miércoles, 24 de agosto de 2016

Imprescindible Mozart de Hogwood... por Anthony Pay

Me preguntaban hace poco qué pensaba del Mozart de Christopher Hogwood. No supe muy bien qué responder, así que puede ser oportuno traer un disco que arroja un poco de luz sobre la cuestión: Concierto para clarinete y Concierto para oboe del salzburgués a cargo de Chris y sus chicos de la Academy of Ancient Music, registrados por Decca en septiembre de 1984 con soberbia toma sonora. La verdad es que me parece una grabación imprescindible. Pero no por él, sino por Anthony Pay.


Lo del clarinetista londinense es algo fuera de serie. Armado del correspondiente corno di bassetto –se ofrece, claro está, la edición original de la partitura, con todas las notas graves del solista–, Pay hace gala de un virtuosismo supremo y una musicalidad excelsa, mostrándose capaz de llenar de chispa, vitalidad y desparpajo los movimientos extremos, aun siempre manteniendo la elegancia necesaria, y de cantar con un vuelo poético insuperable, sin caen caer en lo otoñal, el sublime adagio. Su sonido, por descontado, es de una belleza suprema, y los matices expresivos son riquísimos.

¿Y Hogwood? Pues además de hacer que la AAM suene con su acidez habitual, esta vez dirige con apreciable entusiasmo y comunicatividad, dejando asimismo volar al segundo movimiento sin que decaiga el pulso. Incluso se aprecia en el mismo, cosa no muy habitual en el maestro, un considerable grado de inspiración poética. Y se agradecen los detalles al fortepiano. En la parte negativa, como era de esperar, resulta globalmente un tanto seco y no muy refinado.

En el Concierto para oboe, aun sin llegar a semejante altura interpretativa, los resultados son también muy apreciables, tanto por el solista Michel Piguet como por el propio Hogwood. Entre ambos ofrecen un primer movimiento fresco, jovial y jugoso, un Adagio non troppo notable, aunque no todo lo emotivo que pudiera, y un Allegretto conclusivo mucho menos rápido y pimpante de lo que se pudiera esperar: el desaparecido clavecinista y director intenta aquí ser más galante que efervescente. Por cierto, muy bienvenida la presencia de clave al continuo. No se pierdan este disco.

5 comentarios:

Nemo dijo...

Estimado Fernando:
Ya puestos, me gustaría conocer tu versión o versiones favoritas de la obra.
Yo tengo precisamente este disco de Hogwood y Pay, y el de Brüggen con Hoeprich, quien usa también un corno di bassetto que trata de imitar la forma de aquel que tenía el dedicatario de la obra, a partir de un dibujo que apareció en un programa de concierto de la época.
Gracias.
N.

Anónimo dijo...

Don Fernando, y del quinteto con clarinete qué versión nos recomendaría?

AAL

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Pues no tengo idea, pero esta mañana otro melómano me recordaba la maravillosa versión del propio Pay con la AAM, que me parece que es una de las pocas que tengo en mi discoteca. En cualquier caso, esa es tan sobrecogedora que satisface el paladar más exigente.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Le respondo ahora a Nemo, a quien ruego perdone mi tardanza. El motivo de la misma es que hacía muchos años que no escuchaba la grabación de Hoeprich con Brüggen grabada en 2001 y editada por Glossa. Me ha vuelto a gustar considerablemente; la dirección, siempre en la línea austera y dramática del holandés, la encuentro preferible a la de Hogwood, pero en el caso del solista, estando Hoeprich fabuloso, me quedo con Pay. De hecho, casi diría que es el clarinetista que más me gusta de todos los que conozco, aunque hay otras versiones que también me parecen sobresalientes: De Peyer/Maag, Brymer/Marriner, Prinz/Böhm, Schmidt/Bernstein y Ottensamer/Wildner. La famosísima de Brymer/Beecham me la he escuchado también para responderle, Nemo, porque no la conocía. Sin duda está muy bien, pero para mi gusto es un punto más otoñal y suave de la cuenta.

Gracias por la confianza. Espero haberle ayudado.

Nemo dijo...

Muchísimas gracias por tu completísima respuesta. Me orienta totalmente para conseguir algunas grabaciones más de esta obra preciosa.

Un afectuoso saludo.