cuando ponía una especie de piloto automático, o eso me ha parecido siempre. En sus ciclos tenía versiones que son referencia absoluta, pero otras se quedaban más abajo (Bruckner, Beethoven, etc.).

De su ciclo Mahler conozco la Octava, que tengo. Recuerdo haber escuchado la Quinta, porque Solti es en principio un director ideal para esa música, pero solo recuerdo que no me impactó como esperaba (hace muchos años de eso).

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Me alegra muchísimo que disfrute de esta grabación, Paco.

Nemo, estoy de acuerdo en que Solti a veces parecía poner el piloto automático, sobre todo en sus grabaciones de los años noventa, pero creo que estamos de acuerdo en que fue un enorme director.

Gracias a los dos por las aportaciones. Saludos.

Nemo dijo...

Fernando:

Solti es fue un director excelente. Quizás necesite una reevaluación.

Me he picado y he empezado a escuchar sus versiones de sinfonías de Mahler con Chicago: Primera, Segunda, Cuarta, Quinta (mejor la de 1970), Sexta y Octava. Me parecen realmente fantásticas. Técnicamente son fabulosas, espectaculares. Es verdad que pasa un poco de largo por los aspectos más románticos, pero a mi ese enfoque me va.