Ir al contenido principal

Imprescindible Mozart de Hogwood... por Anthony Pay

Me preguntaban hace poco qué pensaba del Mozart de Christopher Hogwood. No supe muy bien qué responder, así que puede ser oportuno traer un disco que arroja un poco de luz sobre la cuestión: Concierto para clarinete y Concierto para oboe del salzburgués a cargo de Chris y sus chicos de la Academy of Ancient Music, registrados por Decca en septiembre de 1984 con soberbia toma sonora. La verdad es que me parece una grabación imprescindible. Pero no por él, sino por Anthony Pay.


Lo del clarinetista londinense es algo fuera de serie. Armado del correspondiente corno di bassetto –se ofrece, claro está, la edición original de la partitura, con todas las notas graves del solista–, Pay hace gala de un virtuosismo supremo y una musicalidad excelsa, mostrándose capaz de llenar de chispa, vitalidad y desparpajo los movimientos extremos, aun siempre manteniendo la elegancia necesaria, y de cantar con un vuelo poético insuperable, sin caen caer en lo otoñal, el sublime adagio. Su sonido, por descontado, es de una belleza suprema, y los matices expresivos son riquísimos.

¿Y Hogwood? Pues además de hacer que la AAM suene con su acidez habitual, esta vez dirige con apreciable entusiasmo y comunicatividad, dejando asimismo volar al segundo movimiento sin que decaiga el pulso. Incluso se aprecia en el mismo, cosa no muy habitual en el maestro, un considerable grado de inspiración poética. Y se agradecen los detalles al fortepiano. En la parte negativa, como era de esperar, resulta globalmente un tanto seco y no muy refinado.

En el Concierto para oboe, aun sin llegar a semejante altura interpretativa, los resultados son también muy apreciables, tanto por el solista Michel Piguet como por el propio Hogwood. Entre ambos ofrecen un primer movimiento fresco, jovial y jugoso, un Adagio non troppo notable, aunque no todo lo emotivo que pudiera, y un Allegretto conclusivo mucho menos rápido y pimpante de lo que se pudiera esperar: el desaparecido clavecinista y director intenta aquí ser más galante que efervescente. Por cierto, muy bienvenida la presencia de clave al continuo. No se pierdan este disco.

Comentarios

Nemo ha dicho que…
Estimado Fernando:
Ya puestos, me gustaría conocer tu versión o versiones favoritas de la obra.
Yo tengo precisamente este disco de Hogwood y Pay, y el de Brüggen con Hoeprich, quien usa también un corno di bassetto que trata de imitar la forma de aquel que tenía el dedicatario de la obra, a partir de un dibujo que apareció en un programa de concierto de la época.
Gracias.
N.
Anónimo ha dicho que…
Don Fernando, y del quinteto con clarinete qué versión nos recomendaría?

AAL
Pues no tengo idea, pero esta mañana otro melómano me recordaba la maravillosa versión del propio Pay con la AAM, que me parece que es una de las pocas que tengo en mi discoteca. En cualquier caso, esa es tan sobrecogedora que satisface el paladar más exigente.
Le respondo ahora a Nemo, a quien ruego perdone mi tardanza. El motivo de la misma es que hacía muchos años que no escuchaba la grabación de Hoeprich con Brüggen grabada en 2001 y editada por Glossa. Me ha vuelto a gustar considerablemente; la dirección, siempre en la línea austera y dramática del holandés, la encuentro preferible a la de Hogwood, pero en el caso del solista, estando Hoeprich fabuloso, me quedo con Pay. De hecho, casi diría que es el clarinetista que más me gusta de todos los que conozco, aunque hay otras versiones que también me parecen sobresalientes: De Peyer/Maag, Brymer/Marriner, Prinz/Böhm, Schmidt/Bernstein y Ottensamer/Wildner. La famosísima de Brymer/Beecham me la he escuchado también para responderle, Nemo, porque no la conocía. Sin duda está muy bien, pero para mi gusto es un punto más otoñal y suave de la cuenta.

Gracias por la confianza. Espero haberle ayudado.
Nemo ha dicho que…
Muchísimas gracias por tu completísima respuesta. Me orienta totalmente para conseguir algunas grabaciones más de esta obra preciosa.

Un afectuoso saludo.

Entradas populares de este blog

La Heroica de Giulini en Los Ángeles

He repasado la Heroica beethoveniana que registró Carlo Maria Giulini al frente de la Filarmónica de Los Ángeles para Deutsche Grammophon en noviembre de 1978, esta vez en la descarga en alta resolución que, con toma sonora que ya era espléndida antes y ahora llega a deslumbrar, circula desde hace poco por la red. Confirmo mi idea inicial sobre la misma: una muy notable interpretación en la que hay cosas interesantísimas, pero globalmente no a la altura de quien fue uno de los más grandes maestros del pasado siglo.


Cierto es que la elegancia, la naturalidad y la claridad son asombrosas –revelador juego de maderas en el movimiento inicial, sin ir más lejos–, pero a mi modo de ver parte de la recreación se ve lastrada por una extraña blandura, sobre todo en el primer tema del referido Allegro con brio y, sorprendentemente, en un Scherzo dicho con elegancia y con la misma admirable depuración sonora de la que el maestro italiano hace gala a lo largo de toda la obra, pero escaso de la fue…

Sinfonía nº 40 de Mozart: discografía comparada

Actualización 30.IV.2020

Esta entrada fue publicada originalmente el 20 de febrero de 2013.

Ha añadido reseñas de las grabaciones de Klemperer'62, Böhm'76, Menuhin, Brüggen'10, Herreweghe, Rattle'13, Harnoncourt'13, Barenboim'15, Savall,  Nelsons y Minasi. He vuelto a escuchar la de Kubelik, a la que le he bajado la puntuación del 10 al 9 realizando algunos cambios en el comentario.

___________

La Sinfonía n.º 40 en sol menor, K. 550, penúltima de las que escribió, salió de la pluma de Mozart en 1788, esto es, algo más de tres años antes de la muerte del genial compositor salzburgués. Independientemente de la popularidad de su celebérrimo primer movimiento, su fama está plenamente justificada por la manera en la que se alcanza una comunicatividad sincera e inmediata a través de un grado supremo de belleza formal y con pleno respeto a las formas clásicas. Dicho de otra manera: esta partitura alberga un doliente drama en su interior que está narrado a través de l…

Hay que frenar a VOX

VOX es un monstruo. Es el MAL, con mayúsculas. El MAL normalizado, cotidiano, aceptado y hasta aplaudido por nuestros familiares, amigos y compañeros de trabajo. Colándose por las rendijas de la democracia –muy imperfecta, y por ende con numerosas grietas– con la intención de destruirla. Los regímenes totalitarios nunca se han impuesto exclusivamente haciendo uso de la fuerza. A veces, incluso, esta no les ha sido necesaria. Han ido cangrenando poco a poco los diferentes estratos de la sociedad aprovechando las insuficiencias del sistema, recurriendo a las consignas más primarias (NOSOTROS frente a ELLOS, la PATRIA, etc.), manipulando la realidad –la historia pasada y el presente– mediante análisis tendenciosos y, sobre todo, nutriéndose del miedo. Miedo a lo que es "de fuera", miedo a "lo distinto", miedo a que en un contexto de crisis tengamos que ser solidarios en lugar de velar cada uno por "lo nuestro". No hay que irse demasiado atrás, no es impresci…