sábado, 14 de julio de 2012

¡Viva el IVA!

En estos momentos en los que la economía española se encuentra completamente intervenida (“ayuda bancaria” lo llaman para disimular) y en los que por fin la población empieza a darse cuenta de que al Partido Popular no está haciendo sino lo que se supone que un partido de derechas -muy de derechas- debe hacer, esto es, defender los intereses de las grandes fortunas a costa del resto de la sociedad, la brutal subida del IVA viene a dar la puntilla al mundo de la música, tanto en la cuestión discográfica como en la más delicada aún del directo: el impuesto de los espectáculos culturales ascienden del 8 al 21 por ciento a partir del próximo septiembre.


Habida cuenta de que las clases medias estamos perdiendo un considerable poder adquisitivo (a los funcionarios nos están metiendo unos tremendos recortes, pero mucho más brutal es la situación de quienes se quedan en paro), ya explicarán estos “liberales” -la expresión cada día me produce más arcadas- cómo pretenden que se sigan llenando los cada día más comprensiblemente vacíos teatros y auditorios. ¿No será que en realidad eso les da exactamente igual? En fin, siempre nos quedará Concha Velasco.

7 comentarios:

bruckner13 dijo...

¿Puede haber una música más apropiada que ésta para Mariano y sus secuaces?
http://www.youtube.com/watch?v=KWVIV4Aols4

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Jajajajaja, ¡menuda coincidencia!

Ayer mismo recomendaba le decía yo eso mismo al autor de este otro blog

http://encasadeelliot.blogspot.com.es/2012/07/incultos-y-peligrosos.html

Bruno dijo...

Atribuir a Rajoy lo de liberal es como pensar que Madonna es una apóstol de la virginidad. Se ha disfrazado de eso para hacer sus trapisondas.
(Hay que dejar de beber 10 días antes para acertar las letras del descifrador de autómatas que el autor informático del blogger ha maquinado)

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Obviamente la subida de impuestos no es una medida nada liberal, pero el ataque a la administración pública sí que lo es, y mucho, como también la falta de compromiso ante los desmanes de las grandes empresas.

Bruno dijo...

Excúseme si insisto pero no hay ataque a la administración pública desde un punto de vista liberal. Una postura liberal trataría de que las funciones necesarias, que ahora presta el sector público, fueran realizadas directamente por la iniciativa privada o por la misma bajo control de la Admón. Pública.
Con el supuesto de que se ganara en calidad y coste.
Ya sé que en este asunto no tenemos las mismas ideas, pero lo que pasa no tiene nada que ver con eso ni con la aplicación de una política liberal.
El sector público es de un 50% de la producción total y ha intervenido, alocadamente, en multitud de aspectos. Todo alejado de la ortodoxia liberal.
Lo que ahora “pretenden” es corregir un mal funcionamiento de una economía fuertemente estatalizada. Pero casi nada de liberalizarla.
Precisamente por mantener este sobredimensionamiento hacen política antiliberal subiendo impuestos y recortando salarios de forma no distributiva. Y lo malo es que acabaran, pero tarde, por aplicar políticas liberales que tiendan a elevar la competitividad. Pero todo esto nos llevaría a otro terreno de debate.
Lo que hacen es una política injusta, discriminatoria, caciquil, de derechas puesto que protegen a los ricos y a los bancos, estafadores porque priman a los grandes intereses, falsamente capitalista porque gripan a los mercados, ocultistas, etc., pero lejos de las ideas liberales. Eso no es política liberal. Otra cosa es llamar liberal cuando unos cuantos hacen de su capa un sayo. Pero eso es oligarquía monopolista.
No se pueden aplicar estas políticas sin explicar claramente lo que se obtiene y la apuesta que se está jugando para mantenerse en el área euro. Y, por supuesto, si se piden sacrificios se han de solicitar a todos los estamentos.
Pero se están poniendo tiritas. Fíjese que en el sector público no hay tanto ataque como un café para todos. Con eso recaudan pero no sanan al enfermo. Y no tendrán mas remedio porque esos recursos son los que hacen falta para pagar la deuda y ahorrar para poder invertir y crecer. Si uno es cirujano prefiere cortar en ese sector que mandar al paro al personal directamente productivo del sector privado.
Lo tremendo es que el estado del bienestar que se disfruta en cada momento no depende del enunciado de unos principios sino que es el que nos permite nuestra riqueza, organización y buena gestión y ahora estamos en horas muy bajas de todo esto y con una buena deuda.
Y encima han estado dormitando y gastando sin ton ni son bastantes años. Una situación que exige de nuestros políticos una competencia y grandeza que no tienen.
Esto es una forma de devolverle su tiempo empleado, por ejemplo, en las sinfonías de Beethoven.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Gracias por sus acertadas puntualizaciones. En cualquier caso, no podrá usted negar que la desinhibición ante las presiones de los mercados es una postura muy liberal, y que este adjetivo se lo aplican continuamente muchos miembros del PP, entre ellos esa Esperanza Aguirre que tiene no poca responsabilidas en el desaguisado bancario wue ahora vamos a pagar entre todos.

Y efectivamente, el problema principal es que nos encontramos ante la ruptura del pacto fordiano-keynesiano. Las clases bajas se transformaron en clases medias después de la II Guerra Mundial porque, independientemente del éxito de las reivindicaciones de los trabajadores, los empresarios se dieron cuenta de que poseer prestaciones sociales, tiempo libre, pagas extra y todo eso era imprescindible no solo para la consolidación de la democracia frente a la amenaza del totalitarismo soviético, sino también porque solo la existencia de una amplia base de ciudadanos con dinero (¡y tiempo!) para consumir continuamente garantizaba que el motor de la economía siguiense girando.

Ahora, con el proceso contrario de empobrecimiento generalizado de las clases medias, las empresas están cavando su propia tumba. Y es que ante la crisis han preferido conservar sus márgenes beneficios antes que sentar las bases del fututo: pan para hoy (para ellos, no para nosotros), hambre para mañana (para todos). Pero ese es otro debate.

Saludos.

Bruno dijo...

Como muchas veces, el fondo del asunto es el empleo de la terminología. Ya sé que se habla de las presiones de los mercados y de la desinhibición ante ellos. Pero cualquier responsable debe saber que los mercados existen. Si Ud. pide dinero a alguien debe esperar que le soliciten su devolución en el plazo acordado. Y, adicionalmente, otro fenómeno: Ud. queda en inferioridad ante el prestamista. Cuando se empezó a tener menos ingresos que gastos, y estaba previsto el balance, nuestras lumbreras debieron tomar medidas enseguida para no incurrir en las citadas inferioridades. Porque podemos quedar a merced de la economía de los poderosos de la UE. Ud. en su casa lo hubiera hecho enseguida y seguro que no ha ido a todos los conciertos que le hubiera apetecido. Otra cosa es la cesión a ciertas presiones. Pero ya le avancé que eso no es liberal sino monopolístico. Lo de los bancos repartiendo beneficios es un ejemplo y síntoma de la amplia corrupción, despotismo y arbitrariedad que ha rodeado el asunto. Curiosamente mas intensivamente en el sector público. Ud. sabe cómo se ha gastado el dinero.
El asunto de Ford y Keynes está muy controvertido pero esto no es un foro de economía. Pero el mercado de trabajo cambia sustancialmente si está alejado de la zona de “pleno” empleo o no. Se llega al pleno empleo con bajada de salarios reales y eso es lo que, disimuladamente, se está haciendo. Habrá que vigilar si los precios bajan de forma correspondiente o es que siguen haciendo su Agosto. Porque la devaluación no es posible en el euro. Si nos vamos ya, de la UE, nos empobrecemos al devaluar. Y pagaremos la deuda en euros buenos.
Si seguimos con los recortes apostamos al doble o nada. Si no lo logramos devaluaremos, pero en peor situación aún que ahora. Por eso me quejo de no están explicando bien la situación y lo que debemos esperar. Me imagino que debido a que saben que no están pidiendo a todos de forma homogénea.
El empobrecimiento de las clases medias es un fenómeno de origen muy complejo, en parte debido a que la oferta de conocimiento se ha ampliado. Y las empresas tienen su culpa. Y la situación del mercado de trabajo. Pero no le eche la culpa de todo a las empresas. Las que cierran no lo hacen a gusto. Y en general están peor. La situación no es favorable. No amplían beneficios, el mercado se deprime y les aumentan los impuestos. Una situación endiablada.