domingo, 21 de febrero de 2016

El último Sibelius de Karajan, y un chollazo

Terminamos el repaso al Sibelius de Karajan con un registro ya tardío, de febrero de 1984, que yo no había podido escuchar hasta ahora aun siendo muy conocido en su momento. Ha llegado a mi poder en una copia del SACD editado en Japón, el cual se beneficia de un reprocesado realizado en 2014 que teóricamente –tengo serias dudas sobre las grabaciones de los primeros tiempos digitales trasvasadas a allta resolución– mejora el sonido original. En cualquier caso, suena de escándalo. El contenido incluye Finlandia, Vals triste, Tapiola y El cisne de Tuonela. Disco muy breve, pues, propio de unos tiempo en los que aún imperaba el vinilo.


La interpretación de Finlandia sigue una línea similar a la de las dos que ya tenía con la misma orquesta, pero esta es quizá la menos densa, rocosa y dramática de ellas; también la más claramente romántica y la que ofrece mayor depuración sonora. Sea como fuere, está dicha con una convicción y una comunicatividad irresistibles, además de con perfección técnica asombrosa.

El Vals triste recibe una lectura increíblemente detallista, refinada y bella en lo sonoro, de apreciable sensualidad y gran cantabilidad, que pierde un poco por cierta tendencia a la languidez y un clímax no todo lo alucinado que podría.

Con respecto a su registro para el mismo sello veinte años anterior, Tapiola ha perdido algo de la aspereza, la inmediatez y el sentido digamos “descriptivo” que le otorgaban a aquella su atractivo, pero ha ganado de manera considerable en refinamiento bien entendido, depuración sonora, sentido del misterio y carácter abstracto, dando como resultado una interpretación no solo perfecta en lo técnico, sino también muy esencial y “moderna” de esta música.

El cisne de Tuonela, para terminar, suena menos doliente que en los años sesenta, pero en cualquier caso se trata de una lectura  de belleza y refinamiento excepcionales, quizá aún mayores que entonces.

¿Saben lo mejor? Por un precio estupendo (¡13 euros en Amazon!) puede adquirirse, dentro de la serie 3 Classics Album, este compacto conjuntamente con el ya comentado del Peer Gynt de Grieg y el Pelléas de Sibelius, más la asombrosa, genial Cuarta de Nielsen que también pude traer por aquí. Si usted no tiene estos discos, no lo dude: con la excepción de la blanda lectura del Grieg, nos encontramos ante verdaderas cimas del arte de Karajan.

4 comentarios:

Julio Salvador Belda Vaguer dijo...

Un precioso disco querido amigo Fernando. Un abrazo.

Fco. Javier Alberca dijo...

Muchas gracias, he picado y me lo acabo de comprar por Amazon. Un cordial saludo

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Gracias a ti por pasarte por aquí, Julio.

Fco. Javier, gracias por confiar en la recomendación y espero que disfrutes muchísimo de estos discos. El Nielsen es particularmente alucinante. Saludos.

Nemo dijo...

Tengo este disco y en efecto es muy bueno. Todo lo que dice Fernando Vargas-Machuca.

Karajan suena empastado, ampuloso, poderoso. A veces ese estilo sienta bien a la músicas y otras veces no. Con Sibelius la cosa casa, en lineas generales. Este disco en concreto es fabuloso.

Para las sinfonías tengo Bernstein y Barbirolli, además de cosas sueltas de Szell, Celibidache, Stokowski, etc.

No he sentido la necesidad de una colección extra de sinfonías, pero ahí están, en la lista, Karajan, Maazel, etc.