miércoles, 27 de julio de 2011

Mucho cuento en Jerez

Hace ahora más o menos un año los Cines Yelmo dejaron de ofrecer su temporada de ópera en Jerez de la Frontera. La escasa asistencia de público no lo hacía rentable (sí parece serlo en lugares como Albacete, Gijón, Roquetas de Mar o Vigo, donde se mantiene). Por fortuna hace poco Cines Ábaco ha apostado por mi ciudad incluyéndola en las retransmisiones de su propia temporada (enlace). Como he venido a mi tierra aprovechando las vacaciones, me pasé ayer por el Carrefour Norte para ver un Fidelio por Haitink desde la Ópera de Zúrich, que comentaré en la siguiente entrada. ¿Sabes ustedes cuántas personas habíamos en la sala, disfrutando de una función de buen nivel interpretativo retransmitida con excelente calidad de imagen y sonido? Tres: mis dos acompañantes y yo.

Es verdad que hay gente de vacaciones, que no se ha hecho apenas publicidad del evento y que las entradas costaban 11 euros, pero… ¡solo tres personas! ¿Dónde estaban todos esos jerezanos que se dicen amantes de la ópera y hasta hace pocos años guardaban cola para asistir a algunas de las funciones de nuestro teatro? Novelería, mayormente, diluida con el paso del tiempo. ¿Dónde estaban los numerosos miembros del Coro del Villamarta? Parece que lo que les gusta es salir a escena, pero no escuchar ópera y aprender de paso algo sobre el género. ¿Dónde están los miembros de la asociación La Arcadia? Pues allí donde “sean algo” y puedan figurar, alternar con los artistas y medrar en el mundillo, porque ser público corriente y moliente no va con su espíritu. ¿Y dónde están todos aquellos que claman al cielo por la posibilidad de que, con el nuevo gobierno municipal encabezado por el PP, el Teatro Villamarta pierda su programación lírica o incluso eche el cerrojo? Cuento, mucho cuento es lo que hay en mi tierra.

9 comentarios:

Ana Troncoso dijo...

Me parecen muy inapropiados sus comentarios, sr Vargas.¿Cómo se atreve a juzgar a las personas tan a la ligera? ¿Quién se cree usted que es? La diferencia está en que usted es un aficionado, la ópera es para ud una distracción y por eso va al cine; nosotros hacemos ópera sr Vargas.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Sabía que algunos miembros del Coro del Villamarta estaban subidos a la parra... ¡pero no pensaba que tanto!

Jorge M. Garzón dijo...

Estoy con mi compañera, Fernando. Ya le comenté una vez que dejamos de ir a ver la ópera en Yelmo por dos motivos : El primero es porque de repente duplicaron el precio de las entradas. Y la verdad, para ver una ópera en cine, a ese precio, mejor la veo en la tele de mi casa gratis. Y la segunda : se nos coló el gerente del Yelmo, encendió las luces y se puso a contestar a una entrevista en directo delante de las cámaras de una televisón local que nos apuntaba al público con el foco, y no nos dejaba ver la ópera que religiosamente habíamos pagado. La ópera era Mefistófeles de Arrigo Boito. ¿Le suena? Por cierto, se le ha olvidado decir una cosa : ¿Qué precio tenían esas entradas que usted compró en cines Ábaco?.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Lo he dicho, Jorge, once euros. ¿De verdad no había en Jerez cincuenta o sesenta personas interesadas en asistir al espectáculo? Pues parece que no.

Lo primero que hay que hacer si se ama la música es apoyar proyectos interesantes acudiendo a ellos. ¿Rascándose el bolsillo? Pues sí, claro, cuando ello sea posible, y a este precio no parece muy difícil, como tampoco lo parece con lo que valen las entradas más baratas del Villamarta. Pero si el personal empieza a pasar de lo uno y de lo otro, es normal que los proyectos se vayan al garete. Dudo que los de Ábaco quieran seguir adelante con este aforo: les sale mucho más rentable una sesión más de Harry Potter.

choquerodelconquero dijo...

opera maruja es lo que hay en andalucia, una forma de entender la lirica que consiste en cantar las 4 arias de turno que le toca al cantante, pasando del resto de la opera.
Y lo que dice Fernando tiene toda la razon,el coro es solo para hacerse los interesantes pero la musica interesa muy poco a los integrantes,asi que no me extraña que ni en Jerez ni en Huelva ni en ningun sitio de esta Andalucia de Puccinis y Verdis interese mas alla de lo que uno cante una opera.

Jorge M. Garzón dijo...

Hombre, es que Harry Potter es mucho Harry Potter. De todas formas, corren malos vientos por aquí así que no te falta razón en parte de tu argumentación, pero eso sí: Yo no milito en ningún partido y te puedo decir que no hay intención por parte del nuevo Gobierno Municipal en cerrar nada, simplemente que no pueden sostener la cosa como hasta ahora. No hay dinero, y por lo que parece, las cuentas del teatro no terminan de cuadrarles.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Choquero/Vicente: como siempre, eres muy "radikal". Lo mismo he dado yo pie a ello. Lo que quería con esa entrada es dejar testimonio de mi tristeza e irritación por una sorpresa desagradable: constatar que a pesar del esfuerzo que se ha hecho en estos últimos años, en Jerez apenas hay verdadera afición a la ópera al margen de noveleríos, exhibicionismos y demás cuestiones puntuales. ¿Y que es eso de "verdadera afición"? Pues la que lleva al personal a escuchar regularmente ópera en su casa -escucharla de verdad, con el libreto o siguiéndola en DVD, no poniéndola de fondo-, a interesarse progresivamente por títulos y repertorios nuevos, a buscar buenas grabaciones, a moverse a teatros vecinos o no tan vecinos si las circunstancias económicas lo permiten y, evidentemente, acudir al cine a ver funciones tanto para el propio disfrute como para, con la asistencia, ayudar a que la propuesta de la pantalla grande no se extinga, cosa esta última que ya ha pasado una vez en Jerez y podría repetirse de nuevo.

Jorge, si saco el nombre de Harry Potter es porque esa es precisamente la película que exhiben en la sala 2 del Ábaco esta semana: cuando yo entré aún estaban los créditos finales. Si en vez de Fidelio hubieran puesto otra sesión de la película, posiblemente hubieran sacado más dinero. Y no olvidemos que un cine es un negocio, no una ONG cultural. Si queremos que haya ópera en pantalla grande, hay que ir. Luego no vale lamentarse. Idem va por el Villamarta y por cualquier teatro.

Ana, se me olvidaba una cosa fundamental: para mí la ópera, la buena música en general, es mucho más que una distracción, y creo que le pasa lo mismo a cualquier buen melómano.

Sobre el Villamarta no tengo ganas de hablar. Lo haré cuando lo crea oportuno. ¡Vaya si lo haré! De momento, tiempo al tiempo.

Gracias a los tres por vuestra participación. Yo lo dejo aquí.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

En la Bohéme de ayer martes 2 de agosto desde el Covent Garden, cuatro personas. Una más que la semana pasada. Sin comentarios.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

El pasado martes 9 se proyectó Mayerling, coreografía de Kenneth McMillan sobre música de Liszt. Estábamos siete personas, tres de las cuales venían conmigo. Está visto que el ballet interesa en Jerez lo mismo que la ópera: NADA.