viernes, 19 de agosto de 2016

Profundamente orgulloso

Imaginaba que algunos críticos sevillanos iban a ser duros con el Mozart de anoche de Barenboim, porque su desprecio hacia el artista y su Fundación ya lo han puesto repetidamente de manifiesto todos estos años. Pero no imaginaba que lo fueran a ser tanto, ni con tanta mala leche. Sólo puedo decir dos cosas. Una, que me siento orgulloso de no compartir, casi nunca, sus gustos y criterios sobre interpretación musical. Profundamente orgulloso. Dos, que el de ayer me parece uno de los mejores conciertos de la historia del Maestranza, y desde luego una muestra de talento muy por encima del de los músicos, para mí horrendos (los Onofri y compañía), que esos respetables y sabios señores suelen ensalzar. Estoy seguro de que la mayor parte del público así supo verlo. Un Mozart genial.

2 comentarios:

Nemo dijo...

A mi me encantaría que sacaran una grabación en CD, o SACD, con las tres últimas sinfonías dirigidas por Barenboim, con cualquiera de sus orquestas. Ha llegado, parece, un punto en el que Barenboim puede ir cerrando su legado de las grandes obras del repertorio, que han alcanzado el óptimo (dentro de su concepción) en sus manos.

José Galeote Espinosa dijo...

Lo de la crítica en Sevilla es para llorar. En muchas ocasiones tengon la sensación de haber estado en conciertos diferentes y el de ayer es uno de ellos. Para mi fue la mejor interpretación de Mozart que he oído en directo, ninguna sorpresa viniendo de Barenboim cuyos conciertos nos instalan siempre en el arte con mayúsculas. Una auténtica gozada y un enorme privilegio para Sevilla que sabemos valorar no pocos melómanos.