jueves, 1 de enero de 2015

Con mal pie

2014 ha sido para mí un año malo, especialmente en el terreno laboral. Los últimos meses han sido francamente amargos. Por si fuera poco, tras tres días estupendos con mi madre en Madrid de cuya parte musical ya he dado cuenta aquí, una enfermedad aún sin curar del todo me ha tenido encerrado en casa y me ha dejado, unido a otras circunstancias personales, muy bajo de ánimos.

Tanto es así que no estoy disfrutando en absoluto del Concierto de Año Nuevo. Mi sensación es que Zubn Mehta está dirigiendo estupendamente, pero no logro conectar. Peor aún: más que nunca, lo de la Filarmónica de Viena del 1 de enero me parece una soberana estupidez. Así que rompo la tradición de este blog y esta vez no voy a realizar ningún comentario, aunque supongo que haré un esfuerzo por ver la segunda parte que empieza en un rato.

En los próximos días publicaré una cosa ya escrita sobre Argerich y Chailly, subiré algún artículo escrito para Ritmo y daré forma a algunas comparativas que he venido realizando, pero permítanme que no escriba nada realmente nuevo hasta que vea algún concierto en directo. Los de Barenboim en Córdoba y Sevilla, supongo, que espero como agua de mayo. Hasta entonces. Feliz Año.

PS. (31/12/2016). Visto y escuchado el Blu-ray editado por Sony, debo decir que la apatía que mostré en esta entrada estaba hasta cierto punto justificada: la mayoría de las obras eran flojas y Mehta, aun dirigiendo con una técnica y una profesionalidad a prueba de bombas, no estuvo particularmente inspirado. La segunda parte estuvo muchísimo mejor y, aunque siguió apareciendo alguna que otra partitura más bien mediocre, el maestro destapó el tarro de las esencias y se movió a una altura interpretativa muy considerable, siempre dentro del más ortodoxo estilo vienés, es decir, elegante y refinado antes que opulento, sinfónico o rotundo, y haciendo gala de unos rubatos bien marcados.

5 comentarios:

Pablo dijo...

Ante todo, feliz 2015, Fernando, y espero que tu madre se mejore. Quizá no tenga que ver con tu estado de ánimo lo que comentas del concierto, porque a mi la primera parte me ha pasado un poco igual, y el "documental" del intermedio me ha parecido un tostón. La segunda mitad, en cambio, sí me ha gustado mucho más.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Gracias, pero soy yo el que ha sufrido los fuertes efectos de un virus; mi madre anda muy bien para su edad, menos mal.

Con el concierto no he conectado en ningún momento, el asunto ya me aburre muchísimo, pero ka impresión es que Mehta ha estado magnífico. Quizá cuando salga en blu-ray y lo escuche no en el televisor de hoy sino en mi equipo de música normal, y con un estado de animo adecuado, lo disfrute considerablemente. De momento, me he puesto a Shostakovich, que es lo que me apetece.

Bruno dijo...

Pues Metha ha estado bien y conforme se hace mayor farolea mucho menos. Los espectadores se han enfriado un poco por falta de "espectáculo"
Ese concierto ya todos sabemos de qué va. Una vez al año...
Le sugiero algo a modo de aspirina contra el azúcar:
https://www.youtube.com/watch?v=3hJvxxH2qpw
(Es broma)

Anónimo dijo...

Le felicito de manera entusiasta por su blog, que he descubierto de manera fortuita a raíz del concierto de Barenboim en Sevilla, sobre el que estaba buscando alguna crítica fundamentamentada, y, afortunadamente, me encontré con la suya. A partir de hoy seguiré sus escritos. Enhorabuena.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Muchísimas gracias, de verdad. Un saludo desde Jerez de la Frontera.