domingo, 31 de mayo de 2015

Un ejemplo del Prokofiev de Maazel

Lorin Maazel fue un gran intérprete de Prokofiev, autor del que dejó diferentes grabaciones a lo largo de su larga carrera. He aquí una de ellas, reeditada en este o con otros acoplamientos no muy fáciles de encontrar hoy día. Lo registró el sello CBS en 1981 en la Maison de la Radio de París, poniéndose el maestro al frente de la Orquesta Nacional de Francia de la que entonces era principal director invitado. La toma sonora es de gran calidad, destacando por la limpieza tímbrica y, sobre todo, por la amplitud de su gama dinámica, aunque lógicamente esto significa que está grabado a un volumen bajo y que, por consiguiente, de vez en cuando se escucha algún zumbido de la ingeniería que se debería haber evitado.

Maazel Prokofiev National France CBS

La joya del disco es la suite de El amor de las tres naranjas: un prodigio de riqueza tímbrica, muy incisiva y muy apropiada para Prokofiev, como también de nervio, de incisividad y de ironía, pero asimismo de sensualidad, misterio y vuelo lírico en el penúltimo número, magníficamente paladeado. Todo ellos dicho con la brillantez, la claridad y el entusiasmo del mejor Maazel, quien no deja de ofrecer algunos detalles geniales.

Admirable asimismo la interpretación de El teniente Kijé, aunque aquí los resultados no son tan extraordinarios. A mi entender el enfoque resulta excesivamente nervioso y no permite paladear con la sensualidad y el vuelo lírico que debe el segundo movimiento. También al arranque y al final les falta un poquito de misterio.

Lo menos bueno es la Sinfonía clásica: interpretación vitalista y luminosa, dicha con la incisividad apropiada y con una buena dosis de sal y pimienta que resulta muy bienvenida, sobre todo en el último movimiento, pero no del todo clara ni elegante, además de escasa en sensualidad y vuelo lírico en el Larghetto. Aquí la orquesta, por su parte, evidencia algunas limitaciones. Cuando incorpore esta referencia a la comparativa discográfica que realicé hace tiempo en este blog, le pondré un 8 de puntuación.

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