lunes, 23 de mayo de 2011

Las Sinfonías de Tchaikovsky por Gatti: frivolidad y cursilería

TCHAIKOVSKY: Sinfonías nº 4, 5 y 6. Capricho italiano. Romeo y Julieta. Serenata para cuerdas.
Royal Philharmonic Orchestra. Dir. Daniele Gatti.
Harmonia Mundi HMX 2907561.63
3 CDs 195’59’’
DDD
Harmonia Mundi Ibérica
**
M

Argumenta George Gelles en las completísimas notas -inglés, francés, alemán- de esta reedición el modo en el que Daniele Gatti realizó un concienzudo trabajo con las partituras -en plan filológico, no historicista- para ofrecer unas recreaciones de las tres últimas sinfonías de Tchaikovsky lo más fieles posibles a las ideas originales del compositor. Pues bien, si es así como estas obras tienen que sonar, hay que darles la razón a quienes afirman que el autor de El cascanueces fue un creador frívolo y superficial que confundió el drama con el nerviosismo, la elegancia con la ingravidez y la dulzura con el empalago, cuando no con la cursilería (el Andantino de la Cuarta es de traca).

A los que pensamos que, por el contrario, este compositor necesita una buena dosis de densidad sonora, concentración en el fraseo y rusticidad bien entendida, estas lecturas nos parecerán un error de principio a fin (se salva, extrañamente, el final de la Patética), por muy bien realizadas y grabadas que estén. El triple compacto se completa con un Capricho Italiano más latino que ruso, un Romeo y Julieta que va de menos a más y una Serenada para cuerdas en cuyos movimientos centrales la levedad vuelve a hacer estragos.

_________________________________

Artículo publicado en el número de abril de 2011 de la revista Ritmo

1 comentario:

JAVIER M.F. dijo...

He eschuchado el primer moviminto de la 4ª y me parece absolutamente sensacional.
Al menos, a partir del minuto 10, la emoción aparece y ya no se va. El éxtasis es continuo. El drama y el lirismo se entrecruzan a partes iguales. La claridad, proverbial. Eso es lo que yo escucho.