viernes, 18 de diciembre de 2015

¿Una comparativa de Star Wars? Estupendo, pero escríbela gratis

Pues sí, hace algún tiempo se me ocurrió la idea. A algunos les parecerá una chorrada, pero a mí me hacía ilusión, y además creo que se pueden decir bastantes cosas sobre la discografía de la música de John Williams para Star Wars. La respuesta por parte del redactor jefe de Ritmo, revista a la que había decidido retornar unos meses atrás, fue muy positiva. A punto estuve de ponerme a ello. Pero entonces se me ocurrió preguntar por los dos artículos que no me habían pagado, el de Bernard Herrmann en su faceta de director y el de los Pinos de Roma. En esa revista, para quienes no estén al tanto, las críticas de grabaciones que acaban de lanzarse al mercado no se han pagado nunca porque se supone que la remuneración está precisamente en que te quedas con los discos, pero por las páginas escritas sobre cuestiones discográficas en general, donde eres tú el que tiras de tu discoteca, siempre se había recompensado el esfuerzo (considerable, si se quiere que las cosas salgan bien) con una muy pequeña cantidad de dinero. Simbólica más que otra cosa.


Pues bien, me dicen que no, que no me los van a pagar. Que en la nueva etapa (la de Gonzalo Pérez Chamorro: yo había abandonado aún con Pedro González Mira al frente) no se pagan esa clase de artículos. Y que vaya tela por mi parte no entender el sentido de la palabra "colaborador". Sí que lo entiendo, claro, pero no es lo mismo colaborar en una ONG que en una revista donde hay personas que ganan dinero con tu trabajo. El colaborador de una publicación es aquél que trabaja de manera puntual aportando una serie de textos sin estar sujeto a contrato laboral, pero recibiendo algo a cambio. En metálico o en especie. Les propongo alguna alternativa de remuneración y se ríen se mí. Que si quiero "colaborar", que lo haga gratis, que todos los demás ya lo hacen. Y otra vez les mando, por eso y por más cosas, a paseo. Para escribir gratis ya está mi blog, que además lo lee muchísima más gente. Lo que no sé es si alguna vez me pondré a elaborar la susodicha comparativa.

3 comentarios:

Nemo dijo...

Parece Fernando que es el sino de la prensa escrita.

Bajan la calidad y los contenidos, se van más lectores, vuelven a bajar los estándares... así hasta que las publicaciones gratuitas en internet superan ampliamente en calidad a los periódicos, revistas, etc.

Ese empeño por no pagar el trabajo conduce a que, al final, cuelgue mi trabajo en la red, gratis también, y "que os den".

Creo que esto no tiene solución. El papel, que es caro de distribuir y de producir, morirá, a no ser que se subvencione.

En internet se podrá tirar con sitios de calidad que pidan a cambio una suscripción pequeña.

El papel es hoy tratar de nadar con una piedra al cuello.

dr. ramsés dijo...

Muy interesante, cada uno un poco por su lado ve y vive últimamente cosas muy similares y es interesante ver que el ámbito profesional propio no es el único, aunque ya se sabe que mal de muchos...

Coincido también básicamente con el comentario anterior respecto a la rebaja de calidad de la prensa escrita y al 'subvencionismo' de la misma.

Por otro lado quizá tu blog lo lea más gente que la revista :-P

Bruno dijo...

El modelo económico de la crítica de discos y, por extensión, la divulgación musical ha variado. El internet lo ha cambiado como a muchas otras cosas.
Lo señalo por lo de la subvención. Si todo va así no la esperen.
Hay oferta suficiente en la red. Mucha gente está dispuesta a hacerlo gratis. Y sin mayores presiones comerciales. Y uno cambia de blog como si tal cosa. Reparen en la cantidad de blogs que hay sobre muy variados asuntos.
Siento estropear las expectativas.

Y hace tiempo que no sigo ni a Scherzo, ni a Ritmo, ni a Le Monde de la Musique, ni a Diapason, etc...
El primero cayó en manos de sus amos. Del segundo, no sé. Mal lo tienen. Y si sobreviven con la publicidad peor lo tienen.
Por lo demás hoy me han descubierto el Youtube ¡por la tele! Un chaval tenía que ser. El disco también está amenazado. Casi todo está en la red. Pero está lo suficiente. Mucho más de lo que un melómano discómano coleccionaría. Lo que quiere decir que incluso ese motor comercial va a ir en descenso. Va a resultar que el que quiera va a estar mejor informado y gratis.