jueves, 23 de abril de 2009

Karl Böhm: un gran Beethoven y la mejor “Nuevo Mundo”

He aquí una edición imprescindible para todo amante de la música sinfónica, un DVD que ha de servir no sólo para disfruta tope, sino también para reconsiderar la con frecuencia minusvalorada -incluso ninguneada- figura de Karl Böhm (1894-1981), seguramente “sólo” un sólido kapellmeier en sus primeros años, pero desde luego un grandísimo director en los últimos lustros de su dilatada trayectoria. Incluso desde un poquito antes, como demuestra esta Séptima de Beethoven de 1966 al frente de la Sinfónica de Viena.

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Filmada en blanco y negro y lastrada por una toma sonora monofónica sólo correcta, esta interpretación es una buena muestra de cómo Böhm podía conseguir una extraordinaria fuerza expresiva sin abandonar una óptica apolínea en la que se imponen el equilibrio de la arquitectura, la belleza sonora y la sobriedad de la forma. Lejos de otras lecturas mucho más sanguíneas, extrovertidas y vitalistas, el de Gratz consigue que esta página adquiera toda la fuerza, la elegancia y la grandiosidad de la mejor arquitectura griega. Pero construida no con el gratino de Klemperer, sino con mármol de la mejor calidad.

Los cincuenta y cinco minutos de ensayos (subtítulos solo en inglés y francés) se hacen aburridos pero son reveladores. Lejos de dar indicaciones expresivas, Böhm se limitaba a repetir cosas como “un poco más bajo”, “tómense su tiempo” o “un poco antes”; pero aun así -o precisamente por eso- conseguía unos resultados de una fuerza extraordinaria, como demuestra en un arrebatador, implacable cuarto movimiento. Interpretación formidable, pues, aunque existen en DVD (ediciones japonesas que me costaron un ojo de la cara) otras dos aún más impresionantes. Lógico, porque se trata de realizaciones ya de 1975 y 1980, respectivamente, lo que equivale a decir de la etapa más admirable del director.


De 1978 es la Sinfonía del Nuevo Mundo que completa este DVD editado por Medici Arts. De un Böhm de ochenta y cuatro años, pues, lo que equivale a decir de un Böhm genial. Para mi gusto se trata de la mejor versión de la Novena de Dvorák que he escuchado. Y es que nuestro artista, con la complicidad de una Filarmónica de Viena de bellísimo pero aquí nada hedonista sonoridad, consigue como nadie ofrecer la visión de esta partitura que mí más me convence, es decir, una visión extremadamente sombría y pesimista que deja de lado cualquier referencia folclórica para centrarse en la esencia del drama.

El primer movimiento resulta así terrible y escarpado; el célebre largo suena con doliente amargura, nos conduce a un clímax sobrecogedor y luego concluye en la mayor desolación; el scherzo resulta mucho antes dramático que evocador, aunque Böhm no llega a abrir las puertas del infierno que sí abría Kertész con la Sinfónica de Londres; y el último movimiento olvida la retórica para manifestarse como una terrible lucha contra el destino que culmina, como no podía ser de otra forma, con una coda rebelde, angustiosa, contundente y terrible.

Claro que para ofrecer todo ello a Böhm (¡qué cara de mala leche pone cuando dirige!) no se le mueve pelo y hace siempre gala en lo sonoro de esa sobriedad marmórea de la que antes hemos hablado. Impresionante. Lástima que el sonido (estereofónico, sin multicanal) no sea tan extraordinario como el del CD que llegó a conocer una fugaz edición en España gracias a la colección de quiosco que coordinó hace años Ángel Carrascosa. En cualquier caso, DVD a tener en la estantería. En lugar preferente.

1 comentario:

Nemo dijo...

La edición coordinada por Carrascosa es, si no estoy equivocado, aquella de ediciones Altaya, con portadas negras y grabaciones de Deutsche Grammophon.
Habría que darle las gracias a Ángel Carrascosa por aquel trabajo. Gracias a él pudimos acceder a la Vida de Héroe de Böhm, o a la Nuevo Mundo también por Böhm, o a la Tercera y Octava de Beethoven por Fricsay... etc... grabaciones magníficas que en aquel entonces no eran accesibles aquí, y que solo él conocía y valoraba como es debido.
No estaría de más hacer un comentario y valoración general de aquella edición, para recordarla y como pequeño homenaje a Ángel.