domingo, 15 de diciembre de 2013

Elixir en el Real: la sonrisa en los labios.

Cuando voy a la ópera no ando buscando voces, sino que me cuenten una historia a través de la música y de la escena. Para eso hacen falta buenos cantantes, desde luego, pero hay otros ingredientes no menos importantes que hasta cierto punto pueden paliar las insuficiencias vocales y llevar de vida, de credibilidad y de inmediatez a lo que se está viendo y escuchando. Por eso mismo me lo pasé bien ayer sábado 14 y me lo he vuelto a pasar bien esta misma tarde de domingo en el Elisir d'amore que anda ofreciendo el Teatro Real de Madrid: plausible dirección musical y excelente dirección escénica han hecho disfrutables las dos veladas. Vayamos por partes pero rápido, que mañana me tengo que levantar muy temprano para "volver al redil".


De la dirección de Marc Piollet me había dicho un amigo muy sabio que era rossiniana. Estoy por completo de acuerdo: hubo más de la fluidez, del bullicio, de la agilidad y del carácter risueño que caracterizan el mundo del de Pésaro que de la expansión lírica y la relativa (¡solo relativa!) densidad del propio Donizzetti, con todas las virtudes y limitaciones que semejante enfoque supone. Personalmente me hubiera gustado un poco más de retranca (la que tiene Sir John Pritchard en su grabación, por ejemplo) y una mejor calculada acumulación de tensiones en los concertantes, pero en cualquier caso el nivel de la batuta, bien secundada por la Sinfónica de Madrid y el Coro Intermezzo, fue notable.

Sobre la producción de Damiano Michieletto ya hablé en la entrada anterior. Ha mejorado mi juicio sobre ella: no solo es trepidante e imaginativa, divierte mucho y está muy bien resuelta, sino que además sabe adaptarse a la personalidad de los cantantes de turno. El caso más claro es el de Dulcamara: un heterazo musculado, macarra, vulgar y un punto siniestro con Erwin Schortt, una auténtica loca –mucho más que en la filmación de Palermo disponible en YouTube– con Paolo Bordogna, que sale cogiéndole el culo a un señor, suelta plumas por todas partes y, tras haber intentado cepillarse a una guapa chica en el segundo acto, se presenta al final vestido de drag queen, tetas y tacones incluidos. ¿Que pese a la ubicación de la acción en una playa de nuestros días se trata de una propuesta en el fondo muy tradicional? Muy cierto, pero siendo yo un defensor de muchas regies "modernas", me parece que Elisir tiene que ser sobre todo una comedia y no, pongamos por caso, un tratado sobre la alienación humana.

Los cantantes. Ayer sábado se llevó el gato al agua Ismael Jordi, que repitió el excelente Nemorino que ya le escuché otras veces en mi tierra. La voz no es grande, pero mi paisano canta con enorme belleza, multitud de detalles belcantistas de gran clase (¡hermosísimo doble regulador con que cierra la "Furtiva lagrima"!) y convence plenamente en su visión ensoñada y tierna del personaje. Como actor se maneja ahora mucho mejor que hace años y obedece fielmente las exigencias del director de escena, incluyendo la buena idea de hacerle cantar su aria sobre el tejado del chiringito que regenta Adina. Además, no tiene miedo de hacer el ganso ni de que le hagan toda clase de perrerías. Uno se cree el personaje en todos los sentidos.


Muy decepcionante Camilla Tilling, sobre todo habiendo esta señorita deleitado mis oídos –por mediación de su admirador Gerard Mortier– en esa obra maestra que es el San Francisco de Asís de Messiaen y en esa otra página no menos genial que es el Pelléas de Debussy. Como Adina tuvo ayer detalles muy bonitos, siempre dentro de un canto elegante y musical, pero la técnica hace aguas por los cuatro costados; las desigualdades a lo largo de la tesitura son evidentes, y en el primer acto ni se la oyó. Tampoco se puede decir que sintonice con el espíritu del personaje. Paolo Bordogna me decepcionó musicalmente con respecto a la función siciliana arriba referida (¿cosa de los micrófonos?), pero teatralmente estuvo arrollador: simpatiquísimo, desvergonzado, lleno de matices y pletórico de energía. Eso sí, casi se pega el castañazo con los tacones. El Belcore de José Carbó pasó por completo desapercibido, no así la excelente Gianetta de Mariangela Sicilia.

Hoy domingo el protagonista era Celso Albelo. Ha estado bien en lo musical, pero me quedo sin duda con Ismael, mucho más imaginativo y refinado, además de mucho menos interesado por imitar a cierto tenor canario que fue maestro de ambos. Teatralmente la cosa es más censurable. Comentando el vídeo de Palermo escribí que Albelo era mal actor y se empeñaba en adoptar poses de divo. La comparación con Ismael no deja lugar a dudas: este señor se pasa la escena por el forro y suprime buena parte de los detalles que considera inapropiados para un primo tenore. El resultado es que el personaje funciona escénicamente mucho menos bien, claro, aunque el pensará que así queda mucho más digno.

Bien a secas Nino Machaidze, lejos de las maravillas de su recientemente premiada Thais hispalense. A diferencia de su colega, la voz corre de manera aceptable y posee cierta personalidad –pelín sosa, aunque por fortuna nada ñoña–; de todas formas, tiene aún mucho que recorren en belcanto para terminar de convencer. Voz muy sonora la de Erwin Schrott para Dulcamara. Y ahí queda la cosa: su línea resulta más bien tosca y en la escena, siendo buen actor, no posee ni muchísimo menos el gancho y la simpatía de Bordogna.

Fabio Maria Capitanucci entró mal esta tarde, con problemas en la emisión, pero luego los fue resolviendo y ha ofrecido un digno Belcore. Excelente mi admirada sanluqueña Ruth Rosique como Gianetta.

¿Conclusión? Lo dicho al principio: excepción hecha de Ismael y, hasta cierto punto, de Albelo y Machaidze, el nivel vocal ha sido más bien gris, pero la mayoría de los que hemos estado en el teatro madrileño nos lo hemos pasado muy bien gracias a un foso y a una escena que han sabido dar vida a la obra pergeñada por Donizetti y Romani. Salimos con la sonrisa en los labios: no es poco.

3 comentarios:

Jonathan Fernandez dijo...

Suscribo todo lo que dices, je je je, me encanta tu blog, por cierto!! si te apetece, te paso la dirección de el mío, yambién hablo del Elixir, y como verás opinamos muy parecido. Espero que te guste!!Y enhorabuena por tu blog!!
http://yovoyalteatro.blogspot.com.es/

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Hola, muchas gracias. Pongo un enlace a tu blog aquí al lado. Perdona que no te conteste con más tiempo: ¡estoy estresadísimo! Un cordial saludo.

Jonathan Fernandez dijo...

Otro para ti!!! te añado también a mi blog, Un saludo!