lunes, 27 de diciembre de 2010

Carmina Burana por Harding: muermo total, o casi

Dicen que la industria está en crisis, pero se siguen grabando gilipolleces como esta que acabo de escuchar: unos Carmina Burana registrado en directo en abril de 2010 en Munich con Daniel Harding dirigiendo a los espléndidos conjuntos orquestales y corales de la Radio Bávara. El problema no es que esta interpretación no aporte nada a la discografía de la obra, que desde luego no lo hace, sino que la dirección del aun joven maestro británico es pura rutina: todo está en su sitio, la belleza sonora y la brillantez orquestal están garantizadas y, ciertamente, no hay salida de tono alguna, lo que es de celebrar en una obra que se presta a la grandilocuencia y el desmadre. Pero ahí acaba la cosa, porque Harding se limita a realizar un correcto ejercicio de solfeo sin aportar en absoluto la dosis de frescura, descaro, colorido, teatralidad y –lo que es más importante- tensión rítmica que la partitura demanda. Incluso por momentos resulta tímido y hasta mortecino, lo que no es de recibo en una página que, desigualdades en su escritura aparte, necesita una buena dosis de energía e imaginación para funcionar.

Harding Carmina Burana

Lo único que interesa de este compacto son los solistas vocales, un muy correcto Hans Werner Bunz –sustituyendo a última hora a Siegfried Jerusalem-, un Christian Gerhaher que derrocha teatralidad y cinismo como el abad cucaniense y, sobre todo, una Patricia Petibon que, pese a pasarlo tan mal como casi todas en Dulcissime, da una lección de sensualidad, belleza canora y emotividad contenida. Si no fuera por ellos, la audición de estos Carmina Burana sería un verdadero muermo. Compárese si no este registro de Deutsche Grammophon con los realizados hace lustros por Rafael Frühbeck de Burgos y Riccardo Muti para EMI, ambos al frente de la Philharmonia Orchestra. Grabaciones que, por cierto, necesitan urgentemente un nuevo reprocesado, porque en su trasvase a compacto suenan de pena. El que aquí comentamos de Harding sí que está estupendamente grabado, pero la cosa sirve de poco, la verdad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, al menos el chico de la portada es mono.