martes, 5 de marzo de 2013

Les Boréades de Rameau por Christie y Carsen: obligatorio

Permítanme hoy recomendarles vivamente este doble DVD editado por Opus Arte que he visto hace unos días y que me ha parecido maravilloso. Empezando por la obra: Les Boréades, creación póstuma de un Jean Philippe Rameau que falleció durante los ensayos a la edad de ochenta y un años y no se estrenó completa hasta 1982 -han leído bien-, es una verdadera obra maestra en la que el artista ofreció arias muy hermosas, desde luego, pero deslumbró sobre todo en las partes orquestales, más admirablemente instrumentadas y más imaginativas aun que en el resto de su densa trayectoria en el terreno de la ópera-ballet. El tópico es cierto: como compositor de música para danza nunca ha tenido rival en Francia. Yo había escuchado suites orquestales, pero no la obra completa (la única grabación anterior era la de Gardiner): he quedado encantado.

Rameau Les Boreades Christie DVD

Claro que una obra así, con libreto simplón y un papel enorme concedido a la danza en detrimento de la continuidad dramática del canto, solo puede funcionar bien sobre la escena con una producción de primera. Aquí tenemos una de primerísima: el canadiense Robert Carsen ofrece lo mejor de sí mismo con una propuesta rabiosamente moderna en el mejor de los sentidos, llena de inteligencia, magníficamente llevada, bellísima en lo visual, acertadísima en el uso dramático de la iluminación y, desde luego, respetuosa con la música. Las coreografías de La La La Human Steps pueden resultar más nerviosas de la cuenta en más de un momento, pero el contraste con la música resulta de un innegable atractivo. Escénicamente, un diez.


Musicalmente, un nueve. El reparo es Barbara Bonney, que tienen problemas por arriba, por abajo y en las agilidades; en cualquier caso su voz es de gran belleza tímbrica en el centro y aquí no se deja llevar por su habitual tendencia a lo dulzón; canta con un gusto exquisito, amén de con absoluto respeto por el estilo. Que una señora tan bella acepte salir fea a escena es, por otra parte, un signo de enorme profesionalidad por parte de la soprano estadounidense.

Quien más canta es el personaje de Abaris, que Paul Agnew (¡qué bien me cae este señor desde que le vi haciendo el payaso, en el buen sentido, en su actuación con The Consort of Musicke en Sevilla allá por 1990!) borda de manera magistral, con absoluta pureza vocal, estilo y sensibilidad. Irreprochables Toby Spence y Stéphane Degout, bien Nicolas Rivenq; no tanto Anna-Maria Panzarella. En el último acto se incorpora al elenco Laurent Nauri, estupendo como Borée.

En el foso están William Christie y Les Arts Florissants, es decir, la perfección absoluta en Rameau. Que haya alguna nota falsa es lo de menos, porque estos señores están llenos de vida, de elegancia y de musicalidad, sabiendo además acertar con la coquetería y la sensualidad que demanda el rococó sin caer en blanduras ni en ligerezas mal entendidas. En cuanto a las partes más extrovertidas, nada hay aquí de esa tendencia a la precipitación y la brusquedad que encontramos en otro de los más reputados intérpretes del autor, el sobrevalorado Minkowski del que ya hablé en una entrada anterior. Con Christie el empuje está perfectamente controlado con una técnica y una musicalidad de primerísimo orden.

La edición se acompaña de un documental de una hora con entrevistas a los principales intérpretes, entre los cuales Carsen se lleva la parte del león explicando su propuesta. Todo el material está subtitulado en castellano. La toma sonora es muy buena, pero personalmente no me gusta que en el surround suenen elementos escénicos por detrás: hubiese preferido que esos canales captasen en exclusiva la reverberación y el ambiente de la Ópera de París, donde se filmó esta producción en 2003. Lo dicho: no recomendable, sino casi obligatorio.

7 comentarios:

Pablo dijo...

Llevo muchísimo tiempo con el ojo puesto en ese DVD, porque tengo la grabación de Gardiner -que tratándose del estreno tiene un obvio valor- y siempre me ha gustado. Ya esta entrada es la puntilla final que necesitaba para buscarlo.

Aun a riesgo de parecer pretencioso, me gustaría hacerte una recomendación discográfica, por si no la conoces. Si te gusta Rameau y disfrutas con sus danzas, con la grabación de "Les Fêtes d'Hebé" de Christie vas a quedar encantado. Es del mejor Rameau de Christie, que ya es decir. ¡Y con Paul Agnew! La lástima es que la editó el malogrado Erato y creo que no se ha reeditado, aunque probablemente aún se podrá encontrar de segunda mano. Vale la pena.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Muchas gracias, Pablo, por la recomendación. No conozco Les Fêtes, y de hecho hace poco estuve a punto de hacerme con esa grabación "por ahí" en la red. A ver si la pillo.

pastoso dijo...

Es un dvd alucinante. Opus Arte sacó una caja con 6 óperas de Rameau por Christie (5) y Rousset (1) en 10 dvds que en amazon se podía conseguir por 60 euros. Una gozada. A parte de estas citadas Boreades vienen "In Convertendo", "Zoroastre", "Les indes galantes", "Castor et Pollux" y "Les paladins", todas ellas maravillosas.

La videorealización de "Les Paladins" me encanta.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Gracias por las aportaciones, Pastoso. Esa caja no me la compré porque ya conocía algunas cosas sueltas.

In Convertendo incluye un documental de una hora que está muy bien, pero de música lleva poco, el Motete y algunas cosas de cámara. La puesta en escena de Indias Galantes me encanta, y la Petibon está saladísima. Les Paladins me dejó muy sorprendido: originalísimo pero un poco mareante en esas videorealizaciones.

Castor et Pollux la tengo en la versión de audio del propio Christie, que en su momento fue premio Ritmo, por cierto. Zoroastre sencillamente no la conozco: me echa para atrás Rousset, que me parece un director muy penco, nada que ver con el maravilloso Christie.

Pablo dijo...

Pues de ese "Zoroastre" en DVD, creo que es de Drottningholm (o como se escriba) no he leido muy buenas críticas, pero sí tengo la versión de Christie en CD y esta me parece estupenda.

Anónimo dijo...

De libreto simplón nada de nada. Aunque a día de hoy anónimo, se da por hecho que su autor es Louis de Cahusac, libretista favorito de Rameau entre 1749 y 1759(año de la muerte de Cahusac). De su pluma salieron los textos de Les Fêtes de Polymnie, Les Fêtes de l'Hymen, Zaïs, Naïs y Zoroastre. Renovó la danza, adecuándola al desarrollo dramático. Los textos de las óperas que surtió a Rameau muestran un claro influjo de la masonería, orden a la que pertenecía, al igual que Rameau. De hecho, una de las tesis que circulan para explicar la brusca suspensión de los ensayos de Les Boréades, aparte de la muerte de su autor,es su contenido político inconveniente para la censura de la época:una princesa obligada por tradición a casarse con los descendientes de Boreas, dios del viento del Norte, se enfrenta al orden establecido al renunciar al trono para casarse con un extranjero, Abaris, cuyos orígenes se desconocen. La presencia de un sabio filósofo, Adamas, educador de Abaris,le da una nota ilustrada más a la ópera, al igual que el talismán, una flecha mágica (como en la flauta mágica de Mozart),con la que Abaris podrá vencer a las fuerzas negativas del antiguo régimen: los boréadas. En fin, el texto está salpicado de frases lapidarias que arremeten contra el poder despótico. Por tanto, no creo que se pueda decir que el texto de Les Boréades sea un folletín, precisamente.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Gracias por la sustanciosa aportación, lector procedente de Galicia. Si hubiera escrito fuera del anonimato aún hubiera sido más bienvenida.