domingo, 17 de marzo de 2013

El nivel del Villamarta (y de su coro)

El 15 de junio de 2012 se ofrecía en Jerez de la Frontera un concierto por el decimoquinto cumpleaños del Coro del Teatro Villamarta. Dos días después aparecía en Diario de Jerez una crítica del evento verdaderamente esperpéntica firmada por Nicolás Montoya, un señor que, con asombrosa desvergüenza dada su categoría intelectual, aun sigue ejerciendo labores de crítica teatral en el referido periódico. Ese mismo día dejé en una entrada de este blog los mejores párrafos de su artículo. Enseguida fui atacado por un miembro de la agrupación canora, formación en la que las evidentes tensiones entre sus miembros suelen siempre dejarse de lado cuando se sienten heridos por quien se atreve (¡menuda osadía!) a hacer reproches. El autor de los comentarios eliminó más tarde todo lo que había escrito, aunque yo he dejado mis réplicas para que ustedes puedan entender algunas cosas.

Pues bien, Onda Jerez ha colocado el concierto en su integridad en su canal de YouTube. Así he tenido la oportunidad de comprobar por mí mismo lo que me dijeron: que fue horrendo tanto por los propios (auto)homenajeados como por la orquesta (“Orquesta Lírica del Sur”, puro bolo). La dirección de Carlos Aragón, repetidor habitual del teatro, me ha parecido, por el contrario, muy bien encaminada en lo expresivo, e incluso creo que alcanza en la segunda parte momentos espléndidos por su gracejo y salero (La Gran Vía), si bien desde el punto de vista técnico la cosa hace aguas sin remedio. Habría que escucharle con una orquesta digna para saber si este señor tiene talento; mi impresión es que para la zarzuela, bastante.

Los solistas vocales salen del propio coro o están muy vinculados a él. Unos están bien, otros regular y otros de vergüenza ajena. Eso sí, los hay con evidentes pretensiones: no hay más que ver ciertas gesticulaciones “de gran cantante” para darse cuenta de qué va la cosa.

Mención aparte merece la presencia de mi en otros tiempos muy admirada Ángeles Blancas. Al final de la primera parte canta Vissi d'arte como botón de muestra de lo que hubiera sido la Tosca que se canceló por motivos presupuestarios (con gran cabreo por parte del Scarpia previsto, Carlos Álvarez, que realizó duras acusaciones a la dirección del teatro ante la prensa). En la segunda parte la hija de Ángeles Gulín, que al parecer vive en Jerez, aborda la romanza de La tempranica y los Couplets babilónicos. En la primera y tercera de las piezas está francamente mal en lo vocal. Yo he quedado muy, muy triste al escucharla. ¿Será capaz de hacer las cosas bien en su próximo debut de uno de mis papeles favoritos de soprano, el de Emilia Marty?

En fin, les dejo que comprueben por ustedes mismos, si se atreven, qué nivel es el que actualmente se ofrece en el Teatro Villamarta, muy particularmente el de su agrupación canora estable, esa misma que en la crítica arriba referida en el diario local era calificada como “un coro digno de los mejores escenarios españoles y mundiales” (sic). ¡Menos mal que están estos vídeos para poner las cosas en su sitio!

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