domingo, 21 de octubre de 2012

Solti y la Quinta de Beethoven

Como hoy domingo 21 de octubre se celebran los cien años del nacimiento de Sir Georg Solti, me parece adecuado realizar un repaso por la obra que más veces grabó en su vida, cuatro en audio para Decca más dos filmaciones, una para la BBC y otra para Sony: la Quinta de Beethoven, claro, una página que le viene como anillo al dedo a su estilo incisivo, extrovertido, electrizante e impetuoso, lleno de teatralidad pero también, aunque no siempre, capaz de flexibilizarse con un sutil dominio de las transiciones y de ofrecer un vuelo lírico admirable. Digamos que en este sentido hereda la línea de un Toscanini o un Leibowitz y no se encuentra muy alejado de lo que en fechas más cercanas hacen un Harnoncourt o un Gardiner, pero sin caer en el carácter cuadriculado, machacón superficial de los citados, preocupados antes por deslumbrar con el alto voltaje que por atender a la profunda carga humanística que encierra esta música. Quizá solo Carlos Kleiber –hablamos de esta línea interpretativa: los Furtwaengler, Klemperer, Böhm y Barenboim van por otro camino- haya igualado los resultados del maestro de origen húngaro.

La primera grabación de las seis se remonta a 1958. Sorprende ver que en fecha tan temprana Solti, además de obsequiarnos con su esperable brillantez, sabe no caer en rigideces y frasear con cantabilidad dentro de una lectura, cómo no, extrovertida e impetuosa, pero muy bien planificada, que se beneficia además de una Filarmónica de Viena maravillosamente recogida por los micrófonos de Decca. De toda la interpretación destaca sin duda el primer movimiento, absolutamente sensacional y pocas veces igualado en toda la historia del disco: dramático, sincero y emocionante a más no poder además de rápido, aunque no por ello precipitado. Los dos centrales son espléndidos. Sólo pincha un tanto el cuarto, algo escorado hacia el estruendo y la agresividad, en parte por su tratamiento descarado de los metales. Más adelante Solti lo planificará con mayor finura y resolverá mejor algunos pasajes, aunque el resultado global no siempre igualará al de esta ocasión.

Es justamente lo que ocurre con su segundo registro, de 1974 y ya con la Sinfónica de Chicago. Siendo globalmente una espléndida lectura por idioma, sinceridad, fluidez y solidez del trazo, lo cierto es que el maestro no parece aquí del todo inspirado. El Allegro con brio no alcanza ni mucho menos la tensión interna de la ocasión anterior. El Andante con moto está fraseado con calma y delectación. Muy bien el Scherzo y –ahora sí- espléndido el Allegro conclusivo, aunque se pueda escuchar aún más visionario.

Solti alcanzó su mayor inspiración como intérprete en la primera mitad de los ochenta, y buena prueba de ello es su filmación de 1985 con la BBC Symphony Orchestra editada no hace mucho en DVD por Ica Classics y ya comentada por aquí. Se trata de una recreación sin duda espléndida que sería casi tan sensacional como la que vamos a comentar unas líneas más abajo si no fuera, independientemente de las claras limitaciones de la formación británica, porque el primer movimiento no es del todo redondo y el Andante con moto va a estar mejor paladeado aún dos años después. A destacar, en cualquier caso, como en el cuarto el maestro logra desplegar una enorme fuerza pese a, por detenerse a frasear con naturalidad, no ir tan rápido como lo que en él se pudiera esperar. Lástima que el sonido sea monofónico, aunque apechuga bien con la problemática acústica del Royal Albert Hall.

La mejor de sus interpretaciones, además de la que cuenta con la más maravillosa toma sonora, es la realizada con la misma orquesta en 1987. Se trata ante todo de una lectura con toda la fuerza y brillantez esperables en Solti (aun sin ser tan electrizante como la de Kleiber ni tan frenética como la de Barenboim con la misma orquesta, esta última en una toma radiofónica no comercializada). Pero no lo importante es que, aunque la comunicatividad y la inmediatez están en primer plano por encima de honduras filosóficas, Solti evita caer en el efectismo y no olvida en absoluto el vuelo poético (¡que manera de cantar las melodías en el segundo movimiento!) ni unas grandes dosis de control, sutileza y refinamiento sobre el trabajo orquestal, que suena depurado y transparente como en pocas ocasiones. Gloriosa la Chicago Symphony: dudoso es que esta partitura haya sido mejor tocada, desde el punto de vista técnico, en alguna ocasión.

De 1990 datan las otras dos grabaciones que nos quedan, la de audio con la Filarmónica de Viena y la de vídeo con la formación norteamericana. Grandes interpretaciones, sin duda, pero ya se evidencian las maneras del maestro en sus últimos años, que no ralentizó los tempi, más bien lo contrario, pero sí perdió un tanto de concentración, de hondura y –por qué no decirlo- de interés por el matiz expresivo. La de Viena es una lectura bastante más rápida que la de 1987, desde luego igual de incisiva y de bien desmenuzada, pero no tan concentrada. El primer movimiento puede resultar algo cuadriculado, mientras que el Andante con moto, aun dicho con elegancia, frescura y naturalidad, resulta algo ligero no solo en tempi sino también en carácter. Magníficos los dos últimos, eso sí, llenos de emoción, ágiles y sin retórica alguna, si bien a la coda final se le puede sacar más partido.

La filmación con Chicago, realizada en Tokio y editada hace poco en DVD sin mejora anamórfica, como he comentado en mi anterior entrada, es bastante similar a la de Viena, es decir, más redonda en los dos últimos movimientos que en los primeros, pero cuenta con la baza del apabullante trabajo de orquesta estaduonidense, tratada con plasticidad admirable y aprovechada al límite de sus posibilidades.  Por eso mismo la encuentro un poco preferible, aunque tanto la una como la otra no son sino complementarias de la que, claramente, hay que tener en la discoteca: la de 1987. Ahí la tienen en YouTube, por si aún no la conocen. Escuchen y quédense pasmados.

4 comentarios:

elcharli92 dijo...

Acabo de escuchar esta quinta del '87 y todavía estoy flipando, así de claro. IMPRESIONANTE.
A propósito de Beethoven y Solti, ¿Es verdad que su mejor integral es la que grabó en los '80, a la cual pertenece esta genial quinta? ¿Cual es su mejor novena, la registrada en '72 o la del '86? y por último ¿Cuales son las mejores versiones de la novena que has escuchado?
Por cierto, flipando estoy también por la cagada de Sony respecto a los DVD's citados, ya que me los iba a comprar en cuanto pudiese pero visto lo visto, va a ser que no.
¿Se lo han currado al menos con el audio? Lo pregunto por si en ese caso mereciese la pena la compra.
¡Saludos!

P.D. He reflexionado sobre tu desafección hacia mis elogios.
No quisiera parecer un adulador y menos un lameculos, así que me moderaré :)

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Carlos, los DVDs de Solti editados por Sony suenan muy bien, eso sí.

De las dos integrales de Beethoven grabadas por Solti, ninguna es redonda, pero creo que globalmente es preferible la última, a pesar de las decepcionantes versiones de la Tercera y la Sexta. En cuanto a la Novena digital, posee un tgercer movimiento absolutamente sensacional, increíble, pero quizá sea más equilibrada la antigua, la ADD; no te lo sé decir con seguridad porque hace muchos años que la escuché.

En cuanto a la Novena de Beethoven, esta entrada te puede dar algunas pistas:

http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2011/08/dos-novenas-de-beethoven-antiteticas.html

La de Furtwaengler en Lucerna y la digital de Böhm son interpretaciones queme gustan muchísimo. Y la de Barenboim en La Scala, que me parece que anda en YouTube, posee un tercer movimiento inigualado. Un saludo,

fernando

elcharli92 dijo...

Muy interesante tu entrada.
Me ha hecho reflexionar -y seguro que a más de uno también- sobre la importancia de la interpretación musical, algunas veces tan infravalorada o directamente desacreditada, como sostienen algunos pedantes de la peña historicista (afortunadamente no todos) sobre la presunta mentira de las interpretaciones beethovenianas de los Furt & company, Barenboim incluido por supuesto.
En fin, ellos se lo pierden...
¡Pues a por Furt se ha dicho! XD
En relación también a la novena tengo una duda respecto a Barenboim. Tengo la recientemente grabada en Colonia, pero no sé si es aún superior la del DVD con Meier y Pape, en la que estoy muy interesado, asi que quien mejor que tú para salir de dudas :-)
Por cierto, ¿Sabes si hay toma radiofónica de la que grabó en la Scala?
Por último, tengo que preguntártelo ¿Cual será la obra elegida para tu próxima comparativa? ¿Podría ser la genial novena del sordo de Bonn? Ahí lo dejo caer... XD
¡Saludos!

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Vaya, se me olvidó completamente decirte que mi interpretación favorita de los últimos lustros es la primera de las que grabó Barenboim:

http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2008/07/barenboim-el-lado-oscuro-de-la-msica.html

Me gustaría hacer una comparativa de la Novena, sí, y de la quinta de Prokofiev, de la Octava de Bruckner, de la Cuarenta de Mozart... De todas estoy escuchando versiones y versiones, pero nunca alcanzo la cifra suficiente para quedar satisfecho, y ya sabe lo que pasa luego: "este tío se ha olvidado de tal interpretación que es buenísima, menudo ignorante".

Creo que este blog te va a gustar:

http://ipromesisposi.blogspot.com.es/

Saludos.