lunes, 29 de diciembre de 2008

La tetralogía Indiana Jones en CD

La aparición de esta cajita supone la materialización -si no ideal, al menos suficiente- de un sueño acariciado durante varios lustros por miles de aficionados a la música de cine: la edición "decente" en compacto de la las antiguas bandas sonoras de John Williams para las películas de Indiana Jones, a las que se añade aquí, claro está, la reciente de La maldición de la calavera de cristal (por otro lado la menos interesante de las cuadro desde el punto de vista musical). Y digo "decente" porque las ediciones que hasta ahora circulaban por el mercado dejaban mucho que desear.

El caso más sangrante era el de El templo maldito: sólo cuarenta minutos de música en una edición que había que comprar a precio de oro en la quinta puñeta, aunque en Españla se vio una fugaz edición en una colección de quiosco que nos sirvió a muchos para hacernos con la codiciada pieza. La última cruzada contenía sólo una hora y sonaba regular: ¡ADD en 1989! En busca del Arca Perdida sí conoció, aunque ya en fechas recientes, una edición medianamente digna.

Pero ahora las cosas están mucho mejor: los dos últimos títulos citados alcanzan una calidad de sonido superior (The Temple of Doom estuvo, desde el principio, fabulosamente bien grabada y mezclada), mientras que los tres compactos se han rellenado hasta completar una duración estándar de 75 minutos. Por desgracia La maldición de la calavera de cristal viene idéntica a la edición oficial del score, lo que no resulta muy de recibo: se podía haber respetado, como en las anteriores, el orden cronológico de cada uno de los tracks.

Mayor decepción viene por parte del disco adicional: los dieciocho minutos de entrevista con Lucas, Spielberg y el propio Williams no aporta nada de gran interés, mientras que los bonus tracks son solo treinta y cuatro minutos cuando podían haber sido muchos más. Además, alguno de ellos podía haber cabido perfectamente en el CD correspondiente a su banda sonora, algo que sin duda hubiésemos preferido todos los aficionados. Podía haberse hecho mucho mejor, sí, aunque habida cuenta el escaso respeto que las discográficas no especializadas guardan hacia las bandas sonoras, nos podemos dar por satisfechos.

Por lo demás la presentación es muy preciosa, y aunque está pensada mucho antes para los fans de Indiana Jones que para los de John Williams, se agradece la inclusión -sólo en los tres primeros títulos- de las plantillas completas de las orquestas utilizadas. La del primer título, como bien es sabido, fue la Sinfónica de Londres, que por aquellas fechas trabajaba bastante con el compositor. Las de los dos siguientes fueron orquestas "del estudio", y la coincidencia de muchos nombres en la una y la otra nos hacen pensar en una fuente común, que debe de ser la Filarmónica de Los Ángeles.

¿Y qué decir de la música? Pues que seguramente no es de primera fila, pero que a muchos nos sigue entusiasmando por la habilidad de su escritura, su brillantez, su colorido, su imaginación y, sobre todo, por su inmediatez descriptiva. Y también, por qué no, por su vuelo lírico: el "tema de Marion" es de una gran belleza. Todo ellos partiendo de una sensibilidad musical y dramatica de primer orden y, sobre todo, de una enorme capacidad para sintetizar influencias de lo más variopintas en un todo homogéneo y personal: la música de Williams no tiene nada que ver con el aburridísimo sinfonismo estandar que actualmente impera en Hollywood y que intenta compensar mediante decibelios lo que le falta de personalidad e imaginación.

A los fans de John Williams no tengo que decirles nada. Bueno, sí: que en lugar de descargarse estos discos se los compren, porque la caja se vende muy barata (actualmente se localiza por poco más de treinta euros) y viene muy bien presentada. Y a los que aún no se interesen mucho por las bandas sonoras, me atrevo a recomendarles que le dediquen un poco de tiempo a esta música. Total, a quien siga sin gustarle, siempre puede jugar a descubrir fuentes de inspiración: esto es Romeo y Julieta de Prokofiev, esto El caballero de la Rosa, esto la Música para cuerdas, percusión y celesta, esto otro Atmósferas... Y así.

Ah, quien quiera el tracklist completo, puede acudir al excelente blog sobre música de cine de Juan Ángel Saiz (enlace).

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