miércoles, 12 de noviembre de 2014

Dos Solemnis en imágenes: Bernstein y Gardiner

Ya que la semana pasada hablábamos de la Missa Solemnis de Beethoven en manos de Klemperer, permítanme proponerles dos filmaciones de la genial partitura disponible en YouTube en el momento de escribir estas líneas. Interpretaciones muy distintas entre sí y, desde luego, por completo apartadas de los radicales presupuestos del maestro de Breslau.


La primera es la que ofreció Leonard Bernstein al frente de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam en 1978: una lectura dionisíaca a más no poder, intensa y palpitante, por momentos muy arrebatadísima (¡tremendo el arranque del "Gloria"!) en la que el maestro norteamericano, en estado de gracia, se emborracha de colores, ritmos y sonidos; hay también, por fortuna, una importante dosis de reflexión, amplio aliento poético, súplica sincera (emotivo "Agnus Dei") y, sobre todo, un gran sentido humanístico. La orquesta está divina, pero el coro se muestra en exceso tirante en el agudo. Algo desequilibrado el cuarteto: regular de voz René Kollo, pero muy bien Edda Moser, Hanna Schwarz y Kurt Moll. La filmación, cuyo audio editó en su momento en CD Deutsche Grammophon, fue lanzada en DVD por el sello amarillo. A ver si algún día la vemos en Blu-ray. De momento, aprovechen el YouTube antes de que lo quiten.

No está comercializada la que ofreció John Eliot Gardiner al frente de la NDR Sinfonieorchester en 1994, pero la transmisión televisiva circula sin problemas. Aquí el nivel es claramente inferior al de Bernstein, pero aun nos encontramos ante una estimable lectura, ortodoxa y entusiasta, solo moderadamente historicista, en la que la acústica reverberante del templo, eso sí, juega en contra de la claridad.


Hay que destacar la extraordinaria labor del Coro Monteverdi y del de la propia NDR, que ofrecen pasajes de enorme pureza, como el “Et incarnatus”, y algún regulador mágico: Gardiner es un extraordinario director coral. La orquesta la dirige con convicción, aunque con poca unción sagrada y algo de su habitual frialdad. Hay también más de un pasaje atropellado, como el comienzo del “Credo”, debido a la incandescencia no controlada de la batuta, que sabe asimismo ofrecer momentos de adecuada crispación, como el “Miserere nobis” pero también cae (¡ay, resabio historicista!) en lo pimpante. Algo cursi el “Benedictus”, en lo que a la batuta y al violín solista se refiere. Solistas con serias desigualdades: excelente la Luba Orgonasova, bien a secas Catherine Robbin, algo lánguido Rolfe-Johnson y aceptable sin más Alastair Miles.

En definitiva, si quieren ustedes una filmación gratis, esta de Gardiner es muy buena opción. ¡Pero no se pierdan a Bernstein!

2 comentarios:

Javier Fernández dijo...

Fernando, ¿has oído la versión de Harnoncourt con la orquesta del Concertgebouw que salió hace poco en blu-ray? Ha tenido muy buenas críticas y parece apetecible. Un saludo

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Qué bochorno, ¡ni siquiera sabía que Harnoncourt la hubiera grabado! Lo siento mucho. Un cordial saludo.