domingo, 23 de octubre de 2016

Don Giovanni desde el Met: hundido por la escena

Me he aburrido con el Don Giovanni mozartiano que he tenido la oportunidad de ver esta tarde trasmitido en directo a los cines de todo el mundo desde el Met de Nueva York. Culpable: la puesta en escena de Michael Grandage. Es de corte tradicional, lo que en sí mismo –habida cuenta de los horrores con que nos castigan los directores modernos de turno– parece hoy una suerte. Pero tradicional de las malas. De las muy malas: fea a más no poder, mal resuelta, mediocre en lo que a la dirección de actores se refiere y ridícula cuando al regista se le ocurre realizar aportaciones personales, en este caso dirigidas a hacer reír al personal. Sí, este ha sido uno Don Giovanni de los graciosos, de esos con Leporello bufonesco, Zerlina pizpireta y Masetto tontolhaba. ¡Y vaya si se rió el público neoyorquino, que ya saben ustedes cómo es! Del erotismo para todos los públicos –el protagonista le coge el culo a las señoras y cosas así–, ni hablemos. No se vayan a escandalizar a los niños.


La dirección de Fabio Luisi fue muy vivaz, ágil y contrastada, de trazo fino y apreciable elegancia, sobresaliendo por los marcados acentos dramáticos de algunos momentos –soberbio acompañamiento de Donna Anna en el "Or sai chi l'onore"–, pero flojeando cuando debía destilar sensualidad y elevación poética, quizá por resultar –en general– algo más premiosa de la cuenta, incluso un punto precipitada. En cualquier caso, muchísimo mejor esto que aburrir al oyente.

Simon Keenlyside ofreció un Don Giovanni muy viril y chulesco, más rufián que elegante, más despreciable que pícaro y simpático: a mí me interesa mucho este enfoque. A su manera de concebir el personaje le puso mucha convicción y mucha fuerza expresiva, siempre bien respaldado por sus espléndidas dotes actorales, pero falló en algo fundamental: su canto fue considerablemente basto y poco mozartiano, y además ya no anda muy bien de voz. A su lado, Adam Plachetka fue un Leporello muy bien cantado aunque sin nada en particular en lo expresivo: al aria del catálogo le podía haber sacado muchos más matices.

Me ha parecido magnífica la Donna Anna de Hibla Gerzmava. ¡Qué diferencia con aquella Violetta de 2010 que le escuché en Valencia! Desde entonces debe de haber trabajado bastante, porque su dominio de las agilidades es ahora mucho más satisfactorio. La voz sigue siendo espléndida –soprano lírica de timbre precioso– y su línea mantiene un legato admirable. Como además ha puesto toda la carne en el asador en lo que a lo expresivo se refiere –tremenda intensidad, pero intensidad controlada por un gusto exquisito y un estilo perfectamente mozartiano–, ha terminado redondeando una actuación de enorme nivel, incluyendo el dificilísimo "Non mi dir".

A Malin Byström también la escuché en Valencia, concretamente en Thaïs. Aquí ha sido una notabilísima Donna Elvira, intensa y e irreprochable, aunque para convencer del todo hubiera necesitado menos ferocidad y más sensualidad, más poesía, en su decisivo "Mi tradi". Tampoco hubiera estado mal una más clara diferenciación vocal con la otra dama, pero aquí hay que advertir que la soprano sueca canta varias funciones encarnando precisamente a Donna Anna.

Voz preciosa la de Paul Appleby, que encarna con elegancia y buen gusto a Don Ottavio. En "Il mio tesoro" lo pasa regular, convenciendo sin reparos en "Dalla sua pace". La mezzo Serena Malfi me gustó bastante como Rosina en el Teatro Real, pero como Zerlina me ha dejado frío: canta con enorme corrección pero es sosa a más no poder, y eso en este personaje resulta imperdonable. Bastante bien el Masetto de Matthew Rose. El Comendador de Kwangchul Youn distó de entusiasmarme.

Muy en resumen: protagonista atractivo pero con serios reparos, espléndidas las dos damas nobles, más que correcto el resto de los cantantes y buena dirección musical, todo ello lastrado por una puesta en escena tan rancia que el resultado global se viene abajo. Y una buena noticia: más de cuarenta persona en los cines Yelmo de Jerez, multiplicando por cuatro el público que había en Tristán e Isolda.

1 comentario:

Jorge Luis Argüero dijo...


Hola Don Fernando..!!

Soy muy feliz en mi casa, cada vez que escucho
"Don Giovanni" en la versión grabada en CD's...

Eberhard Wächter - Elisabeth Schwarzkopf
Joan Sutherland - Luigi Alva
Gottlob Frick - Piero Cappuccilli

Philharmonia Chorus and Orchestra
Carlo Maria Giulini

Sé que es "de referencia" y si bien es muy
agradable mirar la "scena", yo prefiero
seguir las palabras de Don Macbeth,
cuando el bueno de William Shakespeare
le hace decir :
Lo propio del Hombre no es la lógica,
sino la imaginación desenfrenada...

Imaginacón me sobra, puesto que al no
haberme dedicado en la vida, a la lógica...

Hunorada de Día Domingo.-

Saludo cordial y muchas gracias.-