martes, 25 de diciembre de 2018

El cascanueces por Dudamel

Aprovechando que Gustavo Dudamel se ha encargado de dirigir los arreglos de la partitura de Tchaikovsky en la última versión cinematográfica de El cascanueces, Deutsche Grammophon se ha apresurado a rescatar una toma en vivo de la interpretación del ballet completo a cargo del maestro venezolano y la Filarmónica de Los Ángeles allá por diciembre de 2013 en el Walt Disney Hall. Me ha gustado bastante y en todo momento la he disfrutado, pero no me ha parecido de referencia.


Las virtudes de la interpretación están bastante claras: fluidez, animación, sana jovialidad, desparpajo y sentido del humor en perfecta combinación con esa sensualidad, ese fraseo cantable, esa ensoñación y esa potencia tanto sonora como expresiva que necesita la música de Tchaikovsky. A ello debemos añadir la ausencia de preciosismos y de afectación –con excepción del algo repipi tratamiento de las figuras de los violines en el Vals de los copos de nieve–, como también la renuncia al efectismo o al exceso. Y el gran paso a dos del segundo acto, sin duda el corazón expresivo de la obra, está dirigido de una manera formidable, con verdadero apasionamiento lírico y enorme sinceridad.

Si el resultado no me ha llenado de entusiasmo es porque tengo la sensación de que Dudamel ha estado bastante más atento al trazo global que al detalle. No quiero decir con esto que nos encontremos ante una interpretación tosca o primaria. Simplemente, se echa de menos un tratamiento más diferenciado de cada una de las partes orquestales, un colorido más rico y lleno de significaciones expresivas, una mayor imaginación a la hora de ofrecer matices... A veces el maestro resulta un poco lineal: parece que quisiera limitarse a confiar en su comunicatividad en lugar de indagar en los muchos rincones que ofrece esta música maravillosa. La comparación con las versiones de Previn o con la de Ozawa, por citar  magníficos ejemplos de ortodoxya y dejar a un lado la genial heterodoxia de un Barenboim, deja a Dudamel en un dignísimo segundo lugar.

Con la toma sonora para algo parecido: es muy buena pero no resulta del todo transparente, ni posee toda la gama dinámica que uno hubiese deseado. ¡Feliz Navidad!

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