miércoles, 16 de diciembre de 2015

Octava de Mahler por Chailly: sonido sensacional

No hace mucho hablé por aquí de la Octava de Mahler que grabó Sir Georg Solti para Decca, y entonces decía imaginar, a raíz de las dificultades que tiene una obra como ésta para ser recogida de manera satisfactoria por los micrófonos, que el Blu-ray protagonizado por Riccardo Chailly debía de sonar de escándalo. Pues bueno, por fin lo he escuchado. Confirmación plena: el trabajo realizado por los ingenieros del sello Accentus entre el 27 y el 27 de mayo de 2011 en el Gewandhaus de Leipzig es tan absolutamente sensacional, sobre todo escuchado en la capa DTS-HD Master Audio, que no dudo en recomendar este registro como primera opción para disfrutar de esta obra en todo su esplendor. Porque la interpretación, además, es muy notable. Mejor dicho: algo decepcionante en la primera parte de la obra, magnífica en la segunda.


A tenor de lo que conozco de este segundo ciclo Mahler de Chailly (de la Quinta a la Novena), esperaba una interpretación muy bien expuesta, de gran claridad, riquísima en el sentido del color y de apreciable comunicatividad, pero también apresurada, extrovertida y un tanto trivial. Todo lo primero se confirma, pero lo segundo no: aquí Chailly se toma las cosas con relativa calma, deja a la música respirar, frasea con gran delectación melódica y pone los aspectos sensuales de la música por encima de la vehemencia y la brillantez buscadas en sus otras recreaciones en Leipzig.

Ahora bien, en este giro hacia la introversión en la partitura más espectacular de todo Mahler (¿lo hará porque al maestro le gusta llevar la contraria?), el milanés se pasa de la raya y su “Veni, creator spiritus” arranca no solo sin la suficiente fuerza, sino también con alguna blandura, para luego oscilar entre momentos más que notables y otros en los que se pierde fuelle y se incurre en más de un amaneramiento; en este sentido, los portamenti del concertino llegan a resultar insoportables. La segunda parte, ya digo, es extraordinaria, y aunque por aquí y por allá se detecte alguna tendencia al preciosismo, uno no puede sino quitarse el sombrero ante la manera que tiene Chailly de desmenuzar todos y cada uno de los pasajes de este largo movimiento, dichos con una transparencia y una elegancia impresionantes, aportando una luminosidad de lo más adecuada y un sentido de lo espiritual muy sincero y emotivo. Otra cosa es que echemos de menos el enorme fuego y sentido visionario de los que hacía gala Bernstein con la Filarmónica de Viena, claro. Pero ese era otro mundo.


Los solistas vocales cumplen sin más. Erika Sunnegardh, Ricarda Merbeth y Christiane Oelze están correctas; mejor Lioba Braun y, sobre todo, la contralto Gerhild Romberger. Stephen Gould sufre lo suyo en el pasaje y Dietrich Henschel luce clase pero se muestra algo cansado, siendo ambos eclipsados por la excelente actuación del bajo Georg Zeppenfeld. Muy bien los coros, y espléndida la Orquesta del Gewandhaus. La imagen es sensacional y el sonido, pues lo dicho: tardará años en conocerse una grabación mejor de esta obra. Por eso mismo, este Blu-ray –carísimo y sin subtítulos en castellano, todo sea dicho– parece imprescindible para mahlerianos y audiófilos.

4 comentarios:

Nemo dijo...

El mejor sonido que conozco en esta obra es Boulez. Maravilloso. Además, musicalmente es una maravilla.

Supongo que esta versión de Chailly puede incluso superarla (aunque la de Boulez tiene versión en CD).

Las grabaciones más antiguas de esta obra siempre pecan de sonido comparativamente peor, y en esta obra es esencial el sonido. Es lo que pasa con Solti, con Bernstein y más aún con Horenstein (finales de los 50, BBC, estéreo), todas musicalmente estupendas, y todas las tengo.

Otra versión con fama de tener un sonido magnífico, aunque no la conozco, es la de Colin Davis.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Nemo, la Octava de Boulez no la he escuchado, pero es completamente imposible que ningún CD suene como este Blu-ray, por limitaciones de la técnica. La Colin Davis sí la tengo. En Super Audio CD suena magníficamente, pero no llega a la altura de la de Chailly. Como interpretación sí que me parece mejor la del maestro británico. Bernstein, por descontado, la referencia. Saludos.

Nemo dijo...

Fermando:
Muchas gracias por tus comentarios.
No quería decir que el CD suene mejor, sino que existía la opción de adquirir una versión en CD/SACD. Parece que la grabación de Chailly solo está disponible en formato video.
La grabación de Boulez es la última que he conocido, siguiendo una indicación de Ángel Carrascosa. La calidad de sonido es muy buena y la interpretación, fabulosa. Me impactó mucho porque las versiones que conocía tenían todas peor sonido. El enfoque "radiográfico" de Boulez le sienta muy bien a las obras densas y complejas, aunque Bernstein conecta a un nivel distinto con el compositor: se mete dentro y vive cada nota.
En otra entrada mencioné una curiosa Quinta de Beethoven de Boulez, su única grabación del autor, memorable (pero por lo distinta que es a todas las que recuerdo). Sony la pasó a CD hace muy poco en una caja de grabaciones para Columbia del francés. No viene mucho a cuento pero me ha venido a la memoria.

amd dijo...

Hablando de Octavas de Mahler, interpretaciones y sonido.... ¿ Que os parece la de Witt, con la Filarmónica de Varsovia, en 24 bits y 96.000 Hz ?