viernes, 7 de octubre de 2016

Solti con piloto automático: Octava de Bruckner

Hce pocos días el lector Nemo me comentaba que a veces Sir Georg Solti parecía poner el piloto automático. Le replicaba yo que, aun tratándose de un enorme director, esto no dejaba de ser verdad, sobre todo en los últimos años de su trayectoria. Como ejemplo de ello he querido traer esta Octava de Bruckner con la Chicago Symphony que pude conocer en su momento (¡muchas gracias, Radio Clásica!) y ahora he tenido la oportunidad de repasar. Registrada en vivo, con espléndida toma sonora, en San Petersburgo en noviembre de 1990, los resultados dejan bien claro que, al igual que el maestro maduró como director bruckneriano –y se diría que como intérprete en general– en los años ochenta, algo de lo que daba buena cuenta su maravillosa Séptima de 1986, a partir de entonces su batutaría empezaría a perder el nivel alcanzado.


Por descontado que en esta Octava la planificación es portentosa; que la polifonía está plenamente atendida; que la claridad es admirable; que el fraseo resulta tan natural como concentrado –ni nerviosismo ni precipitaciones, como tampoco blanduras ni languideces–; que los picos de tensión se alcanzan con una lógica portentosa; y que la increíble sección de metales de la orquesta norteamericana está plenamente aprovechada para ofrecer una brillantez fuera de serie sin que ésta, en modo alguno, traiga consigo la ampulosidad o el exceso de retórica.

Y sin embargo, el maestro falla. Aunque no es él precisamente, por su propia personalidad interpretativa, quien vaya a regatear los aspectos más dramáticos y escarpados de la partitura, la falta de inspiración se deja notar. Todo suena un tanto líneal, frío, distanciado, los clímax resultan más externos que sinceros y la sensualidad y la hondura humanística se pierden por el camino. En el Finale se consiguen los mejores momentos, aunque éste tampoco es redondo y la coda decepciona de manera considerable: suena equivocadamente épica.

¿Mi versión favorita? Difícil escoger, aunque quizá me decante por la filmación de Karajan con la Filarmónica de Viena en San Florián.

3 comentarios:

Nemo dijo...

No conozco esta grabación Fernando, pero la escucharé.

En efecto Solti regrabó muy al final de su carrera algunas obras centrales del repertorio, con desigual fortuna.

Puede que la edad le afectara al final, pero yo creo que un factor clave es que muchas de esas últimas grabaciones son en directo (más o menos editadas, claro), mientras que sus ciclos (Brahms, Beethoven, Haydn, Mahler, Bruckner) de los 70 y 80 son grabaciones de estudio.

Al parecer Solti se quejaba de que Decca no reproducía fielmente el sonido de la orquesta, pues esta se disponía de forma muy artificial, con los grupos muy separados entre sí, según contaba un instrumentista de la orquesta muchos años después, en relación a la grabación de la Quinta de Mahler (1970) creo recordar. Solti, parece, estuvo a punto de impedir la publicación de esta grabación, por artificiosa.

Además, Solti revisó en sus últimos años grabaciones que le habían salido mal, por lo que fuera, en su día. Un ejemplo puede ser esa Quinta de Mahler (a su juicio), otro Los Maestros Cantores (por culpa de las voces). Y lo hizo generalmente en vivo también.

La verdad es que Solti, en los conciertos que le escuché (nunca en persona), no acabó de convencerme. Sí, mucho más, sus grabaciones de estudio. No digo que Solti sea un producto discográfico, pero sí que hay una diferencia entre una cosa y otra, lo cual es lógico. La imagen que nos queda de un director es la de su legado discográfico, y en cierto sentido, al final, este refleja esa diferencia.

Nemo dijo...

Quería puntualizar que esta Octava de Bruckner no es una regrabación tardía suplementaria a una versión anterior de estudio de su ciclo. Eso pasó en algún caso, pero hay varias sinfonías de su ciclo Bruckner que se grabaron muy, muy tarde, y la Octava es un ejemplo.

Los comentarios anteriores son igualmente válidos: son grabaciones de su última época, en vivo.

Sí hay una de estudio con otra orquesta, para Decca, de los años 60 (del 67 creo recordar) con la Filarmónica de Viena. Quizá demasiado lejana en todos los sentidos para poder comparar. No la conozco.

Nemo dijo...

Como decía en otro comentario, estoy escuchando de forma más o menos sistemática cosas de Solti. Sus ciclos de Brahms, Beethoven (el segundo), Mahler y Bruckner, porque el de Haydn no se encuentra y lo mismo con Schumann, que es un ciclo antiguo además. Quiero hacer una valoración propia de Solti, como director sinfónico digamos.

La verdad es que el ciclo de Brahms es soberbio, y el de Beethoven es magnífico en las sinfonías clásicas y en la 5ª, siendo estupenda la 9ª también, y creo que solo pincha relativamente con la 6ª y la 3ª (la primera algo precipitada, la segunda sin el aliento requerido). En Mahler las grabaciones se dilatan durante un amplio espacio de tiempo, y es en general un ciclo soberbio, y técnicamente asombroso. Eso sí, el enfoque es objetivista, analítico.

Puedo decir que lo que he escuchado de Bruckner me ha dejado pasmado. Carrascosa califica muy alto las grabaciones de la 1, 3, 5, 6, 7 y 9. La verdad es que son magníficas. La 5, 6 y 7 son de referencia, según he podido confirmar. Pero es que la 4 es apabullante en su perfección y los matices. Poderosa, pero expresiva, delicada y matizada sin amaneramientos. Cito la romántica porque en general no se destaca esta grabación, absolutamente maravillosa.

Sí hay que notar que entre la 6ª, de 1979, y la 0 y 1, de 1995, hay más de 15 años. Solti no se dio prisa, precisamente. Le pasa esto mucho con los ciclos largos, y sobre todo cuando entra en los años 80. La 8ª, 2ª y 0 suelen estar peor valoradas, y las escucharé en breve. La 8ª "se la grabaron" en una gira, que no creo que sea la forma más adecuada. Mejor en vivo, pero en casa, o en estudio. Las 1 y 0 parece que se grabaron muy al final, como para cerrar el ciclo. Pero la 1ª es estupenda, así que es posible que haya que repasar a Solti con tranquilidad.