viernes, 30 de marzo de 2012

Ser consecuentes

Hace meses una persona con cierto poder en la gestión cultural me preguntaba mi opinión sobre el grupo sevillano Artefactum. Mi respuesta fue la siguiente: a mí me parecen malísimos por ruidosos, horteras y hasta zafios, además de perpetuadores de una visión llena de tópicos sobre la música medieval -herederos en este sentido del Clemencic Consort, con todo lo que ha llovido desde entones-, pero considero que habría que apoyarles económicamente desde la administración pública por ser los únicos que se dedican a este repertorio en nuestra tierra. Que hay que subvencionarles todo lo que haga falta, vamos.


Pues bien, ayer jueves 29 de marzo ofrecieron su concierto en el Festival de Música Antigua de Sevilla, lo que significa que no apoyaron la huelga general contra la política económica y laboral del gobierno de la nación. En su pleno derecho están, como también yo lo estoy de cambiar mi opinión. Creo ahora que, a la vista que su actitud con respecto a la convocatoria y por la necesidad de ser consecuentes con tal postura, no deberían recibir ningún tipo de apoyo público, porque entiendo que la referida agrupación es decidida partidaria de la postura liberal al respecto, es decir, la del actual Ayuntamiento de Sevilla y del Ejecutivo español, en manos del derechista Partido Popular. Creo, por tanto, que Artefactum no debería recibir un euro de las administraciones públicas, y que debería vivir única y exclusivamente de la taquilla y del apoyo de las instituciones privadas. No les irá mal: hay mucho público al que le gusta el chunda-chunda de "ya es Edad Media en El Corte Inglés". Chimpún.

14 comentarios:

Bruno dijo...

Plantea Ud. un difícil problema de consecuencia o coherencia. Es lógico lo que dice. Pero, ¿debo pagar impuestos para subvenciones y renunciar a la vez a las mismas?
Difícil como la vida misma y las reglas de juego.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Obviamente no. Esa es la doctrina liberal: menos impuestos, menos subvenciones. Lo que ocurre es que yo no estoy de acuerdo con ella. Mi texto lo que pretende es hacer reflexionar a los liberales sobre las consecuencias de su propia medicina.

Andrés dijo...

No sé si te he entendido bien: antes del 29-M sí había que apoyarlos, pero ahora, por la simple razón de no secundar la huelga y de no perder los pocos euros que les paga el Femàs, euros necesarios para sobrevivir como grupo, ya hay que ponerlos en la lista negra y que se busquen la vida. Y a tu idolatrado Barenboim, tan necesitado de dinero, el pobre, ¿tenemos los andaluces que seguir pagándole 3/4 millones de euros por sus bolos? Amigo, a eso se le llama demagogia y sectarismo, aquí, en Tel Aviv o en Berlín.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Creo quei mentira irónica está clara: si yo mañana fuese delegado de cultura, en seguida les ofrecería una subvención, por muy malos que me parezcan. Lo que quiero es hacer pensar a los liberales, también a los músicos liberales, en qué consiste su propia medicina. Las salas alternativas se cierran, porque apestan a rojerío, pero la música antigua, ni la toquen. Eso es sectarismo.

Andrés dijo...

No entiendo tu ironía: las salas alternativas no las ha cerrado el gobierno municipal, lo que ha hecho es reducirles la subvención. Artefactum, además, no recibe subvenciones públicas. Lo contratan en el ciclo veraniego del Alcázar y en el Femàs. Este año, además, han dado varios conciertos en Cajasol (¿por qué no hablas de su renuncia a todo tipo de obra cultural?), sí, pero a taquilla, con resultados económicos desastrosos. Así que estigmatizarlos por no cancelar un concierto vital para su subsistencia en un día de huelga demagógica es como criticar al pobre tendero que abre ese dia para poder comer y al que los piquetes ("informativos", eso sí)le queman unos contendores en su puerta, le rompen los cristales y le anulan las cerraduras con silicona. Eso es conciencia de clase, tovarich.

Bruno dijo...

Si yo le argumentara que un profesor de Ciencias Sociales no debe igualar, sin matizar, no hacer huelga con liberalismo y hacer doctrina de que el que no hace huelga no tiene derecho a subvenciones y que pruebe su propia medicina, Ud. seguramente montaría en cólera.
Reducir la doctrina liberal a lo que Ud. define es ignorancia o mala fe.
Dar por sentado que una política intervencionista y estatista es mejor que una liberal, es mucho decir.
Convertir a un no huelguista con un apestoso liberal roza el milagro.
Condenar a un liberal a no recibir subvenciones pero sí a seguir pagando impuestos podría ser considerado autoritarismo.
Pero mire el mapa del mundo y correlacione riqueza con sistema económico y social.
Y otra cosa. No se da cuenta pero, dado el seguimiento de la huelga, distorsionado por unos piquetes que Ud. no toleraría de ninguna forma a los liberales, ¿me equivoco?, por antidemocráticos, resulta que este país está lleno de liberales.

Bruno dijo...

Pienso que igual no he interpretado correctamente su “obviamente no”
Pero hay flecos de su razonamiento que me inquietan. En un mundo liberal las reglas de juego cambiarían en muchas cosas respecto a su modelo. No sólo subvencionar o no la música antigua manteniendo el nivel de impuestos y esa es la medicina. ¿De verdad piensa Ud. que en un mundo liberal la cultura estaría desaparecida o perseguida?

Anónimo dijo...

¡Qué decepción! Vd. es un sectario. Sólo se apoya a los que opinan como Vd. Tan lícito es hacer huelga como trabajar. Son derechos reconocidos en nuestra Constitución, que es de todos. La cultura, mal que le pese, no tiene color político y los que la representan en un teatro son muy libres de hacer huelga o trabajar. Y la Cultura, si no se subvenciona, terminaría desapareciendo. Y el criterio para subvencionar no puede ser en ningún caso una ideología política. Por favor, más criterio, menos sectarismo y absoluto respeto a nuestras libertades constitucionales entre las que se encuentra ir a trabajar aunque ciertos sindicatos, que todos pagamos con nuestros impuestos (¿De qué viven los Sres. de CC.OO y UGT?) hayan convocado una huelga.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Bruno, su penúltimo comentario no lo comprendo en su contenido ni me parece lógico en la expresión. Creo que, efectivamente, ha malinterpretado mi "obviamente no". ¿Prefiere que borre dicho mensaje? Lo que usted me diga.

Por si acaso: soy partidario de la cultura de la subvención de las manifestaciones culturales minoritarias, porque entiendo que éstas no tienen cabida en el "gran mercado" en el que los peces grandes se comen al pequeño. Sin ir más lejos, si no fuera por el muy subvencionado (durante años y años, por partidos políticos diferentes) Festival de Música Antigua, este género no tendría ni mucho menos la aceptación que hoy tiene en Sevilla. No acepto eso que tanto se lee hoy del "quien quiera cultura, que se la pague".

Andrés, no soy comunista. No comparto la admiración de algunos políticos españoles por la repugnante dictadura soviética, ni tampoco por las no menos detestables dictaduras actuales de Cuba y Corea del Norte. Y me producen náuseas ciertos coqueteos con círculos filoetarras. Por fortuna, la actual IU andaluza no consta mayoritariamente (aunque sí en parte, por desgracia) de personas que se comportan así.

Los piquetes "informativos" siempre me han parecido bochornosos. Añado que también me lo parece que muchas personas se hayan quedado sin hacer huelga por miedo a sus empresarios: conozco varios casos de mi entorno inmediato. Claro que esa violencia empresarial no rompe cristales ni quema contenedores. Es mucho más sutil... y efectiva.

Anónimo, atrévase a firmar con sus nombres y apellidos (que es lo que hago yo, por si no se había fijado) y deje de leer La Gaceta. Esto último, por higiene mental.

Anónimo dijo...

Mi querido amigo: se equivoca Vd. muchísimo si piensa que leo "La Gaceta". Ni la compro ni la leo. Mi salud mental, como la suya supongo, es muy buena. Mi forma de pensar difiere mucho de la suya. Sin embargo, coincido con Vd. en algunas de sus opiniones (no me gusta la dictadura, ni el comunismo, ni admito el terrorismo, etc.). Soy una persona dialogante y respetuosa con las opiniones de los demás. Me molesta el radicalismo, la estrechez de miras, los que piensan que sólo vale lo que hacen los de su ideología y descalifican a los que no la comparten. No pertenezco a partido político alguno. Es más, pienso que por desgracia hemos permitido que en todos los partidos políticos sin excepción, esté lo peor de cada familia y que el conjunto de nuestros políticos sean personas que viven de la política, sólo piensan en su poltrona y unos y otros nos han llevado a la ruina actual en que nos encontramos (incluidos los sindicatos que viven de la subvención). Mire la crisis la tenemos porque la sociedad española pasa de todo, vota a corruptos (PP en Valencia, PSOE en Andalucía, su tierra) y tolera el "todo vale". Y perdone porque toda generalización genera injusticia y no todo son "ovejas negras", pero de alguna forma hay que decirlo. Me pide Vd. que me identifique: mire Vd. no me gusta figurar en internet ya que lo que se "cuelga" ya no se puede quitar nunca, pero me encantaría conocerle a nivel privado. Vería Vd. como probablemente la imagen que Vd. tiene de mi y la que yo tengo de Vd. no son las reales y encontraríamos puntos de convergencia y puntos de divergencia, desde el sano respeto a las opiniones de los demás. Vd. me parece una persona culta, por favor no sea estrecho de miras y no se pique porque le llevan la contraria, dicho con todo mi cariño y sin ánimo de ofensa alguno. Siento haber empleado la palabra "sectario", debería haberme expresado de otra manera para explicar lo que quería decir. Pero no piense que por discrepar de Vd. mi salud mental es mala o me dedico a leer ciertos medios. No lo hago, me parece exagerado y radical cuanto dicen, pero y si lo hiciera, ¿qué pasa?. Estaría haciendo uso de mi libertad sin molestar a nadie.
Si se le ocurre alguna manera de conocernos en privado, indiqueme cómo y será un placer.
Un cordial saludo.

Bruno dijo...

Menos mal que he pasado otra vez por aquí.
De ninguna manera le pido que borre lo de obviamente no. Parece que está claro lo difícil que es debatir estas cosas con apuntes de blog.
Por otra parte en otra polémica anterior ya le adelanté que escribía porque ya que Ud. nos informa se merecía nuestra opinión.
En un blog social sería muy interesante debatir entre intervencionismo y liberalismo.
Como alguna vez me acerco a Valencia a estar en conciertos trataré de reconocerlo. Otra cosa es que me suena que su nueva foto tira al rejuvenecimiento.
Será en la Música para cuerda. La segunda vez en Valencia. La primera por Salonen y Los Ángeles.(Que yo sepa)

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Jajajajaja, ¡pero si me han dicho que con la nueva foto, que es de hace unos meses, por fin se nota lo gordo y viejo que estoy! Qué alegría de que alguien me vea más joven, jajajaja.

Bruno y Anónimo, cuando queráis tomanos una caña y hablamos. No me oculto, y mis movimientos (Madrid, valencia, Sevilla, Granada) son los de siempre. Saludos.

Anónimo dijo...

tienes toda la razon Fernando, hay quien confunde la musica antigua con una forma antigua de hacer musica antigua consistente en aporrear instrumentos y pegar voces como un perroflautas de la calle Elvira.Lo malo,me temo que este enfoque populachero se aproxima bastante mas a lo que tuvo que ser la musica del medievo a lo que hacen conjuntos como Hesperion XX.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

A ver, la práctica de la interpretación musical en la Edad Media debió de ser extraordinariamente variada. El "modus perroflauticus" posiblemente fue uno de ellos. Otra cosa es qué tipo de enfoque le conviene más a cada repertorio medieval. Seguir confundiendo el repertorio trovadoresco (cortesano, refinadísimo) con lo que hacían los juglares es lo que me parece un grave error. Valga lo mismo para las Cantigas de Santa María, que tienen mucho más que ver con la exquisitez más vanguardista del momento que con el folkie mudejarizante de los Paniagua & co.