jueves, 27 de noviembre de 2014

Strauss por Barenboim y Netrebko: el héroe transfigurado, ma non troppo

Deutsche Grammophon lanza a bombo y platillo el audio (¿veremos vídeo, ya que la carátula lleva el logotipo de Unitel?) del concierto celebrado en la Philharmonie berlinesa en agosto de este mismo año en homenaje a Richard Strauss protagonizado por Anna Netrebko, Daniel Barenboim y la Stastskapelle de Berlín. En el programa, los Cuatro últimos lieder y Vida de héroe. Yo lo he escuchado en la descarga digital de alta calidad (96 kHz, 24 bit) disponible en Presto Classical: soberbia grabación, sin duda, aunque cosas aún mejores hay por ahí (por ejemplo, Haitink con la Sinfónica de Chicago en SACD). La presentación del compacto es, al parecer, espléndida.

Barenboim Netrebko Strauss

La dirección de los Cuatro últimos lieder, aun gustándome bastante, no me ha entusiasmado. Al menos, no como tendría que hacerlo viniendo de quien considero el más grande director de orquesta del momento: la suya es una visión apasionada y sensual, refinada en lo tímbrico y muy hermosa, pero lejos de esa dimensión trascendente, otoñal en el mejor de los sentidos, a la que todos estamos acostumbrados, léase George Szell/Elizabeth Schwarzkopf.

La comparación con la excelsa soprano prusiana tampoco sienta bien a la Netrebko, que sinceramente no sé si me ha gustado o no: ni la voz –siendo suntuosa–, ni la línea ni la expresión son lo que tengo en mente para estas cuatro increíbles obras maestras, que es lo de la citada Schwarzkopf pero también lo de la sensual y voluptuosa Renée Fleming (con Eschenbach, no tanto con Thielemann). Incluso hay frases que me parecen dichas un tanto de pasada. Con todo, Netrebko canta de manera sublime –o sea, con verdadero estremecimiento en los labios– aquello de “ist dies etwa der Tod?” con que concluye la cuarta canción; a partir de ahí, en la larga coda, Barenboim sí que se anima a explorar ese más allá que, me parece a mí, la obra necesita en todo su recorrido. La orquesta está espléndida.

Vida de héroe conoce una recreación similar a la que le escuché en directo en Madrid pocas semanas antes a los mismos intérpretes: amplia, cantable a más no poder, fraseada con asombrosa naturalidad, dicha con la mayor sensualidad imaginable, riquísima en las texturas (¿hay aún quien duda de la excepcional técnica de batuta de Barenboim?), ajena a toda retórica vacua y de una elevación trascendente en la quinta y última sección realmente incomparable. Como no es plan de seguir repitiéndome, remito a lo que escribí entonces, pero aun así quiero subrayar la intensa expresividad en las intervenciones de las maderas, tanto en el retrato de los enemigos como en las referencias a otros poemas sinfónicos. Y añadir algo en lo que no reparé tanto entonces: el enorme ardor que el maestro va acumulando en el primer movimiento hasta alcanzar unos clímax arrebatadísimos –tirones incluidos–, y la aspereza terriblemente trágica de la sección “de alarma” (de muerte, en realidad) situada antes del final.

Es esta nueva grabación del maestro, en definitiva, mucho más madura, elevada y trascendente que la ya magnífica que tenía con la Sinfónica de Chicago –además de más clara, más sensual, también más irónica cuando debe–, pero no todo se ha transfigurado: el carácter encrespado, el amargor y el sentido trágico del Barenboim “de siempre” siguen ahí. La síntesis de todos estos elementos dan como resultado la que creo que es ya mi versión favorita de cuantas he escuchado.

4 comentarios:

Bruno dijo...

"Ya sabes que te apoyo plenamente en esto, aunque en otro blog nos llaman maleducados, marxistas o (el colmo de lo despreciable, al parecer), zetaperistas. En fin.."

¿A cuál blog se refiere? He pasado de casualidad por Pantalla Sonora, ud. la pone en su lateral de la página, y he visto eso. Como el único que puso en cuestión algunas críticas generales a la duquesa fuí yo, me he quedado un poco mosqueado.
Veo que se repite lo de las subvenciones. Esa crítica sólo tendría sentido si fueran establecidas únicamente para esas propiedades, lo que no parece. Yo también tengo claro el muy dudoso y oscuro origen de muchas fortunas pero eso no significa nada para los actuales poseedores. Nos meteríamos en un proceso de restitución imposible. Y, estrictamente, si cumple la ley no hay nada que decir, ni agradecerle. Hay la tira de ricos que no no hacen nada socialmente interesante.
Ya quedó clara mi postura de que, si no hizo nada especialísimo para la Maestranza, mejor se hubieran estado callados.
En relación con las novenas que se está repasando sólo me digo que ahora es su ocasión. A mí, que ya soy mayor, me cuesta cada vez mas escucharla. Como Karajan decía de estas músicas, se refería concretamente a la 6ª, "son experiencias devastadoras"

Anónimo dijo...

Fernando, felicidades por volver a escribir en la Revista Ritmo. He visto la crítica que has hecho de un dvd dirigido por Currentzis dirigiendo obras de Shostakovich.Menos mal que has vuelto porque ya estaba perdiendo la confianza en la revista, con tantos discos de Harnoncourt valorados de manera tan asombrosamente generosa(también de los del último Abbado)Gracias. AMC Sánchez.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Bruno, me refiero al siguiente blog:

http://salvadornavarroamaro.blogspot.com.es/2014/11/el-triunfo-del-libertino.html?m=1

No me ha hecho ninguna gracia lo que ha escrito este señor. Aprovecho para decir que no se me pasaría por la cabeza levantarme ante la momia de Lenin y que no me identifico en absoluto con el comunismo, aunque algunas listillos (ellos sí, muy de derechas) lo hayan insinuado alguna vez en este blog.

AMC, gracias por confiar en mi persona. Dentro de una hora publicaré una entrada sobre mi regreso a Ritmo.

Un saludoa los dos.

Bruno dijo...

¡Qué cosas!. Realmente el asunto parte de hacer un homenaje a la que, por lo que veo, no hizo nada especial por la Maestranza. Yo me hubiera levantado, sin muchas ganas, mas que nada porque se trata de alguien fallecido y tampoco tendría nada personal en contra, pero tampoco se puede criticar así al que no quiera levantarse. Personalmente no tengo "mala" opinión de esa mujer pero tampoco me ha llegado que haya hecho nada extraordinario especialmente. Compararla con lo de la bandera...pues no sé cómo calificarlo. Porque no son cosas comparables.
Le deseo mucha suerte en Ritmo. Escuché en Youtube unos fragmentos de la 14 de Shostakovich por Currentzis (como se escriba) y me pareció muy vigoroso y original.