miércoles, 18 de junio de 2014

La Décima de Mahler por Rattle

Me encuentro hoy, por diversas circunstancias personales que no hacen al caso, más bien bajo de ánimo, así que en lugar de terminar de escribir unos comentarios sobre la Turandot de Zubin Mehta en Les Arts, me he puesto a escuchar una música acorde con mi situación actual: la Décima de Mahler, obviamente en su “versión ejecutable” en cinco movimientos firmada por Deryck Cooke, que es la que más me convence.

La interpretación escogida ha sido la de Sir Simon Rattle con la Filarmónica de Berlín registrada por los ingenieros de EMI, en vivo, los días 24 y 25 de septiembre de 1999, que había escuchado hace bastantes años y quería volver a repasar. Y es que en su momento no me dejó particular huella, mientras que hace unos meses pude conocer la que grabó para el mismo sello en junio de 1980 (¡diecinueve años atrás, nada menos!) con la Sinfónica de Bournemouth y me gustó mucho. De esta última tomé los siguientes apuntes:
“Lectura fresca, juvenil, extravertida, llena de vitalidad, pero muy controlada, siempre atenta al contenido dramático de la pieza y ajena a la blandura, el narcisismo o la ensoñación. A destacar la riqueza e incisividad del colorido, así como la notable claridad y el buen pulso global. El primer movimiento presenta quizá excesivas fluctuaciones en el tempo y, como ocurre en el último, podría resultar aún más acongojante. Genial la conclusión del cuarto. Los clusters del quinto son apabullantes, aunque más ruidosos de la cuenta.”

Rattle Mahler 10 Bournemouth
De “nota” le puse a la realización en Bournemouth un 9 sobre 10, aunque recuerdo que me pregunté si se merecía en realidad algo menos. Pues bien, esta con la Filarmónica de Berlín, que he escuchado en el desparecido formato DVD-Audio en el que salió en su momento –sacando el mayor partido posible a una toma que no es nada del otro jueves–, se corresponde en gran medida con las anotaciones arriba referidas: con la excepción de las fluctuaciones de tempo en el adagio inicial, que esta vez no he detectado, siguen aquí el enfoque fresco, inmediato y comunicativo, el buen pulso, la riqueza e incisividad del color, la admirable conclusión del cuarto movimiento y los clusters algo ruidosos del quinto.

Mahler 10 Rattle Berlin

Sin embargo, esta vez no se ha despertado mi entusiasmo. Tal vez esté hoy yo más exigente, o quizá menos receptivo. Pero también puede ser que el maestro británico no se encontrase del todo inspirado y comprometido en el concierto berlinés. Entiéndaseme: se trata de una notabilísima interpretación, que está sonada de manera admirable, no resulta en absoluto aburrida, ofrece ricos matices y se encuentra presidida por una enorme musicalidad. Nada que ver con la superficialidad de Levine, el deslavazamiento de Sanderling, la tosquedad de Barshai –en su propio arreglo de la partitura–, la falta de inspiración de Inbal o el aburrimiento supremo de Harding, por citar nombres famosos que se han estrellado contra la obra. Pero se echan de menos la tensión sonora, el desgarro y el carácter visionario que esta página está pidiendo a gritos, como también un lirismo menos bello y más conmovedor, al menos en los acongojantes y geniales movimientos extremos.

Dicho de otra forma: hubiera sido preferible menos virtuosismo sonoro y más emoción, que es justamente lo que ocurre en una de mis dos interpretaciones favoritas, la de Goldschmidt de 1964 (Testament). La otra es la de Chailly (Decca), que por la toma sonora sigue quizá siendo la más recomendable de las que conozco. Para esta de Rattle, un 8.

1 comentario:

vicentet dijo...

La version ejecutable de la decima que elaboró Rudolf Barshai y editada por Brilliant, según parece basandose en ideas de Shostakovich, ya que el maestro ruso estuvo una decada dandole vueltas al asunto para no rematarlo, es de las mas interesantes del mercado, por mas que contenga numerosas excentricidades.