lunes, 26 de noviembre de 2012

Fría velada en Úbeda

Ya que una cuestión personal -que ahora no viene al caso- me llevó el pasado sábado 24 de noviembre a Jaén capital, aproveché para hacer noche en Úbeda y escuchar, dentro del XVI Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, el recital ofrecido en el Archivo Histórico Municipal –salón de gran longitud cubierto por una hermosa armadura mudéjar- por la soprano zaragozana Marta Almajano y el guitarrista limeño Ernesto Mayhuire titulado En torno a 1812: la canción y la música para guitarra en el primer romanticismo español. No acerté, porque las cosas no funcionaron como debían.

Para empezar, el espectáculo empezó con más de media hora de retraso, justamente como ocurrió en Villacarrillo unos días antes en otro concierto del mismo festival. En aquella ocasión se debió a una misa de difuntos. En esta, a la presentación de un libro (con muy mala pinta, por cierto: por la portada parecía tratarse de un best-seller de gladiadores o algo así). Como llegué con más treinta minutos de antelación, la espera de una hora larga se me hizo interminable; supongo que sentirían algo parecido los otros melómanos que tuvieron que aguardar en la fría galería alta del Palacio de las Cadenas. Obviamente la responsabilidad directa no es de la organización, pero parece claro que la coordinación entre ésta y los patrocinadores que ofrecen los recintos escénicos resulta mejorable.

Tras la petición de disculpas por parte de los organizadores, se nos anuncia una indisposición de la soprano debida a un proceso vírico, y que en lugar de cancelar se acortaría el programa, suprimiéndose las cuatro “seguidillas boleras” de José León y una de las ariettas italianas de Fernando Sor, Lagrime me. Luego comprobamos que además se rebanó gran parte de una de las seguidillas del mismo autor. En total, no menos de veinte minutos de música suprimida. No importó demasiado, la verdad, después de alargarse la velada por los motivos antedichos.

El problema fue que la Almajano se encontraba, efectivamente, mal de voz. No hay que hacer reproches en este sentido a los numerosos accidentes vocales que trufaron la actuación, sino por el contrario agradecer muy sinceramente a la cantante que realizara el sacrificio por todos los allí presentes. Otra cosa son ciertas limitaciones, como la poca agilidad en la coloratura o la pobreza del registro grave, que nos parecen que no tienen que ver con las circunstancias médicas. En cualquier caso, las virtudes que convirtieron a la Almajano en una estupenda artista se hicieron notar: belleza tímbrica, claridad de dicción y, sobre todo, una expresividad fresca, sincera, natural y sin amaneramientos, pero no por ello falta de intención ni de sutilezas, si bien en más de un momento se echara de menos algo más de sal y pimienta para condimentar estas agradables –eso: agradables y poco más- páginas de Fernando Fernandiere, Federico Moretti y Fernando Sor.

Aun lejos de la variedad de acentos y colores de un José Miguel Moreno, el guitarrista realizó una correcta y estilísticamente muy apropiada labor como acompañante, teniendo además el acierto –para mí fue lo más interesante de la velada- de descubrirnos la música para guitarra de Pedro Jiménez Abril Tirado y Giulio Regondi, hermosa y digna de conocer. Desdichadamente las circunstancias ajenas a la calidad interpretativa propiamente dicha -el retraso y la faringitis, además de las bajas temperaturas- impidieron que, a pesar de lo apropiado del marco en el que nos encontrábamos, terminara de producirse la empatía entre el público y los artistas necesaria para que todos saliésemos de allí contentos. Lo hicimos más bien con cierta frialdad, y no solo en el cuerpo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Disculpe pero encuentro absolutamente injusto y exagerado hablar de, y cito sus propias palabras: "ciertas limitaciones, como la poca agilidad en la coloratura o la pobreza del registro grave" así como encuentro especialmente cruel el uso del término "limitación". Es torpe además disociar todo esto del estado de salud de la intérprete por otro lado ya anunciado antes del concierto. Torpe, porque ese es el motivo y ningún otro por el que usted ha percibido esas ciertas dificultades, que es como yo me referiría a las complicaciones vocales derivadas de un resfriado o gripe. De hecho si hay algo que que la soprano en cuestión defiende con soltura y si la conoce, usted lo sabrá bien, es su competencia en el repertorio de coloratura y su tremendo registro grave y sobretodo teniendo en cuenta su tipología vocal la cual se corresponde, como usted ya habrá observado, con la de una soprano lírico-ligera. Además entienda usted que estando enferma, la voz, por mucha técnica que haya (y créame que en este caso la hay y muy buena) no responde de la misma forma que respondería en un estado óptimo de salud.
No se olvide de que son seres humanos y, que aunque lo agradece usted, bien podría haber cancelado su aparición para evitar precisamente críticas tan desacertadas como esta.

Le dejo un par de enlaces donde podrá comprobar, si tiene a bien, la calidad de la soprano precísamente en las competencias que usted entiende como "limitadas". Encontrará después muchísimas grabaciones que sostienen lo que le explico y si no le invito a investigar un poco más sobre la intérprete para comprobar que su carrera se ha basado, sobretodo, en el repertorio en el que la soltura en la coloratura es fundamental; el renacimiento y el barroco.


http://www.youtube.com/watch?v=rk3nIs0ezq0

http://www.youtube.com/watch?v=T3ns_IiPq0c

http://www.youtube.com/watch?v=OKjwxhjXKNw

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Me lo estaba temiendo. Música Antigua + intérpretes locales (españoles en este caso) = irritación cuando alguien pone pegas en un texto. Irritación que suele venir del entorno de los artistas o de ellos mismos.

Mire, señor o señora no tan anónimo, llevo mucha música escuchada como para distinguir ciertas cosas. A la señora Almajano, a la que hasta ahora -no sé desde este momento- he respetado, disfrutado y apreciado mucho, le he escuchado cosas maravillosas y también algunas insuficiencias. ¿En coloratura? Pues sí, precisamente. Recuerdo ahora en recital en el Villamarta hace años con un Mozart que le supuso problemas. Otro día me cuenta eso de que una lírico-ligera posee un gran registro grave, que soy tan ignorante que me pensé eso era de las sopranos dramáticas.

No me molesto en ver los Youtubes: insisto en que Almajano ha sido una gran artista y que la he disfrutado mucho. Pero los grandes cantantes también pierden la voz con tiempo, ¿sabe usted? En realidad les pasa a todos. A lo mejor algunos tendrían que aprender a retitarse cuando es debido para que guardemos un gran recuerdo de ellos.

Por cierto, no le pinenso admitir ninguna contestación ni réplica salvo que firme usted con su nombre, apellidos y DNI, a ver si tiene el valor de identificarse. Cualquier otra cosa irá directamente a la papelera de reciclaje.

En fin, parece mentira que después de hacer todo lo posible ser generoso con un recital francamente mediocre e intentado ser todo lo cariñoso que he podido con una cantante a la que he admirado y he ido a dfsirutar con mucha ilusión (entre hotel y entrada me gasté cincuenta euros de mi bolsillo, oiga) venga alguien con la típica acusación de "usted es un ignorante".

Ustedes los artistas (o agentes, u organizadores) no tiene arreglo.