lunes, 20 de mayo de 2013

Barenboim, boicoteado por la prensa sevillana

El pasado jueves 16 de mayo la Fundación Barenboim-Said pasó una nota de prensa anunciando los tres conciertos, dos en Sevilla y uno en Granada, que va a ofrecer en Andalucía el próximo agosto el maestro de Buenos Aires al frente de la West-Eastern Divan Orchestra y la correspondiente venta de entradas que se realizará a partir del 31 de mayo.

He rebuscado en las ediciones digitales de la prensa local. La noticia ha sido publicada en dos importantes periódicos de la ciudad del Darro, Ideal y Granada Hoy. Nada sin embargo en Sevilla: ni ABC, ni el Diario, ni El Correo. Como no es la primera vez que pasa, circunstancia de la que ya dejé aquí testimonio hace tiempo, solo me cabe confirmar mis sospechas iniciales: no se trata de despiste o coincidencia, ni siquiera de desidia, sino que hay una clara voluntad por parte de los tres medios sevillanos, no sé si por decisión de los respectivos responsables del contenido sobre música culta o por cuestiones políticas que vuelan por encima de los mismos (¿por las dos cosas a la vez, en algún caso?), de dejar el menor testimonio posible sobre la presencia de la WEDO en tierra hispalense. Y de que cuando se haga (léanse las críticas del concierto del año pasado realizadas por López López y González Cabral), que sea para ponerlo a caldo.

Por descontado, cada crítico es libre de expresar su opinión, negativa o positiva, sobre un concierto determinado. Pero negarse sistemáticamente a ofrecer una noticia de obvia relevancia me parece una falta de profesionalidad y una tomadura de pelo al lector que compra la prensa precisamente para estar al tanto de lo que ocurre. Porque de otras cosas (por ejemplo, de la reciente actuación de la Orquesta Barroca de Sevilla en Madrid) sí que se ha dado justísima cuenta.

26 comentarios:

Teresa dijo...

Patético, totalmente vergonzoso. Supongo que, aunque no se difunda en ningún medio, se llenarán igualmente los conciertos, con una figura del nivel de Barenboim no puede ser de otra manera. Que pais!

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Querida Teresa, me temo que los conciertos de Barenboim en Sevilla se suelen llenar a última hora y con personas que tienen toda la pinta de ser familiares de los músicos andaluces de la orquesta.

Cierto es que la canícula veraniega mantiene a buena parte del público en la playa, pero estoy convencido de que parcialmente el desafecto del público hispalense hacia Barenboim tiene que ver con la prensa, que tiene (en todo, especialmente en política pero también en cultura) un poder muy grande. Precisamente por tenerlo hay que ejercerlo de manera responsable, y no dejándose llevar por filiaciones políticas ni gustos personales sobre la interpretación musical.

Por poner un ejemplo tonto: a mí no me gusta la Pantoja ni en lo musical ni en lo personal, pero si estuviera en la redacción de un diario no dejaría de hacerme eco, dedicándole tiempo y amplio espacio, a sus actuaciones anuales en Sevilla si es que las hubiera.

En la ciudad de la Giralda hace ya dos o tres años que está pasando eso. Las notas de prensa llegan a las redacciones y al final no aparecen. Teniendo en cuenta de que en cada medio suele haber un redactor que más o menos intenta colocar todo lo que tenga que ver con la cultura local, parece claro que el que los conciertos de Barenboim no salgan anunciados en los medios sevillanos y sí en los de otras ciudades se debe a que hay alguien que ha dado instrucciones precisas de que al de Buenos Aires, ni agua.

Al mismo tiempo, les encanta difundir mentiras sobre la WEDO. Si tienes curiosidad, aquí escribí sobre ello:

http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2012/07/mentiras-sobre-el-divan.html

En fin, la prensa puede hacer mucho daño. Y la sevillana, más. ¿O acaso no sabemos bien los aficionados por qué hace años canceló Plácido Domingo (en Sevilla tampoco muy querido por entonces: el "grande", por supuesto, era Kraus) los proyectos que tenía en el Maestranza?

Mitchum dijo...

Pues yo voy a romper una lanza por el gremio al que pertenezco, y además desde una postura crítica. Y sin referirme a ninguna de los argumentos que el dueño del blog plantea en el link referido.

A mí me da igual si la paz se ha logrado, si DB se lo lleva calentito, si la WEDO hace bolos o no, si es estable... Me parece un proyecto interesante, y si los resultados son los escuchados en sus grabaciones recientes de Beethoven for All, chapeau. Económico y brillante.

A mí lo que me importa es que la WEDO recibe dineros públicos. Y los sigue recibiendo mientras se recortan los fondos a las orquestas estables y residentes de los teatros andaluces. Si me dijeras que en la WEDO hay además una presencia destacada de músicos andaluces, pues mira, me podría llegar a creer el tema. Pero no es así, por lo que me comentan destacados músicos de la tierra (que es también la mía, por cierto).

Claro que es un lujo que DB venga a Andalucía y participe de su programación cultural. Es un director colosal (aunque como persona me genere demasiadas dudas). Pero los lujos no deben correr a cargo del erario público, y mucho menos suponer una merma en el apoyo que se dé a los teatros y sus orquestas. ¿O alguien entiende que no nos falte dinero para la WEDO pero sí para la ROSS?

Por tanto, entiendo que Sevilla se siente molesta, y que su prensa ejerza una postura crítica hacia el uso del dinero de todos.

Por otro lado, creo que habría que poner las cosas más en perspectiva. Cuando falte una semana y empiecen los ensayos, ya verá como hay abundante información. El palo al periodista es un recurso muy fácil, pero no siempre justo, por más que profesionales conocedores de la música clásica no abunden.

Es una reflexión en voz alta, sin más.

Anónimo dijo...

¿Pero cómo, que los periodistas especializados de esta, nuestra ciudad no dicen ni palabra de los conciertos de Barenboim y la WED en Andalucía en sus periódicos? ¿Que solo hablan de él para criticarlo? ¡Pero si voy cada año al Maestranza y los veo a todos allí! ¿Pagarán, por lo menos, sus entradas o tendrán la cara de, además de pasar del tema, ir de gañote?

Cuántas preguntas me genera este tema. Y qué pocas respuestas.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Anónimo, no entiendo muy bien su argumentación.

En cualquier caso, le puedo asegurar que, habiendo estado en todos los conciertos de la WEDO en Sevilla (por cierto: para todos ellos he comprado entrada el primer día en que se ponen a la venta, y si luego me invitan lo que hago es regalarle la mía a alguien), hay caras de la crítica musical sevillana a las que no he visto nunca o casi nunca. Faltan sistemáticamente. Y algunos críticos que sí acuden, lo hacen a disgusto: no hay más que fijarse en que aplauden poco o nada, o en lo que escriben después.

Obviamente nadie está obligado a apludir al señor Barenboim si el concierto no le ha gustado. Aunque algunos cambian de gusto por criterios muy sospechosos: me sé de uno que ponía por las nubes el proyecto y cuando dejaron de encargarle las notas de los conciertos empezó a darle caña (al mismo tiempo que se sigue deshaciendo en elogios por completo desmedidos hacia el señor Pedro Halffter, director del Maestranza, aunque esa es otra historia).


Sea como fuere, resulta evidente el desinterés que buena parte de los críticos de Sevilla manifiestan por la WEDO.

Pongo un ejemplo. Hace unos días, varios críticos se desplazaron hasta Madrid para cubrir la actuación de la Orquesta Barroca de Sevilla en el Teatro de la Zarzuela. Me parece perfecto, pero cuando Barenboim ofreció en la mezquita de Córdoba hace dos o tres años dos sinfonías de Beethoven (a mi entender en recreaciones sensacionales, pero esa es otra historia), ni uno solo de los críticos de Sevilla se acercó a la ciudad. Ni uno solo. Y a eso lo llamo yo agravio comparativo. ¿Acaso a un lector de tipo medio tiene que interesarle mucho más lo que hace la OBS en Madrid que lo que ofrece la WEDO en Córdoba? ¿No será más bien que no se quiere dejar constancia de lo que hace la Funcación Barenboim-Said? Ya se sabe que lo que no sale en los papeles, no existe.

Ah, ¿imaginan ustedes que en los años setenta hubieran venido a Córdoba a hacer Beethoven, qué sé yo, Eugene Jochum o Karl Böhm, y ninguno de los especialistas de Sevilla se hubiera acercado para dejar testimonio escrito de la actuación? Pues eso.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Mitchum, perdón por contestarle en segundo lugar.

La reflexión que usted ofrece la comprendo perfectamente, pero mi postura es otra. Personalmente apoyo por completo la vinculación de la Junta de Andalucía en la WEDO, aunque con unos matices: sería justo ofrecer mayor número de conciertos en estas tierras, hay que ajustar los presupuestos lo más posible y con transparencia y, desde luego, no se debe en modo alguno perjudicar a las otras orquestas, que a mi entender son fundamentales para el desarrollo de la cultura musical al sur de Despeñaperros.

¿Quieren pues los detractores de la WEDO que su presupuesto se destine a las otras formaciones andaluzas? No necesariamente. Hace poco, un crítico sevillano no precisamente simpatizante de la Fundación Barenboim-Said escribía que lo que había que hacer en Andalucía y nadie se atrevía a llevar a la práctica era "realizar amputaciones", o sea, eliminar orquestas (obviamente se refería a Sevilla, Córdoba, Granada y Málaga), toda vez que estas, según él, no son sostenibles con fondos públicos. Casualmente, en el mismo artículo ofrecía como modelos a seguir a sus buenos amigos de la Barroca de Sevilla y a los Alqhai & Alqhai.

(Ahora sigo...)

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

(sigo...)

Dicho esto, Mitchum, lo que denuncio en mi blog no es que los señores críticos de Sevilla (deduzco que usted también lo es, aunque ejerza fuera: no tengo idea de su identidad) estén en profundo desacuerdo con que la Junta financie a la WEDO, o que consideren anticuados los modos interpretativos de Barenboim y tal. No. En su derecho están de expresarlo así. Lo que denuncio es que, como se ha demostrado por activa y por pasiva, que hay una clara voluntad (en Sevilla, no en Córdoba ni en Granada) de escribir cuando menos, mejor; de no dar suficiente difusión a sus actividades; de no atender a sus conciertos con el mismo interés con que se hace a otras manifiestaciones musicales en Andalucía; de hacerle el vacío, en definitiva. A veces, incluso, mintiendo descaradamente, como ya expuse en el enlace que vuelvo a repetir aquí:

http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2012/07/mentiras-sobre-el-divan.html

Insisto: no es cuestión de opinión, sino de profesionalidad. Y aquí se han antepuesto por encima de ella los gustos personales y/o la política pura y dura. Un saludo y gracias por aportar su punto de vista.

Xosé dijo...

¿Debería ser noticia que se inaugure un ciclo de conciertos en la capilla de San Telmo, espléndidamente restaurada tras muchos años de trabajo y recuperada, por fin, para que la gente que ha pagado su restauración (todos nosotros) pueda al fin ver dónde ha ido su dinero? ¿Que las entradas para cada uno de estos conciertos se agoten en solo cinco minutos (vale, son gratuitas, pero aun así es impresionante)?

¿Que la FBS organice cursos de iniciación a la música para niños y niñas andaluces en cada una de las provincias andaluzas? ¿Que miles de escolares de tres a cinco años reciban clases de música cada día?

¿Que decenas de jóvenes músicos complementen su formación con clases de solistas internacionales y muchos de ellos hayan avanzado tanto que consiguen ser seleccionados para proyectos formativos como la escuela de Rostock?

¿Que músicos andaluces formados en la Fundación dediquen meses de su vida a enseñar a otros niños y jóvenes en Cisjordania? ¿Que una quinta parte de los músicos del Divan sean españoles, en su mayor parte andaluces?

¿Que mañana mismo varias profesoras vayan a dar un concierto didáctico en el Polígono Sur de Sevilla, como una actividad más de todas las que realizan a lo largo de los nueve meses que dura cada curso actual en esta área de la ciudad donde a veces ni entran los taxis ni los carteros?

Debe ser que nada de eso es noticia. Sí lo es, en cambio, que la feria de abril sea en mayo. Qué cosas.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Pues sí, Xosé, que la Feria de Abril sea el año que viene íntegramente en mayo es una noticia importantísima, toda una conmoción para los cimientos de las más hondas tradiciones hispalenses.

Ahí va el enlace de la sección de El Correo de Andalucía donde deberían haber aparecido las noticias sobre la WEDO y otras actividades de la Fundación Barenboim-Said. Obsérvese (hablo de hoy 21 de mayo) la preeminencia que ocupa precisamente... la noticia sobre la feria (y los numerosos "me gusta" en Facebook). Ay Sevilla, Sevilla.

http://elcorreoweb.es/sevilla/

Mitchum dijo...

Soy periodista, si a eso se refiere. No me considero ni mucho menos un crítico. Apenas un humilde cronista. Y no es el género sinfónico en el que más me prodigue, como supondrá.
Conozco Sevilla más o menos, a pesar de no ser de allí. Y si algo creo que funciona en esa ciudad es el arraigo, el que no tiene la WEDO por mucho que la frecuente, y el que sí tienen las "instituciones sevillanas" como la ROSS o la OBS. ¿Que es un localismo absurdo? Sí. ¿Que puedo llegar a entenderlo sin compartirlo? También.
Creo que Granada sí siente más suya a la WEDO, y de ahí la cobertura informativa que recibe. A eso se le suma que Sevilla es como es, y no nos engañemos: los espectáculos del Maestranza tienen más cabida dentro del ámbito social que cultural.
Pero piense por un momento que los periodistas de un medio de comunicación no son librepensadores que buscan sus temas y los publican. Por encima hay jefes que manejan otros criterios que en ocasiones se escapan al lector. Y ahí se encardina mi reflexión de ayer. Sevilla ve cómo no hay dinero para sus orquestas pero sí para la WEDO. Y eso, en Sevilla, molesta.

Pablo J. Vayón dijo...

Fernando, ¿sigues sin curarte de tu conspiranoia crónica? Esta vez, no pienso hacerte eljuego y entrar en ella. Solo te pido que cuando me cites, me nombres, y a ser posible, me enlaces, para que tus lectores conozcan de primera mano lo que tú manipulas clamorosamente: http://elmartillosinmetre.blogspot.com.es/2013/05/situacion-critica.html

Xosé, creo que deberías defender tu puesto de trabajo de otra forma. Cordialmente.

Xosé dijo...

Hoy sale la información completa a doble página en la edición sevillana del ABC. Al césar lo que es del césar ;)

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Pablo, no te cité para que no se me acusara de buscar en esa referencia una confrontación directa. Creo que me he equivocado: tenía que haber añadido el vínculo. Lo siento. Bien, quede finalmente el enlace a disposición del lector para que compruebe si es cierta la acusación de que "manipulo descaradamente". Para mí, desde luego, esta frase tiene una sola y muy clara interpretación:

"Nadie plantea que cuatro orquestas de esas características sostenidas con fondos públicos son demasiadas para nuestra región y que la decisión de crearlas hace algo más de veinte años fue un error de imprevisión que no hay quien se atreva a corregir mediante dolorosas amputaciones."

Tampoco ofrece mucho lugar a dudas esto otro:


"Por suerte, subsisten iniciativas con prestigio como la de la Orquesta Barroca de Sevilla, que ha conseguido aunar apoyos para una temporada unificada en la capital, aunque el conjunto sigue limitado por su insuficiente proyección exterior. A su lado, surgen otras nuevas, como la de la Accademia del Piacere, triunfante en medio mundo con su fusión de Barroco y flamenco (...)"

Conviene advertir al lector, para que juzgue con mayor criterio, que la Barroca de Sevilla, presentada hace no mucho en las páginas de Diario de Sevilla como "triunfo de la iniciativa privada", esto es, no creada ni sostenida con fondos públicos, cuenta ahora con una subvención del Ayuntamiento de la que, eso sí, no ha querido renunciar en aras de esa "pureza de lo privado" de la que tanto alardean. Subvención, por cierto, a mi entender merecidísima que si de mí dependiese no solo mantendría sino que ampliaría. Pero claro, yo no soy "liberal".

En cuando a la Accademia del Piacere, conviene recordar, en este contexto de desencuentros entre "lo público" y "lo privado", que tiene la suerte de que su director Fahmi Alqhai, excelso violagambista, la programa anualmente en el Festival de Música Antigua que él mismo dirige. Con fondos públicos, claro.

Xosé, me alegra mucho que el ABC haya reaccionado: una semana tarde, pero bien. En Diario de Sevilla y El Correo de Andalucía, de momento nada de nada, que yo sepa. Como parece que todo esto del ninguneo en los medios sevillanos de todo lo relacionado con Barenboim es fruto de alucinaciones mías, hemos de suponer que sus respectivos responsables de música culta, Pablo J. Vayón e Ismael G. Cabral, no tardarán en otorgar a la noticia la misma atención que han dedicado, por ejemplo, a la actuación de la OBS en Madrid. Excelente orquesta, sin duda, pero todavía sin el prestigio universal que a estas alturas de su dilatadísima carrera ha alcanzado Daniel Barenboim, dicho sea en cuanto al carácter noticiable de los artistas. Vamos a esperar. Yo, a la vista de lo ocurrido otros años, voy a hacerlo sentado.

Pablo J. Vayón dijo...

Fernando, no te inventes cargos ni historias. Con respecto a mí, claro. Con lo demás puedes seguir fantaseando. En Diario de Sevilla no hay ningún responsable de música culta ni de ninguna otra música. No sé cuántas veces te lo tengo que explicar. Soy autónomo. Colaboro en Diario de Sevilla en calidad de tal. Ni pincho ni corto en la redacción. No estoy integrado en el trabajo diario del periódico. Venga. A ver si esta vez no se te olvida.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Pablo ha dicho: “En Diario de Sevilla no hay ningún responsable de música culta ni de ninguna otra música”.



Pues entonces perdón, perdón. Me parecía claro que un medio que cuida de una manera tan atenta las manifestaciones musicales (no es ironía) hay alguien que se ocupa, bajo la supervisión del responsable de la sección de cultura, de decidir qué conciertos se van a cubrir y quién lo va a hacer, qué monografías (ej: reciente aniversario de Wagner) se van a escribir; qué discos se van a comentar y a cuáles se les va a dedicar más extensión; qué reportajes de actualidad se van a preparar, qué libros se van a reseñar, qué entrevistas se van a concertar… y qué notas de prensa se van a publicar. Porque evidentemente alguien ha decidido no publicar, al menos de momento, esta nota sobre la actuación veraniega de Barenboim (y no es la primera vez que pasa, insisto). Será que esta y todas las demás decisiones las toma el becario de turno, claro.

En cuanto a El Correo de Andalucía, no estoy precisamente fantaseando al afirmar que esos contenidos en gran medida son coordinados por Ismael G. Cabral. Habida cuenta de que dicho diario está bastante vinculado al PSOE y de que, por ende, resulta muy dudoso que existan presiones políticas en ese medio para marginar a la Fundación Barenboim-Said, me parece obvio que semejante circunstancia se debe a una decisión puramente personal del citado periodista y crítico, por motivos que él sabrá.

Pablo J. Vayón dijo...

Fernando, no tienes ni remota idea de cómo funciona un periódico. Así que lo mezclas todo y al hacer la suma te sale "Conspiradores peligrosos". Infórmate, anda.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

De nuevo balones fuera, esta vez añadiendo el típico recurso al "no tienes ni idea del tema del que hablas".

Muy aclaratorio, sí señor. Y no menos convincente.

Andrés dijo...

Abundo en lo que dice Pablo: un diario local como el Diario de Sevilla no es el Washington Post, no hay responsable de música culta, como no lo hay de flamenco, jazz, teatro, danza, etc. Es la jefa de sección de Cultura quien va seleccionando día a día los contenidos que se habrán de publicar y de ordenar las críticas que los propios críticos proponen en función del espacio asignado a la sección cada día. Así que nada de conspiraciones, ni becarios, ni alucinaciones psicodélicas. En última instancia, quien marca la línea editorial y qué se prioriza o no es el propio director del periódico y el presidente del grupo. Nosotros no pintamos nada en las decisiones: vamos a los conciertos, escribimos la crítica si está autorizada, la cobramos (cada vez menos) y punto.

Anónimo dijo...

Abundo en lo que dice Pablo: un diario local como el Diario de Sevilla no es el Washington Post, no hay responsable de música culta, como no lo hay de flamenco, jazz, teatro, danza, etc. Es la jefa de sección de Cultura quien va seleccionando día a día los contenidos que se habrán de publicar y de ordenar las críticas que los propios críticos proponen en función del espacio asignado a la sección cada día. Así que nada de conspiraciones, ni becarios, ni alucinaciones psicodélicas. En última instancia, quien marca la línea editorial y qué se prioriza o no es el propio director del periódico y el presidente del grupo. Nosotros no pintamos nada en las decisiones: vamos a los conciertos, escribimos la crítica si está autorizada, la cobramos (cada vez menos) y punto.
Andrés

Anónimo dijo...

Abundo en lo que dice Pablo: un diario local como el Diario de Sevilla no es el Washington Post, no hay responsable de música culta, como no lo hay de flamenco, jazz, teatro, danza, etc. Es la jefa de sección de Cultura quien va seleccionando día a día los contenidos que se habrán de publicar y de ordenar las críticas que los propios críticos proponen en función del espacio asignado a la sección cada día. Así que nada de conspiraciones, ni becarios, ni alucinaciones psicodélicas. En última instancia, quien marca la línea editorial y qué se prioriza o no es el propio director del periódico y el presidente del grupo. Nosotros no pintamos nada en las decisiones: vamos a los conciertos, escribimos la crítica si está autorizada, la cobramos (cada vez menos) y punto. Andrés

Pablo J. Vayón dijo...

Vamos a ver, Fernando, eres un poco cabezoncillo, pero te tengo todavía por persona inteligente. Si te he dicho que no formo parte de la plantilla del periódico y que no estoy ni por asomo en su día a día, que no tengo absolutamente ninguna responsabilidad en eso, ¿cómo quieres que tome decisiones sobre las notas de prensa que llegan al periódico dónde yo no estoy?, ¿cómo quieres que decida sobre algo que ni siquiera sé que existe porque a mí no me llega?

Anónimo dijo...

¿Y que Barenboim venga a dar tres conciertos a Sevilla no es noticia merecedora de al menos un breve para esa jefa de sección? De ser así, me queda ya bastante claro el valor y el rigor periodísticos de este medio de comunicación y entiendo un poco más la consideración que la profesión tiene ante el resto de ciudadanos. Seguid así, por favor.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Escribo desde un ciber en Madrid. Si ayer no fui contestando es porque tuve varias horas de desplazamiento en coche desde la sierra segureña a la capital y, luego, en metro por el interior de la misma, todo ello con el smartphone como único acceso a internet.

Anónimo: me temo que estoy por completo de acuerdo.

Andrés y Pablo: gracias por las aclaraciones. El lunes espero realizar algunas puntualizaciones al hilo de lo que yo, que con algunos medios he colaborado en el pasado, he experimentado sobre el funcionamiento de las colaboraciones musicales en publicaciones periódicas. Nada combativo, advierto: solo quiero puntualizar. Estoy casi tan harto de esto como probablemente vosotros los estáis de un servidor.

Y ahora, importantísima aclaración sobre la incidencia de ayer. Como expuse antes, mi conexión a la red fue a través del móvil. Cuando recibo en la cuenta de gmail avisos de nuevos comentarios en el blog, lo que hago es darle a la opción "publicar" que aparece en el referido mensaje. Hubo un mensaje que lo recibí en la línea 2 del metro, que tiene cobertura en unas estaciones sí y en otras no. Se ve que al darle a "publicar" ya había perdido esa cobertura, así que el mensaje, sin yo saberlo, había quedado en la bandeja de moderación.

Más tarde, ya en el Auditorio Nacional, recibí otro mensaje que, ese sí, se publicó sin problemas, pero el autor del primero de ellos, al ver que sí aparecía uno posterior de otra persona y no el suyo, pensó que yo estaba dejando voluntariamente su réplica en el limbo de la red. Solo cuando recibí un nuevo mensaje de este y, ya al terminar el concierto, pude moverme en la bandeja de blogger, descubrí lo que en realidad había pasado: una jugada de la tecnología que no es la primera ni la segunda vez que sufro.

De hecho, hace años me pasó algo semejante con un largo mensaje del director del Villamarta que estaba dividido en dos partes. Despistadamente le di a publicar a la segunda pero no a la primera, lo que dio a pensar que yo dejaba voluntariamente parte del texto sin publicar. Rápidamente, por cierto, su perrito faldero José Luis de la Rosa se dedicó a mandar el mensaje completo a diferentes personas del mundillo musical para acusarme de censor, un hecho que de paso me sirvió para certificar la clarísima connivencia entre el uno y el otro (¿cómo si no iba a tener De la Rosa un mensaje privado de otra persona?).

Dicho esto, espero que nunca más nadie vuelva a pensar que censuro los comentarios en mi blog. Si alguien ve que algún mensaje queda sin publicar, le ruego me lo haga saber a mi dirección privada de correo electrónico (la misma del blog, con gmail detrás), porque lo más probable es que en tal caso la tecnología y/o mi despiste a la hora de moverme por mensajes al móvil y coreos electrónicos me haya hecho quedar mal. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Personalmente me traen sin cuidado los motivos por los cuales la prensa sevillana ha decidido no hacerse eco de esta noticia. Hace tiempo que me cansé de leer (o no leer en absoluto) la información a menudo sesgada y manipulada que se nos ofrece en la prensa escrita, y me entero de la oferta cultural de esta ciudad a través de las redes sociales de las instituciones que me interesan (al instante y en mi propio teléfono, por cierto).

He asistido a conciertos extraordinarios con pobres críticas y he visto interpretaciones mediocres alabadas hasta la saciedad. A menudo, tristemente, uno puede incluso hacerse de antemano una idea sobre lo que este u otro crítico van a opinar. Y como no me parece divertido, yo prefiero no llevar ideas preconcebidas, dejarme sorprender y hacerme mi propia idea, muchas gracias.

Con todo esto, lo que quiero decir es que, para el verdadero melómano, resulta como mínimo del mismo interés que Daniel Barenboim ofrezca un concierto con la WEDO en Sevilla, como que la ROSS anuncie su programación para la temporada de abono del año próximo o que la Orquesta Barroca cierre un convenio con el CICUS para la realización de un ciclo de conciertos. Debería, al menos. Para mi desde luego lo es, y todo lo demás me parece simple y llanamente política, regionalismo o incluso un absurdo localismo si lo que se critica es la financiación de ciertas entidades. ¿Con cuánta frecuencia se habla de lo que hace la orquesta Ciudad de Granada en la prensa sevillana? ¿No soportamos todos, al fin y al cabo, también parte de esa orquesta con nuestros impuestos, al igual que de las otras tres?

He asistido, por cierto, a un concierto en San Telmo esta mañana. Si la joya del barroco sevillano que esconde el palacio ya hubiera merecido por sí sola una visita, la fantástica interpretación de cuatro jóvenes clarinetistas (andaluces, si mal no recuerdo) alumnos de la Fundación Barenboim-Said me pareció la guinda perfecta al pastel.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Anónimo: bastante de acuerdo.

Andrés: te he contestado en esta entrada, porque al aclaración me parecía de interés general.

http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2013/05/barenboim-y-sevilla-conspiracion-no.html

Pablo, esta tarde realizo algunas consideraciones.

Gracias a todos.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Me ha acusado Pablo J. Vayón en este hilo de un par de cosas sobre las que debo realizar algunas puntualizaciones: adjudicarle de manera incorrecta (“inventarme”, según él) la responsabilidad de la coordinación de los contenidos de música culta de Diario de Sevilla y ser por completo ignorante del funcionamiento de un periódico.

Ciertamente, no sé nada sobre las entrañas de Diario de Sevilla. Pero algo sí sé sobre Diario de Jerez y El Correo de Andalucía, porque conozco a gente que colabora o ha colaborado en los referidos medios. Y conozco de primera mano lo que ocurre en Jerez Información y lo que ocurría en la extinta Sevillacultural.com, medios ambos en los que escribí durante un tiempo (en Mundo Clásico.com y Ritmo también lo hice, pero son revistas especializadas y no cuentan para lo que estoy explicando).

Miren ustedes, en ambas publicaciones, Sevillacultural.com y Jerez Información, fui yo el "responsable de música culta". Por descontado que sin ningún nombramiento oficial, sin contrato y… ¡sin cobrar! Y estando siempre sujeto no solo a las directrices generales del medio, sino también a las circunstancias de turno como pueden ser el espacio disponible, los intereses más o menos ideológicos del medio (una vez me echaron atrás un texto en SC por miedo a mosquear a Juan Carlos Marset, que ya asomaba la pezuña en el mundo de la política cultural) o incluso la ignorancia del jefe de sección de turno. A veces las cosas salían tarde y/o incompletas, incluso en una ocasión "completadas" por mano ajena.

Pero a pesar de todos los pesares, el presunto "coordinador" era yo, por la sencilla razón de que en un periódico local, ahora hablo sobre todo de Jerez Información, es imposible que un jefe de sección domine todos los temas a su cargo y esté al tanto de la actualidad en todas sus correspondientes esferas. Era yo el que, al margen de las notas de prensa que pudieran llegar, llamaba para decirles que había tal concierto y si le interesaba que lo cubriese, o que sería interesante entrevistar a tal cantante, o que con tal efeméride sería interesante escribir sobre tal cosa, o que les mandaba unas reseñas de unos discos que me habían llegado, etc. En Sevilla Cultural llegué incluso a integrar a un nuevo colaborador ("Bardolfo", nunca quiso firmar con su nombre) con el que compartía los discos y repartía la realización de críticas.

Pues bien, extrapolando el asunto pensé que Pablo J. Vayón realizaba, aunque sujeto a las decisiones de jefe o jefa de sección y siempre pendiente de las circunstancias incómodas y a veces surrealistas que se pueden presentar en la redacción de un periódico, una labor similar en Diario de Sevilla: proponer determinados reportajes y entrevistas, coordinar la realización de críticas, enviar las reseñas de los discos que envían las discográficas con las que mantiene contacto, integrar puntualmente a determinados colaboradores, etc. A eso y no a otra cosa me refería. Obviamente, si Vayón no se encuentra en la redacción no puede decidir si una nota de prensa se publica o no; pero puede pensarse que si una persona tan atenta como él a la actualidad cultural advierte que una noticia relevante (y las actuaciones de Barenboim lo son, se mire por donde se mire) no ha sido recogida, tiene siempre la posibilidad de llamar a la redacción y dar un toque de atención para que la misma no pase inadvertida.

En el caso de que todo esto que yo hasta ahora he creído sea falso y Vayón no haga otra cosa que esperar una llamada telefónica o un email de la redacción que le diga "haz esto" o "haz lo otro", sin margen alguno de maniobra y sin capacidad para asesorar, le pido públicamente disculpas por el error.

Todo ello en cuanto a Diario de Sevilla, claro. Con respecto a El Correo de Andalucía, sí que puedo asegurar que el señor Ismael G. Cabral trabaja dentro de la redacción, no como mero colaborador, y que cuenta con un amplio margen de capacidad decisoria dentro de su terreno. Dicho queda.