jueves, 16 de marzo de 2017

El equivocado Schumann de Thielemann

Tenía ganas de saber cómo era el Schumann de Christian Thielemann, así que he escuchado uno de los tres discos dedicados al compositor que tiene grabados: Sinfonías nº 1, Primavera y Sinfonía nº 4 en interpretaciones frente a la Philharmonia Orchestra registradas en febrero de 2001 para Deutsche Grammohon, por cierto que de manera muy mejorable desde el punto de vista técnico. Las interpretaciones tampoco me han gustado.


Ya desde una particularmente solemne introducción de la Sinfonía nº 1 queda claro que Thielemann apuesta por la tradición centroeuropea de tempi amplios y densidades sonoras. Eso no está ni bien ni mal: es una posibilidad entre otras. El problema es que no logra construir la arquitectura ni encontrar una articulación adecuada, siendo el resultado algo pesadote, sin esa particular mezcla de ligereza y empuje que necesita esta música, como también de la frescura y de la chispa digamos “primaverales” aquí imprescindibles. Todo es en exceso grave, incluso masivo, perdiéndose el espíritu schumanniano para mirar en exceso a Brahms e incluso a Bruckner. Lo más satisfactorio quizá sea un segundo movimiento paladeado con reposo y emotividad, y lo peor un Scherzo aquejado de blandura y amaneramientos varios

En la Sinfonía nº 4 defraudan ante todo los movimientos extremos, faltos de la agilidad y del vigor que necesita esta música. Bien pero no del todo profundo ni cálido el segundo, y más bien soso el tercero. Escúchese lo que hacen con esta partitura Furtwängler, Karl Böhm o Celibidache para comprobar como en esta misma línea interpretativa sí que se pueden alcanzar resultados absolutamente excelsos.

1 comentario:

agustin dijo...

Entre las interpretaciones recientes de las para mí impresionantes sinfonías de Schumann ¿qué le parecen las de David Zinman con la Tonnhalle de Zürich?
Están en Youtube y a mí me han sorprendido muy gratamente.
Saludos.