jueves, 29 de diciembre de 2016

No volveré a la Bayerische Staatsoper

Acabo de recibir un librito con la programación del Festival de Ópera de Múnich que tendrá lugar el próximo mes de julio. Estuve en la edición anterior. No escribí nada en este blog porque terminé muy, pero que muy cabreado. ¿Culpables? El sinvergüenza de Peter Konwitschny y su compinche el director Asher Fisch, que cometieron la mayor falta de respeto que jamás he presenciado hacia un compositor clásico: le cortaron el final al Holandés Errante. Sí, exactamente lo que les estoy diciendo: pararon la partitura en seco, literalmente, sin la mayor lógica musical ni escénica, en el suicidio de Senta.


Me harté de abuchear al señor Fisch –volvería a hacerlo cuanto hiciera falta, tamaña tropelía no debe consentirsey este me contestó con una indisimulada peineta, muy orgulloso él de apuntarse a la banda de los provocadores. Así que no pienso volver por Múnich, al menos de momento. Y le deseo al señor Fisch y a otro de los batuteros que participan esta edición, el gran fiasco de Valencia Omer Meir Wellber, al que también le gusta contestar al público –y ambos dos en su momento protegidos de Barenboimque reciban en su carrera lo que realmente se merecen.

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