viernes, 3 de mayo de 2013

Y sin embargo…

Confieso que soy un absoluto ignorante en el terreno de la copla. Lo poco que sé y he escuchado se lo debo a dos amigos míos que, además de expertos en la discografía de Anton Bruckner (sic), son apasionados del género y me estuvieron dando la tabarra en un viaje que hicimos en coche a Lisboa. Ahí se quedó. Pero hete aquí que hoy mismo en Segundo de Bachillerato conecto el YouTube para mostrarles a los alumnos imágenes del NO-DO con Evita Perón y quienes ustedes ya saben, y se me ocurre escoger al azar una canción para ilustrarles qué es eso de la música que en los años del miedo y del hambre puso una (¿la única?) nota de color en la vida cotidiana de los españolitos de la época.

Ni que decir tiene que los chavales no habían escuchado a la cantante ni conocían esta pieza . Yo sí, claro, pero nunca en esta interpretación. Está llena de excesos, y sin embargo… me ha parecido un verdadero prodigio: no se puede cantar mejor, ni con más personalidad, imaginación y capacidad para el matiz. Con más arte, vaya. Tanto, que sigo emocionado. Mientras escribo estas líneas ya me la he escuchado otras dos veces. En fin, chicos, habéis ganado: a partir de ahora le dedicaré más tiempo a Doña Concha. Grandísima.

1 comentario:

vicentet dijo...

El primer disco de "copla" como tal lo grabó la argentinita con Federico Garcia Lorca en la armonizacion de unas canciones populares españolas allá por 1930. Cuando quiera que Lorca fue amigo intimo de Rafael de León, cuyas letras segun decian las maledicencias no era sino Lorca con sifón, cosa que disiento, y la Piquer colaboró en los espectaculos de la argentinita que tambien grabó el amor brujo, la musica clasica y la copla estan muy unidas desde siempre. Me alegro que sirviera para algo la tabarra que te dimos.