martes, 27 de diciembre de 2016

Se fue Carrie Fisher

Con la muerte de Carrie Fisher se nos va una parte de nuestra infancia. O de la adolescencia, para los que son un poco más mayores. A mí me ha dolido más su fallecimiento que el de algunos músicos famosos, y por eso dejo aquí esta música. La única posible.


3 comentarios:

Carlos Alberto dijo...

Me sumo a ti en el recuerdo de Carrie Fisher, que siempre nos acompañará porque pertenece a nuestros recuerdos de infancia y adolescencia. Y un magnífico tributo elegir esa música como homenaje, pues destila la poesía y dulzura que nos inspiraba el personaje, que también tenía su genio, claro. Por cierto, es una música que me recuerda a Khachaturian...
Aprovecho para felicitarte por continuar con el blog ilustrándonos e invitándonos a conocer tantas y tantas versiones, polemizando y en definitiva, compartiendo con nosotros, robándole tiempo a la preparación de clases, la corrección de exámenes y todo el papeleo que ahora nos rodea en los institutos, que tiene su mérito. Un saludo.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

A mí también me recuerda a Khachaturian, Carlos Alberto. Y el resto de la partitura, a Holst, a Korngold, a Stravinsky, a Prokofiev... Los préstamos están muy claros, pero a mí me encanta toda esta música de John Williams.

Gracias por el interés en el blog. Lo de nuestro trabajo ha llegado a niveles alarmantes: estos cuatro meses han sido los de mayor cantidad de papeleo de todo mi historial docente. No exagero. Por eso mismo el blog no ha avanzado como yo hubiera querido y ahora estoy aprovechando para darme un buen empujon... ¡y para escuchar música, que lo he hecho poco en este tiempo! Aun así, ayer mismo, y esta misma mañana, he dedicado varias horas a preparar materiales para el segundo trimestre, a ver si así me quito trabajo de encima y no alcanzo los mismos niveles de estrés de estas últimas semanas.

Lo peor de todo, en cualquier caso, es ver que para nuestras autoridades educativas ya no somos lo que éramos. Como tú mismo habrás comprobado, ahora resulta que en clase no tenemos que explicar; eso de la clase magistral dicen que ha pasado de moda. Lo que tenemos que hacer ahora es trabajar en un "aprendizaje basado en tareas", o sea, mandar tareas más o menos complejas y que, con la orientación del profesor y con la conexión a internet como herramienta casi obligatoria, ellos mismos investiguen y aprendan. Explicar los temas, ¿para qué? Lo que tenemos que hacer es tomar muchas anotaciones de cómo trabajan los alumnos, elaborar con ellas muchos informes y mantener la disciplina (que esa es otra). Y se supone que así ellos solitos van a aprender cosas como qué es una precipitación convectiva o cómo se produjo el crac del 29. Un desastre.

Perdón a todos los demás por la parrafada, pero tenía que desahogarme. Saludos.

Carlos Alberto dijo...

Pues sí, es cierto, así están las cosas, tenemos derecho a desahogarnos porque la locura de nuestras autoridades educativas ha llegado a esos niveles que describes. En España, siempre más papistas que el papa. Para el que no lo sepa, son tan papanatas que se han tomado el cambio de paradigma educativo de la nueva educación o como lo llamen a lo tremendo, y nuestros inspectores nos visitan en plan troika buscando herejías: ¡un profesor que aún continúe explicando y no trabaje full time por proyectos o no tenga la programación de aula al dedillo... ! Estas teorías del autoaprendizaje guiado y demás lindezas funcionan sobre el papel o con según qué alumnado, claro, porque la realidad es bien terca. En fin, dejémoslo y esperemos que vuelva la cordura. Y para ello, sigamos con la música.
Es verdad que John Williams bebe de todos ellos, sí. A mi también me gusta mucho. ¿Qué bandas sonoras nos recomendarías de toda su ingente obra? ¿Qué opinas de sus últimos trabajos? Te pregunto porque es un compositor que me interesa pero del que solo he escuchado un par de recopilatorios y la BSO de "La lista de Schidler", que es una obra maestra absoluta, claro.
Un saludo.