¿Cómo son las versiones del de Gratz? Pues para entendernos, se encuentran en el estilo opuesto al de Carlos Kleiber, director del que aquí se incluye, a modo de propina, su obertura de El murciélago: en lugar de la electricidad, la inmediatez, la chispa, el sentido del humor risueño y la tendencia a los tempi rápidos, Böhm apuesta por la amplitud en el fraseo, las sonoridades marmóreas, la socarronería, la tensión dramática y un carácter marcadamente sobrio, lo que no debe confundirse en absoluto con frialdad o sosería, y menos aún con ausencia de matices: su dominio de la agógica, sutil hasta pasar inadvertido, es de los que dejan a uno con la boca abierta. Ni que decir tiene que la elegancia es la máxima posible sin que haya espacio alguno para la blandura, la liviandad o el amaneramiento.
Concretando un poco, debemos descubrirnos ante una interpretación del Vals del Emperador en la que Böhm logra aunar una enorme tensión interna con la naturalidad del discurso; el violonchelista, de infarto. No menos portentosa resulta Rosas del Sur, en la que un arranque con verdadera magia da paso a una interpretación muy sinfónica, apolínea y de enorme cantabilidad. De la Polca Tritsch-Trasch el veterano maestro y los músicos vieneses nos entregan una lectura lenta, maravillosamente desmenuzada, elegantísima -sin perder densidad sonora- y de un sentido del humor un punto sarcástico. Personalísima también –nada liviana o frívola- la Annen-Polka. Bajo truenos y relámpagos ha sonado sin duda con más electricidad (¡Kleiber!), pero nunca tan portentosamente desmenuzada ni tan sarcástica. En Perpetuum mobile, donde Böhm se nos descubre como un verdadero cachondo sin que se le mueva un pelo, los violonchelos de la Filarmónica de Viena acarician nuestros oídos con su inconfundible sonoridad. Lo menos bueno es el Danubio azul, bellísimamente sonado y fraseado con enorme distinción, pero sin toda la magia posible. Que ello no les impida hacerse con este increíble disco, por favor.
8 comentarios:
Y el Concierto de Año Nuevo de 2012… ¿cómo saldrá?
Por cierto, ¿lo retransmite alguna cadena de TV? No consigo encontrarlo en la programación.
Gracias de antemano.
Juan Zaragoza
Pues supongo que las interpretaciones de Jansons estarán en la misma línea que las de su participación anterior en Año Nuevo: enérgicas y entusiastas pero también bastorras y un tanto prosaicas.
Lo retransmiten en TV-1 a la misma hora de siempre, las 11:15. Un saludo.
Enhorabuena por el blog. ¿Qué opinión te mereció el concierto del año pasado con Franz Welser-Möst? parece que en Austría tuvo muy buenas críticas. A mi, me parece un sosete...
Gracias. A mí también Welser-Möst me pareció sosísimo. Por desgracia vuelve en 2013. Feliz Año.
Soy muy tradicional, me quedo con Boskovsky y Carlos Kleiber.
Un CD excepcional e imprescindible. Complemento ideal de las grabaciones en estudio de Boskovsky o Krauss con la misma orquesta.
Un cordial saludo.
Después de leer esta entrada he buscado el disco, y la verdad es que me he quedado de piedra.
La calidad de sonido es fabulosa. Todo está matizado -sin ser relamido-, todo está animado, vital, pero elegante, sin caramelo, con un punto de rusticidad. En efecto, es el mejor disco que conozco de valses, polkas y demás, compartiendo el Olimpo con aquel magnífico disco de Knappertsbusch para Decca.
En estudio, recomendaría también el disco de Fricsay. No conozco el disco de Krips, que imagino debe ser muy bueno (Decca). Las grabaciones de estudio de Clemens Krauss (1950) son excelentes, pero monoaurales.
Para las grabaciones en vivo, de conciertos de año nuevo, lo ya repetido mil veces: Carlos Kleiber, Karajan, Boskovsky en 1979, Maazel... Prêtre en 2008, y para mi gusto Barenboim en 2014.
Gracias a todos por vuestras aportaciones.
Nemo, me alegra haberte puesto tras la pista de este disco maravilloso. YO tampoco olvido a los Fricsay, Kna y compañía, pero creo que lo de Böhm es una cosa muy especial. Muy de acuerdo con tu lista de Conciertos de Año Nuevo favoritos. Un saludo.
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