domingo, 14 de febrero de 2016

Ritmo pierde el norte

Voy a añadir más leña al fuego de la pequeña polémica que ha surgido en el blog de Ángel Carrascosa en torno al Cazador furtivo por Thielemann. Mejor dicho: en torno a la crítica que sobre dicha filmación ha aparecido en la revista Ritmo. Pero no me parece conveniente hacerlo en su propio blog, sino en este espacio que es exclusivamente mío y en el que Ángel no tiene la menor responsabilidad. Pues bien, ahí voy.

El señor Gonzalo Pérez Chamorro, nuevo redactor jefe de la publicación, tiene todo el derecho del mundo a crear nuevos "críticos-estrella" que vaya cubriendo los espacios de la vieja guardia, como también a no sentir el menor remordimiento al dejarnos fuera a quienes considera prescindibles. También lo tiene a publicar cosas como que el Vals del Emperador del último concierto de Año Nuevo es magnífico –ya escribí aquí que a mí me pareció lamentable– o, agárrense, que las versiones de Sibelius a cargo de Sir John Barbirolli son "muy líricas, sutiles, románticas" –cuando para cualquiera que escuche con un mínimo de criterio son el colmo de la visceralidad expresionista–. O a manifestar una evidente tendencia a poner por las nubes la mayoría de los lanzamientos de Sony Classical, no casualmente uno de los sellos que más publicidad inserta en sus páginas.

Él tiene todo el derecho del mundo a hacer eso y más, y lo tengo a escribir que me parece que esta revista a la que durante tanto tiempo admiré, de la que tanto aprendí y con la que en su momento estuve tan orgulloso de colaborar, ha perdido completamente el norte. He dicho.

No hay comentarios: