sábado, 8 de diciembre de 2018

Escalofriante Música fúnebre

Conocía la Musique funèbre de Lutoslawski en dos realizaciones, la grabación del propio compositor para EMI y la filmación de Haitink al frente de la Filarmónica de Berlín. En ninguna de las dos, aun siendo soberbias, había quedado tan hondamente impresionado como en el registro de Christoph von Dohnányi y la Orquesta de Cleveland realizado por Decca en 1990 que escuché anoche y he vuelto a escuchar esta mañana: una recreación particularmente sombría y atmosférica por descontado que llena de tensión cuando corresponde, pero dicha con una depuración sonora exquisita y sin precipitarse un pelo, sino atendiendo plenamente al peso dramático de los silencios. He visto que está en YouTube y aquí se la dejo a ustedes: mientras escribía estas líneas he repasado la de Haitink y efectivamente, esta del maestro alemán me gusta todavía más.



La Sinfonía nº 10 de Shostakovich que constituye el plato fuerte del disco está muy buen, pero solo eso: aquí Dohnányi nos muestra su faceta habitual de maestro antes gran profesional de la batuta que la de artista personal o inspirado, ofreciendo una lectura de formidable solidez y magnífico trazo, certera siempre en la expresión y despojada de cualquier retórica vacua, a la que le falta un punto más de compromiso expresivo –atmosfera siniestra, rebeldía, sarcasmo y mala leche– para terminar de funcionar. La toma es excelente en lo tímbrico, pero se echa de menos un punto más de gama dinámica

Lo dicho: escuchen a Lutoslawski. De escalofrío.

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