domingo, 12 de abril de 2009

El Palau de las cancelaciones: ahora cae Chailly

Regreso a tierras segureñas tras una tan estupenda como agotadora Semana Santa sevillana y me encuentro con la noticia (enlace) de que Riccardo Chailly ha cancelado el concierto sinfónico-coral que tenía previsto en Valencia el próximo viernes 17 que, presuntamente, sellaría que le iba a vincular a ciudad del Turia durante los próximos años. Sonada cancelación, una más de la larguísima lista que afecta al Palau de Les Arts desde su inauguración y que, de una manera u otra, enturbia el prestigio que el éxito de sus producciones operísticas le está otorgando al flamante centro lírico.

Cierto es que muchas de estas cancelaciones no son achacables en modo alguno al equipo que preside Helga Schmidt; por poner un ejemplo reciente, ahí está el caso de la Liu que iba a cantar Cristina Gallardo-Dômas. Otras sí lo son, pero se trata de sustanciales cambios a mejor que han redundado en una mayor calidad vocal de los espectáculos (en este caso mejor no citar nombres). Ahora bien, hay otra ocasiones en el que el asunto huele a chamusquina. En el caso del maestro italiano la razón oficial es "una infección gripal con fiebre alta" que tiene toda la pinta de tratarse del mismo virus que impidió a Ainhoa Arteta participar en el reciente Elixir del Teatro Villamarta.

¿Qué habrá detrás de esto? ¿Se habrá rajado Chailly tras la filtración a la prensa los muy sustanciosos honorarios que presuntamente iba a percibir? Seguramente nunca nos enteraremos de qué ha ocurrido. Ojalá que todo se resuelva y que finalmente el milanés se convierta en el nuevo director musical del Palau de Les Arts, porque se trata de una batuta con una técnica soberbia en cualquier repertorio y de un intérprete excepcional de la música escrita del último tercio del XIX en adelante. Y si no, que se busquen opciones a su misma altura, que con lo que nos viene encima en el Teatro Real ya tenemos bastante. En cualquier caso, lo más urgente es que Schmidt haga lo posible por evitar el baile de nombres que hasta ahora ha caracterizado su gestión. El resultado no es serio de cara al público y, lógicamente, el aficionado comienza a mosquearse.

1 comentario:

Titus dijo...

Estamos tan acostumbrados a que nos tomen el pelo que creo que nadie se va a creer lo del virus, ni siquiera aunque sea cierto. Demasiado bonito para ser verdad lo de Chailly en Les Arts. ¿Seremos la afición más mansa y maltratada del mundo? Seremos.