sábado, 21 de agosto de 2010

Una noche con Cage, Cardew, Skempton y Feldman

Una de las cosas que más me gustan de los Proms son las sesiones más o menos nocturnas con repertorios poco convencionales. Ayer viernes 20 de agosto, tras el concierto de Salonen y la Philharmonia Orchestra comentado en la entrada anterior, pude disfrutar de otro, bastante más redondo, a cargo de la excelente BBC Scottish Symphony y su antiguo titular, el joven director israelí Ilian Volkov, con obras de dos consagrados autores norteamericanos y dos no tan conocidos compositores británicos: John Cage y Morton Feldman por un lado, Cornelius Cardew y Howard Skepton por otro. El publico fue muy diferente al de la sesión anterior: la media de edad se rebajó de manera considerable y el público masculino superó con creces al femenino. Ni que decir tiene que hubo muchisimos asientos vacíos.

First Construction (in Metal) para sexteto de percusión marcó en 1939 un hito en la arriesgada evolucion de John Cage. Por mucho que hoy estemos acostumbrados a sus fórmulas, la partitura mantiene hoy viva su capacidad de fascinación, más aún con una recreación tan llena de fuerza como la que ofrecieron Volkov y su fantástico equipo de percusionistas.

La interpretacion de Bun n. 1 para orquesta ha supuesto la reconciliacion de los Proms con la obra de Cornelius Cardew, que no se escuchaba en el Royal Albert Hall desde 1972 por motivos políticos. Incluso en las notas al programa (excelentes, por cierto) no se esconden las sospechas de que el fallecimiento del compositor en 1981, atropellado por un vehículo a la fuga, fuera en realidad un trabajito de los -así llamados- "servicios de seguridad". La partitura, preparada para orquesta de dimensiones considerables pero sin percusión, es marcadamente post-weberiana, pero carece de la capacidad de fascinacion de las creaciones del genial compositor vienes, resultando a la postre antes una exhibición de un asombroso dominio de la escritura orquestal que otra cosa.

Howard Skempton escribió en 1990 su Lento para completar un concierto de la Sinfónica de la BBC con el preludio de Parsifal y la Décima de Mahler. Las referencias a las dos partituras en su propia composición estan clarísimas, aunque a lo que más termina sonando es a un adagio de Bruckner pasado por un filtro digamos minimalista. La obra se escucha con placer y alberga innegable belleza, aunque no termina diciendo nada nuevo. Volkov interpretó la obra rehuyendo del falso misticismo y acentuando los aspectos dramáticos de la misma, lo que me pareció un total acierto. El compositor recibió en persona cálidos aplausos del respetable.

De postre lo mejor: Piano y orquesta del gran Morton Feldman, una fascinante creación, llena de sugerencias, que pese a haber sido escrita en 1975 no conocía hasta anoche su estreno londinense. Volkov recreó la obra con toda la concentracion requerida, atento al peso de los silencios y a la diferenciacion tímbrica, mientras que el veterano pianista John Tilbury, todo un experto en este repertorio, desplegó con mano maestra y en perfecta sintonía con la batuta toda la sutileza que los pentagramas demandan. La irreprochable actuación de la orquesta redondeó una interpretación a la altura de la obra.

Ah, se me olvidaba: en la web de la BBC pueden ustedes escuchar el concierto vía streaming durante los próximo siete días.

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