miércoles, 27 de mayo de 2009

Philips Glass en Úbeda

En el marco del XXI Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda pude asistir (domingo 24 de mayo) a uno de los concierto de cámara que está ofreciendo Philips Glass en una gira española en la que le acompañan la cellista Wendy Sutter y el percusionista Mick Rossi. El veterano compositor estadounidense (ya claramente “arrugado”: ¡qué rápido nos hacemos viejos!) cambió el programa como le dio la gana, y como su vocalización al hablarle al publico es deficiente no me enteré muy bien de qué piezas nos estaban ofreciendo.

Vaya por delante que conozco poco y mal la obra de Glass, pero a tenor de lo escuchado en esa magnífica obra de Vandelvira que es la iglesia del Hospital de Santiago se confirma la impresión que ya tenía: cuanto más “comercial”, “cinematográfica” si se quiere, es su música, mayor interés reviste, y cuanto más “elucubradora”, más pesada y pretenciosa se vuelve.

Así, sus partituras para el cine (no pillé ni un solo nombre) se apegan todas a unas mismas fórmulas tan tramposas como seductoras, y quizá por eso mismo tienen su aquél. Pero páginas como sus recientes Song and poems for cello, en presunto homenaje a Bach, son un muermo insoportable, aunque el propio el compositor se las cree a pies juntilla: a dos metros de distancia de donde estaba mi asiento, Glass las escuchaba, absorto, con los ojos cerrados. O quizá se estaba durmiendo, vayan ustedes a saber.

Wendy Sutter, de soberbia técnica y precioso sonido, sacó toda la música posible de las irregulares partituras que se le ponían por delante. Mick Rossi, admirable percusionista, mostró también unas espléndidas facultades al piano. Pero el propio Glass anda más bien torpe al teclado y, aunque le puso ganas al asunto, no se lució precisamente con la selección de sus Metamorphosis. El concierto fue largo: una hora cuarenta y cinco minutos sin intermedio. Yo me lo pasé bien a ratos y en otros momentos me aburrí. En cualquier caso, una presencia de lujo para Úbeda. ¿Alguien lo duda?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni dudarlo. Como ya te indiqué, el Glass serio de hoy cada vez es menos interesante. Me sorprende sin embargo que en España no se dé cancha a la recuperación de maravillosas partituras del primer minimalismo. Glass, como Reich o Young, tienen obras estupendas que permanecen inéditas. Sin salir del autor de "Las horas", su soberbia ópera "Einstein on the beach" ya va siendo hora de rescatarla. Claro, que por otro lado, a Glass y a sus huestes le es más fácil presentarse en España con este repertorio de cámara tan masticadito y, también, a ratos, tan hermoso.

Penélope dijo...

Hola, yo estuve anoche en el Teatro Arriaga, precisamente el mismo concierto que comentas aquí.
Hubo una pieza que me llamó la atención, por lo bonita que era, pero que en el programa no lo tengo y es Wendy Sutter (preciosa, elegante, soberbia ella) con Mick Rossi al teclado. Era una música tirando a dramática, muy, muy bonita, pero no pillé el nombre (hablaba algo mal, no mal, no vocalizaba bien). Me gustaría saber qué pieza era y el tipo de instrumento que tocaba Mick Rossi, era un teclado, pero con un sonido como si fuera hecho para cuento.
He buscado en internet y no he encontrado nada.
Si me podéis ayudar, gracias :)