miércoles, 15 de octubre de 2014

Novena de Bruckner por Schuricht: sobrevalorada

El Bruckner de Carl Schuricht tiene mucho prestigio, pero mi primer acercamiento al mismo –sí, ya sé que he llegado muy tarde– no me anima a seguir adelante. Y es que esta Novena registrada frente a la Filarmónica de Viena en la Musikverein de la capital austríaca en noviembre de 1961, para el sello EMI, me ha parecido bastante irregular: el maestro alemán, con nada menos que ochenta y un años a sus espaldas, controla bien los medios a su disposición, se muestra bastante musical y atiende muy bien a los aspectos dramáticos y escarpados de esta genial música, pero la vertiente poética se le escapa de las manos. El fraseo resulta poco emotivo, pues aunque no carece de cantabilidad sí que se muestra ajeno a esa mezcla de sensualidad, ternura y carácter agónico que la partitura demanda. Tampoco encuentro el menor rastro de espiritualidad, e incluso hay clímax carentes de la adecuada grandeza, por no hablar de un final precipitado y sin magia alguna. En contrapartida, el segundo movimiento está conseguido y en el resto se pueden encontrar, aquí y allá, momentos muy convincentes.


La orquesta también decepciona, aunque de modo relativo: la cuerda ofrece la enorme belleza en ella esperable, mientras que los metales no terminan de ofrecer la solidez adecuada. Incluso hay alguna sonoridad un tanto pobretona. ¿Mediocre interpretación, en suma? No, tampoco es eso, pero a tenor de su fama uno se esperaba bastante más.

He escuchado este registro no en disco compacto, sino en un DVD-Video sin imágenes que yo mismo me he fabricado a partir de los archivos FLAC de alta calidad (24bit/96khz) disponibles en HD Tracks. Y aquí debo decir que los resultados me convencen mucho más que los reprocesados de otros títulos realizados por HDTT comentados en las dos entradas anteriores: aun notándose que se trata de una grabación antigua, la alta resolución ofrece una naturalidad, un cuerpo, un relieve y una inmediatez admirables, probablemente no inferiores al SACD editado por la propia EMI junto con la Octava del mismo Schuricht.

2 comentarios:

Bruno dijo...

Yo tengo una opinión parecida. Su Buckner es el más neutral que conozco. Ningún aditamento especial que reconozcamos como personalidad del autor. Siempre me he preguntado quién tiene razón. Si Schuricht es Bruckner tal cual y los demás cargan las tintas en diferentes direcciones. Pero al final me quedo con gente como Boehm como el más "natural". Sin perder de vista otros enfoques. Va a resultar que Bruckner admite distintos enfoques. Casi más que su comparado Mahler.
Veo que el robot se ha simplificado. Enhorabuena a quien corresponda.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Completamente de acuerdo, el Bruckner de Böhm es un magnífico Bruckner "sin aditivos". No me parece que Schuricht resulte más natural que otros, la verdad. Un saludo.