martes, 20 de septiembre de 2016

El Dvorák lírico y luminoso de Marin Alsop

Muy interesante la grabación de las cuatro últimas sinfonías de Antonín Dvorák a cargo de Marin Alsop y la Sinfónica de Baltimore, registradas por el sello Naxos entre 2007 y 2009 y editadas en Blu-ray Pure Audio. Muy interesante pero no referencial. Y es que la directora norteamericana ofrece lecturas de gran belleza sonora, fraseadas con una naturalidad, una fluidez y una elegancia pasmosas, aunque quizá no del todo bien diseccionadas en lo que al entramado orquestal se refiere, en las que se hace una apuesta por la vertiente más lírica y luminosa de este autor. La distensión bien entendida, la efusividad y lo contemplativo –e incluso la ensoñación, sin llegar en modo alguno a lo otoñal– alcanzan aquí, por ende, mucha más presencia que la rusticidad, el empuje y el carácter escarpado que también demanda estas partituras.


Así las cosas, el grado de satisfacción del oyente tendrá mucho que ver con el tipo de Dvorák que uno esté esperando oír. También con las características particulares de cada una de las sinfonías. La Sexta es quizá la que mejor funciona. Frescura, espontaneidad y un fraseo muy cantable son sus mejores armas, sobresaliendo un Finale lleno de fuerza y de garra. En la Séptima, al tratarse de la sinfonía más dramática de las cuatro, las cosas no funcionan igual de bien. La Octava es espléndida, aunque personalmente echo de menos tensión y rusticidad en el movimiento conclusivo. La Novena finalmente, conoce una interpretación eminentemente juvenil, es decir, rápida en los tempi, fresca y de gran fuerza comunicativa, que apuesta por los aspectos más épicos de la partitura, aunque en contrapartida no termine de atender a los numerosos pliegues expresivos que alberga en sus pentagramas.

La cuestión de la toma sonora me deja muy confuso. Octava y Novena suenan de manera muy satisfactoria, con gran naturalidad aunque también con los metales algo lejanos. Las otras dos sinfonías, por el contrario, presentan una sonoridad algo difusa, evidencian un zumbido en el fondo y al reproducirse en DTS-HD Master Audio resaltan en exceso los sonidos graves. Tras comprobar que no existe correspondencia entre las fechas de grabación, no he encontrado explicación para semejante problema.

2 comentarios:

Rafa dijo...

Insuperable aquí Cleveland, con Szell y con Dohnanyi, ¿no?

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Encuentro del Dvorák de Szell bastante irregular. Sobre eso espero publicar mañana mismo una entrada. A Dohnányi le recuerdo cosas buenísimas en este repertorio. De sus Danzas eslavas ya hablé en su momento. Saludos.